El ciclismo femenino en auge

Más allá de la precariedad de la competición, lo cierto es que la industria está apostando más que nunca por el ciclismo femenino con productos específicos. Aunque es complicado hacer un seguimiento estadístico de ese crecimiento, la mayoría de responsables de marcas y puntos de venta confirman el auge de los productos femeninos para ciclismo. Esa mayor cuota de mercado es notable en los últimos cinco años y podría considerarse enorme si lo comparamos con lo que ofrecía el sector hace apenas una década. Actualmente, a parte de bicicletas específicas para mujero, encontramos en los puntos de venta productos femeninos en ropa, cascos, zapatillas, accesorios (tipo cintas de manillar)… Pero esta tendencia la podemos extender a otras iniciativas aún más relevantes como la aparición de tiendas exclusivas para la mujer ciclista e incluso evento solo para mujeres.

Todo ello, son pistas que sin duda reflejan una tendencia del mercado, pero aún así es pronto para ver si será un segmento de las ventas rentable. A día de hoy, aún podemos detectar algunos desajustes en ese segmento. Por ejemplo, existe mucha oferta de productos femeninos para el ciclismo por parte de las marcas, pero en muchas ocasiones estamos ante una oferta teórica, de catálogo, porque pocos de ellos se encuentran en las tiendas. Está claro que las marcas apuestan por el ciclismo femenino, no hay más que atender a impresionante despliegue de la oferta femenina de marcas como Canyon o Giant; esta última incluso ha puesto en marcha su propia marca especifica de bicis y productos para la mujer, Liv.

¿Y los puntos de venta?

Ellos son sin duda los que mejor reflejan la realidad del sector –cada vez con mayor protagonismo de las ventas online–, el mejor espejo para ver su imagen reflejada. Por eso, pensamos que es muy importante la puesta en marcha de iniciativas como la apertura, hace apenas un año, de la tienda Domenica. Una tienda en Barcelona, perteneciente al grupo Tomas Domingo-The Bike House y que está dedicada en exclusiva a la mujer ciclista. Destacamos esta tienda porque pensamos que refleja un cambio, un punto de partida. Sencillamente un proyecto así hubiera sido impensable hace apenas cinco o seis años. La idea tiene todo el sentido del mundo, puesto que igualmente que damos por sentado que las tiendas de ropa femenina no son iguales que las masculinas, en el sector de la bici puede ser igual. Una mujer no hará las mismas preguntas a un vendedor sobre un culote y una badana antes de comprarlo, y obviamente mejor si es una vendedora. Tampoco les importa igual cómo les queda la ropa o el casco, por eso es importante también cómo son los probadores, los vestuarios, el trato, etc.

Hace apenas un mes el proyecto Domenica mostraba músculo con la presentación del primer equipo de mujeres para participar en la Titan Desert 2018. Nada menos que 30 mujeres acudirán a la carrera del desierto tras un proceso de selección que se inició con más de 200 solicitantes. Sin duda, un éxito social que ha sorprendidos a casi todos los implicados y que pone de manifiesto que sí hay mujeres dispuestas a pedalear… De hecho, en el mismo evento de presentación se destacó el empuje social que está teniendo Domenica, «con salidas habituales de grupetas de 30/40 chicas cada fin de semana»… Sin embargo, como bien comentó el dueños de la tienda, David Domingo, «esperemos que todo este éxito social se convierta en ventas en los próximos meses».

Con aspectos a mejorar

Otro aspecto importante para la evolución del ciclismo femenino tendría que ver con la sinceridad de la apuesta de las marcas. Muchas veces encontramos productos, incluso bicicletas, que se dicen «diseñadas específicamente para la mujer» y se puede comprobar que, más allá de algún toque estético eso no es exactamente así. Algunas de las bicis para mujer son, sencillamente, cuadros convencionales pintados con otro estilo y con el tallaje renombrado (una XS de chico sería una S de chica). En el caso concreto de las ventas de bicis para mujer, nos consta que hay diversos factores que impiden un crecimiento más favorable. Por un lado, la reducción del segmento hace muy complicado el poder vender una bici en el mercado de segunda meno (incluso en tiendas), lo que hace que se desincentive la venta en primera instancia. La oferta de tallas y surtido en muchos puntos de venta también es un obstáculo para que la clienta se pueda decidir finalmente y, quizás también, la proliferación de las bicicletas con geometría granfondo hacen competencia a las de geometría femenina. Muchas de las chicas que quieren una bici, apuestan por modelos de medidas no muy racing (obviamente no todas) y en el segmento de bicis granfondo es probable que encuentren más oferta, más variedad y surtido de tallas en los puntos de venta.

En definitiva, está claro que la industria del ciclismo está apostando fuerte por la mujer ciclista. Pero pensamos que esa apuesta debe ser sincera y preparada (no basta con pintar de rosa un casco o una bici), y debe ir acompañada por otros aspectos pensados para la mujer ciclista: tanto en la adecuación de los puntos de venta, como en la creación o adaptación de eventos en los que su participación esté al mismo nivel de relevancia mediática que la de los chicos… Todo esto respecto a la industria y sus productos, porque si nos ponemos a hablar del ciclismo femenino de competición, el panorama, especialmente en España, no parece muy optimista.

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