En duda la supervivencia de Astana y CCC

Todavía no conocemos sus consecuencias, pero la crisis económica derivada de la pandemia ya está aquí. No se salva el ciclismo, un deporte que vive de los patrocinadores y el impacto mediático que les ofrece. Sin carreras no hay visibilidad y los problemas financieros ya afectan a varios equipos en forma de ERTEs o reducción salarial. Aún hay más. El coronavirus pone en duda la supervivencia de Astana y CCC.

Con quince temporadas de vida en el pelotón internacional, la estructura kazaja es un caso particular. Patrocinada por el gobierno del país asiático y financiada por un conglomerado de empresas públicas, no es la primera vez que se encuentra bajo amenaza. “Tenemos que sobrevivir a este año como sea. Si no hay carreras, mi equipo desaparecerá”, avisa el mánager general Alexander Vinokourov en una entrevista para Cyclism’Actu.

“Los patrocinadores han hecho el máximo esfuerzo para mantener el equipo y ahora quieren tener visibilidad. En Kazajistán están las cosas complicadas con el petróleo y la moneda, como en todo el mundo”, añade el exciclista profesional, cabeza visible de un proyecto que cuenta con seis ciclistas españoles en sus filas: Alex Aranburu, Ion y Gorka Izagirre, Luis León Sánchez, Omar Fraile y Óscar Rodríguez.

Vinokourov confía en el Tour de Francia como la tabla de salvación y se muestra optimista con las nuevas fechas del calendario World Tour. “Es mejor que nada. Creo que la UCI ha hecho un milagro y un gran trabajo. Necesitábamos un calendario. Tenemos que ver cómo evoluciona la situación, pero tengo confianza y creo que comenzaremos el Tour en agosto”, zanja el jefe de la escuadra asiática.

En serios problemas se encuentra el CCC polaco: su patrocinador principal, la marca de las tres letras que vende bolsos y calzado, ha tenido que cerrar cientos de tiendas y no seguirá en 2021. Tras afrontar una primera reducción salarial del 20%, la plantilla ha aceptado una segunda rebaja hasta el 50% para garantizar la continuidad en el pelotón. Su mánager ya está en la búsqueda de un nuevo inversor, según publica Het Nieuwsblad.

La supervivencia de Astana y CCC no es la única que está en duda. Corren tiempos difíciles para equipos y organizadores, pilares de un deporte que bebe normalmente de patrocinadores privados. La poderosa imagen de las marcas en un maillot es el gancho, pero sin carreras no hay visibilidad ni retorno. La crisis seguirá creciendo mientras los ciclistas no vuelvan a competir.

La firma polaca de las tres letras no seguirá en 2021

 

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