El Tour de Francia tiene un problema con las invitaciones. Alguien se va a enfadar bastante cuando, a finales de enero, ASO entregue las cuatro Wild Cards para la carrera. Demasiados aspirantes y muy pocos huecos para la mejor prueba del mundo. La que todos quieren correr y donde sólo van a entrar unos cuantos. Necesariamente alguien que tiene el Tour en sus planes se va a quedar fuera.

Aunque seguro en esta vida no hay nada, a día de hoy parece más que probable la presencia de dos clásicos del pelotón francés: Cofidis y Direct Energie. Los primeros llevan más de 20 años y además son ‘de la casa’ aunque no hayan tenido un gran rendimiento en temporadas anteriores por varias circunstancias. Por su parte, la estructura de Bernaudeau también es otra de las fijas. Bouhanni por parte de Cofidis y Chavanel –y ahora también Calmejane- del lado de Direct Energie son motivos de peso.

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Lilian Calmejane, en San Andrés de Teixido

Dando por hecho que ambos estarán en la lista, quedarían otros dos huecos. Y aquí es donde viene el problema. Si ASO fuese una empresa que barriese netamente para casa, tendría tres equipos llamando a la puerta porque hay cinco franceses en la división Profesional Continental. Pero es que, además, la empresa organizadora suele dejar un espacio para alguien de fuera. Bien por poderío deportivo, bien por interés comercial.

Franceses o extranjeros

El puzzle es de todo menos sencillo. Porque Fortuneo-Samsic ha tirado de cartera para hacer buenos fichajes. El primero de ellos el de Warren Barguil. La intención de la escuadra no es otra que la de asegurarse la presencia en el Tour, contando con el último ganador de la Montaña al que no le van a hacer el feo de dejarlo fuera. Se supone.

Pero hoy mismo otro actor que ya se ha perdido el Tour dos años seguidos ha hablado para pedir “una oportunidad”. Se trata de Bryan Coquard, hombre bandera del recién nacido Vital Concept de Jerome Pineau. Es más, ha lanzado incluso una advertencia: “Si los organizadores dan las invitaciones sin darnos la oportunidad de probarnos, a lo mejor se dañan ellos mismos”, ha dicho antes de reponer que sería “bastante bueno” si les dieran la opción de “demostrar lo que podemos hacer”. Se trata de un proyecto también potente que ha construido un buen bloque en torno a Coquard para los sprints. Velocista galo de 25 años que puede –y, de hecho, quiere- pelear con Démare y Bouhanni.

Y ahora llega la otra parte del dilema. Por desgracia para Ángel Madrazo y Delio Rodríguez, parece que Delko-KTM-Marseille no tiene muchas papeletas de entrar en la Grande Boucle. De los cinco equipos franceses es el más modesto. Ya van varias temporadas sobreviviendo sin el Tour. Por la parte extranjera está Wanty-Groupe Gobert que también es económicamente solvente y ya estuvo en 2017. Y no se puede dejar de lado a Aqua Blue Sport, que en su primera ‘Grande’ –la Vuelta- ganaron una etapa. Rick Delaney quiere estar en el Tour, aunque también tiene claro que van a crecer paso a paso.

 

En resumen, hay cuatro invitaciones. Al menos dos equipos parecen fijos. Tienen overbooking de escuadras francesas y hay otras que ya han estado en el Tour, tienen poderío económico y además han rendido. Va a ser una decisión que levantará iras en algún lugar. Veremos cómo encaja ASO el rompecabezas.

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