Cuando eliges tus neumáticos de barro hay ciertas cosas en las que conviene fijarse para hacer la mejor elección posible. A continuación te dejamos unos cuantos consejos para sacar el máximo provecho de tu compra.

La dureza de la goma

Los neumáticos de barro suelen apostar por la goma más blanda posible salvo ciertas excepciones. Cuanto más alto es el dígito, más duro es. Por ejemplo, 55a es un compuesto más duro que 50a. Esto solo nos da una pista, pues dependiendo del compuesto, tecnologías y laminado de cada marca, puede generar enormes diferencias en el agarre o en la amortiguación de rebote, por ejemplo.

El peso

Los neumáticos de barro necesitan ser más consistentes para dar mayor estabilidad, lo que comporta un incremento de peso, pues son neumáticos con carcasas gruesas. El peso rotatorio, en general, se vuelve muy notorio, especialmente en los neumáticos de 29”, cuando se acumula el barro en la rodadura y dificulta los cambios de dirección.

El balón es estrecho

Par evitar el efecto aquaplaning y poder cortar el barro. No es extraño ver neumáticos de tan solo 1,8”en 29”, por ejemplo. Se aconseja montar el neumático un poco más ancho en la rueda delantera y el estrecho en la posterior.

Los tacos

Además de ser de perfil alto y separados entre ellos, suelen construirse con gomas muy blandas que después de deformarse, al volver a su estado natural, facilitan la evacuación del barro.

Presión de aire adecuada

Diferentes neumáticos requieren diferentes presiones y, en general, cuanto más gruesa es la carcasa, menor es la presión de aire con la que puede salirse con la suya.

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