Démare derrota a Gorka Izagirre por dos milímetros

La París-Niza 2018 ya está en marcha, y la primera etapa se ha resuelto con un suspense más digno de película de intrigas que de una etapa ciclista. Un final que se preveía algo quebrado, pero finalmente ha sido mucho más duro de lo esperado, ha terminado partiendo el pelotón en mil pedazos. Tanto es así que el sprint final, con victoria de Démare, se ha definido entre seis corredores.

Con una cota final de casi dos kilómetros y con Vuillermoz (AG2R La Mondiale) lanzando el ataque desde abajo, la última recta de 900 metros no sólo era cuesta arriba, sino también empedrada. El sprint final se ha hecho completamente agónico y no se ha resuelto realmente hasta casi 10 minutos después de acabada la etapa, de lo parejos que estaban Démare… y Gorka Izagirre, que finalmente ha sido segundo.

Con photo finish

Y por dos milímetros. Esa es la distancia de ventaja que le ha dado la photo finish a Démare. Incluso en las primeras repeticiones de televisión parecía que era Izagirre el que ganaba, pues tenía el cuerpo más adelantado. Pero la rueda del francés rebasó la línea de meta antes que la suya, por lo que se ha tenido que conformar con la segunda plaza.

El sprint ha sido un verdadero poema, pues había un poco de todo: un velocista puro como Démare, otro como Laporte, Izagirre dando la sorpresa, el poderoso Tim Wellens y otro más escalador que responde al nombre de Julian Alaphilippe. De lo más variopinto. El resto de los favoritos ha entrado en un grupo de unos 35 ciclistas a los que les han picado dos segundos.

Rui Costa y Van Garderen, perjudicados

En el tramo final de la etapa se ha producido una caída que ha cortado el pelotón. El más perjudicado de todos ha sido Tejay Van Garderen, que ha tenido que abandonar la carrera y ser trasladado al hospital para observación. El norteamericano partía, además, como uno de los favoritos con un trazado que se le adapta perfectamente a sus condiciones como ciclista.

También ha sufrido especialmente Rui Costa. El portugués ha conseguido llegar a meta, pero se ha quedado a más de 16 minutos de Démare y el primer pelotón. El parte de guerra no invitaba a ser optimistas: “Caer una vez ya es duro, pero caer dos es demasiado. Tengo dolores en el cuello. No es bueno comenzar así una carrera tan importante como esta. A ver cómo estoy mañana”, ha dicho el propio portugués en sus redes sociales.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.