Primero fue Sergio Henao. Luego Carlos Betancur, y casi al mismo tiempo irrumpió Nairo Quintana. Después le llegaba el turno a Esteban Chaves, también nacido en 1990. No había pasado un año cuando ya se empezaba a hablar de un joven que tenía pinta de arrasar cuesta arriba, un tal Miguel Ángel (Superman) López, del año 94.

Apareció otro talentazo descomunal donde menos se esperaba: en la velocidad. Fernando Gaviria deslumbró a base de ganar sprints a los mejores, y hoy está en la primera línea de los llegadores a nivel mundial. Y ahora no hay nadie que no conozca ya a Egan Bernal, nacido en 1997 y que ya está ganando carreras WorldTour. Por detrás viene Iván Sosa, del 98, que está ahora en el Androni y el año que viene volará de allí. Y si no vuela, es porque una rotura de clavícula en el Tour de los Alpes -yendo líder con gente como Froome, Pinot o Aru por detrás- lo ha parado en seco.

Pues bien, si toda esta constelación colombiana no nos parecía suficiente, en el Giro sub23 los jóvenes del país cafetero están siendo absolutos dominadores en las etapas de montaña. De hecho, llevamos dos finales en alto y los dos han terminado con triunfo de ciclistas de Colombia. Casi nada. Y eso que hablamos de la mejor carrera del mundo por equipos en la categoría.

Alejandro Osorio y Einer Rubio

A decir verdad, hay cuatro jóvenes perlas que están destacando en la ronda italiana: Christian Camilo Muñoz, Daniel Muñoz, Alejandro Osorio y Einer Rubio. Ayer, por ejemplo, Osorio y Daniel Muñoz fueron tan inmensamente superiores que llegaron a entrar de la mano en la cima del Passo Maniva. De hecho, Osorio -también nacido en 1998- se vistió de rosa. Un jersey de líder que hoy ha perdido frente al británico Stephen Williams.

Daniel Muñoz fue casi todo el puerto en cabeza tras ser, con diferencia, el mejor de la fuga. Milita en el EPM continental colombiano y es su último año sub23. Es del 96. Hoy ha estado un poco más atrás. Mientras, Christian Muñoz y Einer Rubio han sido los protagonistas de la etapa de hoy. El primero entrando en la escapada del día y seleccionándola. Rubio, en cambio, ha llegado desde atrás a su altura -iba junto al ruso Chersakov y el kazajo Natarov-, y los ha rematado a kilómetro y medio de meta.

Osorio también es nacido en el 98. Un poco más discreto se está mostrando Nicolás Saenz, del Lizarte, que no obstante hoy ha rozado el Top10. Así que todo indica que Bernal no es el último diamante salido de la ahora inagotable factoría de talento colombiana. Se lleva hablando durante años de que, pronto, el dominio de este país en el ciclismo será un hecho. No sabemos si se llegará a tanto, pero sí ha quedado claro que a día de hoy, desde las categorías inferiores siguen saliendo ciclistas colombianos que no van a tener problema en pelear con los mejores del mundo.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.