Lamentablemente, en ocasiones no hay más remedio que hablar de lo que a nadie le gustaría nunca leer. El dopaje sigue sacudiendo, de tanto en tanto, el deporte profesional y el ciclismo, especialmente golpeado durante la última década por este problema, una vez más no va a quedar ajeno a ello. En este caso, al menos de momento, no tiene nada que ver con nuestro país.

Austria es el epicentro de una nueva red de dopaje sanguíneo que ha sido desarticulada y que, por el momento, ya se ha llevado por delante a varios esquiadores de fondo. Uno de ellos, cazado ‘in fraganti’ en plena transfusión. El doctor Mark Schmidt, médico deportivo alemán, era el cerebro de esta red que extraía sangre de los deportistas para tratarla y volvérsela a inyectar. Por ahora han salido a la luz dos nombres de ciclistas, ambos austriacos: Stefan Denifl y Georg Preidler.

Y a buen seguro no serán los únicos, pues el proceso todavía se encuentra en fase de identificación de las bolsas sanguíneas. O sea, que está lejos de haber terminado. Denifl se hizo especialmente famoso en el ciclismo tras ganar en la Vuelta a España la etapa de Los Machucos, siendo el más fuerte de la escapada del día y aguantando la embestida, desde atrás, de Alberto Contador. Algo raro se intuía cuando, después de dos años en el Aqua Blue, fichaba por el CCC Team y al final acababa rescindiendo el contrato “por motivos personales”.

Él mismo fue a la Policía para confesar que era también cliente del doctor Schmidt y había realizado las mismas prácticas ilícitas que los esquiadores. Hoy mismo se ha sabido de Preidler, corredor del Groupama-FDJ que completó su formación y buena parte de su carrera hasta ahora en la estructura del Team Sunweb. Según el equipo francés, el corredor ya ha sido apartado del equipo tras renunciar ‘motu proprio’

Preidler admite, en su confesión, haberse sacado sangre dos veces aunque asegura que nunca llegó a transfundirse. En cualquier caso, ya es suficiente para que la legislación antidopaje actúe contra él y le ponga un castigo importante. A los 29 años, no es descartable que le caigan al menos cuatro de castigo -igual que a Denifl-, por lo que su carrera quedaría prácticamente vista para sentencia.

Veremos en los próximos días hasta dónde se extiende esta trama que, de momento, no parece haber salido de Austria. Pero a medida que avance el proceso de identificación comprobaremos realmente ante qué nos encontramos.

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