El Instituto de Seguridad Vial ha presentado un estudio donde ha analizado las recomendaciones internacionales sobre el uso y la efectividad del casco cuando se va en bicicleta.  La principal conclusión que se desprende es que su uso resulta vital y podría evitar hasta el 66% de las lesiones graves que se producen en bicicleta. 

La bicicleta es un medio de transporte económico, sostenible y saludable que te permite desplazar con comodidad y rapidez en las urbes pobladas de coches y embudos de tráfico. La seguridad, sin embargo, juega un papel fundamental en el uso de la bici y el casco un papel primordial. Gracias a un profundo análisis que ha efectuado el Instituto de Seguridad Vial de la Fundación Mapfre hemos podido poner cifras a una sensación que los ciclistas urbanos ya tenían.

Una vez analizados los estudios más recientes sobre la efectividad del casco ciclista realizados por diversos investigadores y entidades internacionales, como la Colaboración Cochrane y la Universidad de Newcastle, ambas de Reino Unido, y la Academia Americana de Pediatría (EE.UU.), se ha llegado a la conclusión que el uso del casco puede evitar dos de cada tres accidentes graves en la cabeza y el cerebro, que son las principales causas de muerte en los accidentes ciclistas. Igualmente, esta evidencia ha sido constatada por entidades de diferentes países como Holanda, Reino Unido, Estados Unidos y Francia, entre otros.

Todos los expertos coinciden en la importancia de utilizar un casco homologado y correctamente abrochado. Destacan que los ciclistas que no usan el casco tienen casi el doble de riesgo de sufrir una lesión en la cabeza que aquellos que sí lo usan, y el riesgo de lesiones en el cerebro aumenta 2,13 veces en los ciclistas sin casco. El National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA), una de las entidades cuyos informes se han analizado, señala que el casco ciclista correctamente ajustado reduce el riesgo de lesión en la cabeza hasta un 85 por ciento y el de lesión cerebral, en un 88 por ciento. También el Instituto Holandés para la Investigación de Seguridad Vial recalca que un correcto uso del casco puede llegar a prevenir el 42 por ciento de las lesiones en todos los accidentes sufridos por ciclistas.

El informe hace especial hincapié en la utilización del casco por parte de los menores, que en muchos países es obligatorio. Los menores sufren más caídas y más lesiones en la cabeza, por lo que la efectividad del casco en este colectivo resulta aún mayor que en los adultos. En este sentido, subraya que el casco ciclista en niños reduce la incidencia de sufrir traumatismos craneales en un 63 por ciento y la pérdida de conciencia, en un 86 por ciento. El Hospital Infantil de Philadelphia también advierte que si los más pequeños usaran casco se podría prevenir el 75 por ciento de todos los accidentes mortales, una recomendación que también defiende la Asociación Americana de Pediatría, que indica que usando el casco, se podría prevenir el 88 por ciento de las lesiones graves en el cerebro.

El informe también tiene en cuenta los argumentos de asociaciones europeas, como la Federación Europea de Ciclistas, que se muestran contrarias a la promoción y uso obligatorio del casco. Estas entidades sostienen que el hecho de imponer el casco de ciclista puede contribuir a reducir la utilización de la bicicleta por parte de la sociedad.

En España el uso del casco solo es obligatorio en vías interurbanas. Por lo que a cifras mortales se refiere, en 2011 fallecieron 49 ciclistas y resultaron  heridos otros 4.301 en los 4.526 accidentes en los que estuvieron implicados ciclistas. Actualmente unos 20,5 millones de españoles, la mayoría hombres menores de 30 años, tienen bicicleta, de los que cerca de tres millones la utiliza casi a diario y el 15 con cierta frecuencia, principalmente para el ocio.

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