Inauguramos hoy una serie de crónicas que un grupo de amigos os vamos a relatar sobre nuestra experiencia este año en la Gaes Titan Desert by Garmin. Los 4, nos llamamos Joaquin, Iván y David por duplicado, somos aficionados a la bici de montaña y vivimos todos en Madrid. Hace tiempo que estábamos deseando organizar esta aventura juntos, así que os escribimos ya desde Erfoud, la población del sur de Marruecos a la que hemos llegado hoy y en donde mañana comienza la primera etapa de esta edición de 2017

Ordenar las equipaciones para montar en bici por el número de etapas es fundamental.

Nuestra maleta de 20 kg y la mochila con límite de 5 kg que permite la organización.

Llega el momento, esta mañana en el aeropuerto no podíamos ocultar nuestros nervios.

Día 0, una jornada maratoniana.

Aunque la competición da comienzo mañana, la Titan ha comenzado hoy para nosotros y como no podía ser de otra forma, lo ha hecho muy temprano. Nos hemos reunido en el aeropuerto de Barajas a las 5.30 de la madrugada. Allí nos hemos presentado cada uno con su maleta de 2o kg, el máximo permitido por la organización y una mochila de mano de no más de 5 kg. Todo calculado y colocado al milímetro. Tras una hora y media de vuelo, hemos aterrizado en Marruecos, en Errachidia. El paisaje desde el avión es sobrecogedor, el aeropuerto nos espera con toda su dureza. Seco, infinito, árido y caluroso. A la hostilidad de la orografía, se suma la lentitud de las colas en el paso de aduanas, lo que nos recuerda que a nivel de servicios y de medios, no estamos en Europa, esto también forma parte de la aventura.

Ante todo, que no falten las risas y el buen humor.

En el interior de nuestra haima, tuvimos que poner orden para que todos tuviéramos nuestro espacio.

Bicis montadas y preparadas para la jornada de mañana.

Hoy estábamos muy felices, esperamos mantener las sonrisas hasta el final ¡A por todas!

Recogemos las bicis y nos instalamos

Una vez todos los trámites de aduana y el traslado desde el aeropuerto a Erfoud, llegamos al campamento en el que pasaremos la noche. Aquí nos esperan las famosas haimas de la Titan. En su interior se duerme de manera confortable, la compartimos 3 corredores y desde luego, no hay demasiado espacio para el equipaje, así que es crucial la buena organización y el compañerismo entre los componentes del equipo. Después de instalarnos, nos relajamos, tomamos un refresco a la orilla de la piscina del hotel contiguo al campamento y nos comenzamos a mentalizar para la guerra, que comienza mañana. No os perdáis nuestra crónica, si queréis ver como sufren, disfrutan y se emocionan sobre la bici 4 aficionados a la bici como nosotros ¡Venimos con toda la ilusión del mundo!

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