Entrevista a Clàudia Galicia: "Me gustaría mucho hacer la Cape Epic"

El caso de Clàudia Galícia es especial. Y lo es por varias razones. No ya por compaginar con éxito dos deportes tan dispares como el esquí de montaña y el mountain bike.

Sino porque llegó tarde al deporte profesional al priorizar su formación académica, compaginando en la actualidad su trabajo en la obra como aparejadora y su pasión por el ciclismo.

No es habitual encontrar en el pelotón biker nacional e internacional corredores de éxito que dispongan de una titulación universitaria, comodín muy necesario y recomendable no solo por lo que respecta a la formación personal y al desarrollo como persona, sino porque facilita una vida laboral más allá del deporte.

El mundo del deporte necesita más ejemplos como el de Clàudia Galícia, sobre todo pensando en los más jóvenes.

Clàudia, la temporada toca a su fin y no te ha ido nada mal.

Esta temporada de mountain bike ha sido un poco distinta, ya que antes hice toda la temporada de esquí de montaña y eso provocó que no me subiera a la bici hasta finales de mayo, un mes más tarde de lo que es habitual. Pero sí, estoy contenta con los resultados y he alcanzado los objetivos que me había marcado. He ganado los dos Campeonatos de España –cross country y maratón–, he hecho buenas actuaciones en las carreras por etapas e hice quinta en el Europeo de Maratón. Una pena que tuviera que abandonar el Mundial porque estaba luchando por el bronce.

No es habitual ver un abandono en carrera en tu currículum.

No. Me cuesta mucho abandonar, de hecho la del Mundial fue la primera. Fue una verdadera lástima, pero al final acabas aprendiendo de todo y siempre hay que mirar la parte positiva, las cosas buenas.

Cuando acaba la temporada, ¿te cuesta mucho desconectar?

No, no me cuesta porque tengo mi vida bien organizada. Tengo mi trabajo de aparejadora y toda mi vida personal es fuera de la bici, por eso me cuesta poco. Además, voy a empezar un máster y esto también ayuda.

¿Tienes pensado dónde vas a ir?

Sé y quiero desconectar unos días, pero este año no puedo ir muy lejos. Sí, haré alguna escapada para desconectar del deporte.

Cuando dejas de competir, ¿tienes mono de bici?

Para nada. Puedo estar un mes tranquilamente sin tocarla. Las vacaciones me van muy bien y de hecho cuando las estoy disfrutando no pienso nunca en volver.ç

Este invierno, ¿harás ciclocross?

Un poco sí, pero sobre todo lo que quiero hacer es no dejar este año la bici como hacía antes al compaginarlo con el esquí de montaña. El ciclocross es una disciplina que me llama la atención y que me puede aportar técnica después en el mountain bike.

¿Has pensado en la próxima temporada? ¿Qué te gustaría hacer en MTB?

Me gustaría mucho hacer la Cape Epic y algunas carreras de la Copa del Mundo de Cross Country. No haré esquí de montaña y creo que al centrarme más en la bici puedo hacerlo bien en la Copa del Mundo. También haré algunas carreras de maratón, el Europeo, el Campeonato del Mundo y el Campeonato de España.

¿Por qué la Cape Epic?

Porque dicen que es una carrera que hay que hacerla por lo menos una vez en la vida. Es la prueba de estas características en la que hay más nivel y de las más reconocidas. Voy a intentar buscar una pareja y seguro que la haré con otra chica.

¿Una mujer, con un hombre no?

No, porque no da puntos UCI y hacerla con otra chica me motiva más para luchar con las mujeres.

¿Cómo debe ser esta compañera?

Me gustaría que fuera fuerte, que estuviera acostumbrada a hacer carreras por etapas y que tuviera mi nivel.

Compitiendo en parejas, ¿eres muy exigente?

No, creo que lo disfruto mucho. He hecho algunas en esquí de montaña y pienso que me adapto muy bien y me lo paso bien. No soy exigente, no.

Tras cuatro años compaginando esquí de montaña y mountain bike te centrarás solo en la bici; deberías tener un rendimiento mayor dando pedales.

No sé si rendiré mejor o no, pero lo que sí se es que dedicarme solo a la bici me ayudará. No viajaré tanto y ya me tocaba, seguro que mentalmente me va bien.

Puede que haya quien no lo sepa, pero tú llegaste tarde al mountain bike y casi por casualidad.

Sí, sí. Comencé tanto con el esquí de montaña como con la bici en el año 2013. Acabé la carreras universitaria de Arquitectura Técnica y después solo trabajaba. Mi pareja hacía deporte y empecé con el deporte. Puede que con los esquís en 2012.

Hasta que probaste el mountain bike.

Sí, fue porque me tocó una inscripción para la Titan Desert. Antes la bici, la bici de montaña no me gustaba nada. Pero me compré un Polar y me apunté a un concurso. Hasta entonces salía muy poco en bici. Hacía medio año que tenía una bici de carretera y de montaña y ni las tocaba.

Un caso similar al de Primoz Roglic, el exsaltador de esquís ganador este año de la Vuelta.

