Aunque todavía faltan unas buenas semanas, las Navidades se acercan y seguro que son muchos los niños y las niñas que en sus listas de deseos incluyen una bicicleta infantil como una de sus opciones. Ante esta petición, es importante considerar ciertos aspectos a la hora de decantarse por una bici u otra, ya que varios son los factores que les llevaran a elegir de forma acertada.

Ante la gran oferta de bicis para niños, como podemos ver aquí, tenemos que tener en cuenta algunas claves antes de comprar. Os dejamos a continuación estos consejos que os pueden ser de utilidad.

1.En función de la edad. Dentro de la categoría de bicis infantiles podemos establecer diferentes parámetros. No es lo mismo una bici para un niño de tres años que para uno de siete. En ambas edades puede que se trata de su primera bici, y en ambos casos el joven ciclista necesitara tener equilibrio. Dos son las mejores opciones. Una es la de colocarle los ruedines laterales en la rueda trasera, pero otra solución que está captando más adeptos de un tiempo a esta parte son las bicis sin pedales para los más peques, para los niños y niñas de dos a seis añoss. Estos desarrollan sobre ellas el equilibrio, y ya mantienen su primer contacto con una bici. Se trata de una gran idea, y se encuentran en madera y en aluminio

2.Acertar con la talla. Existen una serie de parámetros que marcan la talla de la bici infantil, en función de la edad y de altura del niño. Suele ocurrir que muchos padres optan por una bici de talla superior a su hijo para no tener que cambiarla de forma rápida, como el hecho de no cambiarla por una de su talla cuando se le queda pequeña. Se trata de un error en ambos casos, ya que la evolución del niño no será la deseada. No se lo pasará bien, no disfrutará, hay más riesgo de caída e incluso de lesión. Para saber si la bici en cuestión es de su talla hay una regla sencilla, y es que sentado en el sillín la niña o el niño llegue bien con los dos pies al suelo.

A la hora de establecer una tabla de tallas, diremos que, por ejemplo, un niño de 4-5 años (de entre 100 y 110 cm), tendría que optar por una talla 16″; uno de 6 a 8 años (de entre 120 y 135 cm) por una talla 20″, minetras que un niño mayor de ocho años, de entre 135 y 155 centímetros de altura, por una bici talla 24″.

3.Ligeras y pensadas para los niños. Cuando pensamos en una bici para niños no tenemos que pensar en una bici cualquiera. Tampoco hay que tirar la casa por la ventana, sino en darle una bici con la que el niño disfrute y se lo pase bien. Por esta razón, si la bicicleta es ligera, de calidad y pensada por y para los niños, mucho mejor. Para saber si está especialmente pensada para el público al que va destinada, basta con ver si los componentes, el cuadro en general y la bici en si encajarán como anillo al dedo en el niño. Lógicamente, existen diferentes opciones: desde una bici sin marchas, a una con cambios y suspensiones, siempre, repetimos, en función de la edad. La conveniencia o no de la bici en cuestión se apreciará en detalles como la de los componentes ajustables y el tipo de componentes que utilice. Existen marcas que permiten ajustar el cuadro de la bici en varias posiciones para que el niño crezca a la misma velocidad que la bici, siempre hasta cierto punto. También puedes fijarte en detalles como la posibilidad de ajustar el tamaño de la biela a medida que crece el niño, el tamaño de los pedales, la longitud y anchura de la potencia y el manillar, las manetas de freno y puños adaptados al tamaño de las manos de los peques…

4.Bien equipados. Muchos de mi generación aprendimos a montar en bici sin casco, y fueron muchos los sustos que nos llevamos. Por esta razón, lo que siempre vamos a aconsejar es que el niño lleve un casco que sea de su talla, y bien colocado, y unos guantes o unas rodilleras, nunca estarán de más; pues puede que vaya con cierta asiduidad al suelo. Además, no hay nada como rodar al lado de tu hijo o hija y disfrutar juntos del ciclismo

5.Por último, dos consejos obvios, pero a la vez necesarios. Acudir a una tienda especializada, donde un buen dependiente sabrá asesorar al padre o madre con dudas y orientarlos de forma certera en su decisión de compra, y, finalmente, siempre dentro de nuestras opciones, apostar a caballo ganador y que el día 6 de enero se encuentre con una bici con la que empiece a amar el ciclismo.

Fotos: Orbea y Specialized

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