Parecido. No sé si es bueno o malo compaginar un deporte técnico como el esquí de montaña y el mountain bike. La verdad es que sufrí para adaptarme al MTB, sobre todo para hacerlo bien en las zonas técnicas, ya que la habilidad que coges de pequeño no la tienes de mayor, aunque es verdad que se mejora rápido y que la motivación es alta.

¿Llegaste a pensar que tu presencia en el MTB fue tardía?

Antes sí que lo pensé, pero estoy muy contenta de la vida universitaria que llevé. Si hubiera hecho deporte, no habría podido tener la vida social y universitaria que tuve. Tengo muy buenos recuerdos y amigos de aquella época.

¿Siempre has podido compaginar tu mundo laboral en la obra con el de la competición deportiva?

Tengo la suerte de que soy más o menos autónoma y que me lo puedo compaginar un poco. Dispongo de menos horas de entrenamiento o de descanso, pero a mí ya me va bien. Mentalmente me va bien y tengo claro que mi vida laboral como aparejadora es la que me dará de comer el día de mañana. Si la dejara, perdería el contacto, el hilo, y me costaría volver, así que decidí hacerlo todo.

Pero, si tuvieras que elegir, ¿qué trabajo te gusta más?

Me gustan las dos cosas, pero como trabajo me gusta más el de aparejadora que el de ciclista, ya que me siento más realizada.

¿Y qué dicen tus colegas, tus compañeros de trabajo?

Mucha gente que me encuentro en la obra me siguen y les hace gracia y muchos no lo acaban de entender.

Dejas esta temporada el esquí de montaña y creo que la que viene será la última en el mountain bike.

Sí, en principio el año que viene será el último. Nunca se puede afirmar categóricamente, pero es lo que tengo pensado. A partir de entonces la bici será un hobby. El año que viene cumpliré 34 años y veo que la vida como deportista de élite me ha llenado mucho, pero tengo ganas de tener más tiempo para mi familia y mis amigos. Estoy contenta con lo que he hecho, el deporte me ha dado mucho, pero también me apetece tener una vida más estable y no viajar tanto ni tener tantos compromisos.

¿Piensas ya en ser madre en 2020?

También, un poco sí. Aunque pienso que es una cosa que no se puede calcular. No me quiero poner un reloj. Sé que a veces no es fácil ser madre para una deportista de élite con todas las irregularidades menstruales que tenemos. No me quiero obsesionar con el tema y no quiero ponerme fechas.

Con tu pareja, ¿lo habéis pensado? ¿Niña, niño, uno, dos…?

Nos gustaría tener una parejita.

Hay veces en las que a veces a una mujer le cuesta compaginar su vida familiar, deportiva, social.

La verdad es que puede que para según quien no sea fácil, pero yo he tenido la suerte de estar siempre arropada por los mismos patrocinadores, que para mí son como una familia y estoy muy contenta. Puedo organizarme muy bien la vida y estoy muy contenta.

¿Sientes que tus éxitos se reconocen como se merecen?

Sí, no tengo queja, pero también te digo que no es uno de mis objetivos ni una de las cosas que piense.

No obstante, tu caso es un tanto atípico, ya que tienes una formación universitaria y siempre has tenido claro que lo primero es lo primero.

Cierto, pero éste es un tema muy personal. En mi caso y en mi casa, la formación académica, los estudios, siempre fueron muy importantes, de forma que he podido tener una carrera. Hay jóvenes que lo tienen complicado para poder compaginar los estudios con el deporte, pero los estudios en mi casa siempre fueron muy importantes. Mira, cuando era más pequeña hacía esquí de competición y tuve la oportunidad de ir al CAR y a un colegio en Andorra, y mis padres me lo prohibieron. Cuando tenga un hijo intentaré que tenga unos estudios y que pueda compaginarlos con el deporte si es lo que quiere. Pero cada caso y cada casa es un mundo.

En este sentido, ¿qué te parece el acuerdo al que han llegado el equipo de Carlos Coloma y la Universidad de Rioja para los más jóvenes?

Es una buena noticia y es algo que está muy bien, ya que muchos no tienen esta oportunidad ni logran hacer las dos cosas.

Una curiosidad, ¿nunca te sedujo la carretera?

(sonríe) No mucho. Hice alguna carrera y no me gustó nada. Recuerdo que todo el rato había gritos. Fue horroroso. La hice en el País Vasco hace muchos años y no me gustó. Había mucha tensión en el pelotón y si hago mountain bike, ciclismo, es porque me siento muy vinculada a la montaña. Recuerdo que en aquella carrera estaba la moto todo el rato tocando el claxon. Fue muy estresante y poco conectado a la montaña, que es lo que a mí me gusta. Además, todo el mundo tiraba al suelo de todo y me quedé muy sorprendida.

A veces en montaña también falta un poco de educación.

En montaña la UCI te dice que dejes los restos que llevas de la competición en los avituallamientos. Puede que haya quien no cumpla con ello, pero es que lo que viví en la carretera era una cosa que estaba como aceptada, que se tiraba todo por sistema.

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