Natalia Fischer tiene 25 años y todo el mundo por delante. El caso de esta malagueña de Estepona es digno de estudio.

Llegó al mountain bike procedente del mundo del triatlón y duatlón, y sin experiencia ya ganó el Campeonato de España. Su rendimiento fue a más y MMR le dio la oportunidad de dar el salto a la Copa del Mundo. De locos.

¿Cómo fue en la Cape Epic haciendo pareja con un crack del ciclismo como Óscar Freire?

Me pareció una prueba muy dura, durísima. Llegué con bronquitis, estuve dos semanas antes con faringitis y más de 40º de fiebre. La semana antes la faringitis me bajó a los bronquios y de ahí que cogiera bronquitis. Antes de la Cape empecé con los antibióticos y estaba KO. En la primera etapa me dio un pajarón, y hasta me bajé de la bici, eran los antibióticos.

¿Llegaste a pensar en abandonar?

No, no, en ningún momento. No llegaba en mis mejores condiciones, y por eso se me hizo muy dura, y que me costara recuperar más que a una persona normal, porque además el estrés me ha dejado KO. Ahora quiero ir a la Andalucía Bike Race y disputarla.

¿Qué es lo que más te gustó en tu primera participación en el considerado por todos el Tour de Francia del MTB?

El ambiente que se respira es 100% ciclista y la organización es una pasada. Me gustaron todas las etapas, la que más la cuarta, la contrarreloj, en la que se pasaba por un bike park. Era técnica y chula. La Cape fue una muy buena experiencia. Para volver, y mejor si puedo hacerla junto a otra chica.

En una prueba de estas características, ¿pierdes muchos kilos?

Si te alimentas, te hidratas bien y cuidas la alimentación como yo… Yo he perdido casi medio kilo. Hay gente que igual no se hidrata bien y pierde más, seguro. Mira, donde sí sufrí mucho es a nivel de la piel, ya que la tengo muy seca y el polvo y el calor no ayudaban precisamente. Eso sí, los músculos en la Cape acaban reventados por dentro, pero si tienes tu masajista, todo es mejor. Nosotros teníamos la suerte de dormir en un motorhome y recuperas mucho mejor. No tienes por qué perder la gran cantidad de kilos que se puede pensar en una carrera tan dura como la Cape.

Competiste con la Kenta doble, ¿cómo se comportó?

Perfecta. Con la nueva horquilla RockShox, con el sillín San Marco y el neumático Cobra delante y Python de Hutchinson detrás, monté el mousse y todos los días le cambiamos el líquido para evitar pinchazos. La suerte es que no tuvimos problemas mecánicos y tampoco pinchamos.

Este es tu primer año en el equipo MMR. Se trata de un salto de calidad evidente.

Este año lo tengo de aprendizaje. Lo máximo que me exige el equipo es que aprenda. Es importante en este sentido porque es un cambio en el plano físico y psicológico bestial. No tiene nada que ver estar en un equipo amateur a estar en un equipo profesional, donde las cosas van en serio. Pero no me exigen resultados este año, me piden que aprenda, que tome consejos de Óscar Freire, de Catriel Soto y de David Valero, y el año que viene ya se verá. Este año probaré el XCO de la Copa del Mundo, pero no espero ningún resultado.

¿Cómo se gestó tu fichaje por MMR?

El año anterior estuvo hablando Litu (Ángel Gómez, el director deportivo de MMR) conmigo, pero había un gerente que no me daba garantías, aunque siempre estuve en contacto con Litu, y este año me ofreció correr la Copa del Mundo. No me exigía resultados y me decidí. No podía desaprovechar la oportunidad de correr con ellos y estoy supercontenta. Me imaginaba que iba a ser un equipo más serio y cerrado, menos cercano y es al revés. De hecho es como una familia para mí. Estoy rodeada de personas que quieren lo mejor para mí, y esto, como estamos tanto tiempo fuera, es muy importante.

Solo llevas dos años montando en mountain bike. Tu carrera ha sido meteórica, ¿cómo empezaste?

Corría triatlón y duatlones y tuve una lesión en las dos caderas, de la que no puedo correr a pie. Cuando me meto caña, me quedo coja, y era operarme o dejar de correr, y las operaciones no me daban muchas garantías y me metí en la bici de carretera. Estuve unos cuatro meses, pero no me gustaba nada la carretera. El ciclismo femenino no me gustaba nada en la carretera. No era lo mío y cambié a través de un amigo, Antonio Sánchez, representante de Trek. Me ofreció una bici de montaña y empecé a entrenar. Fue en mayo, hace dos años, y un día vi el calendario de competiciones, porque me encanta la competición, y vi el Campeonato de España de Maratón en Alhaurín de la Torre, que está a 60 km de mi pueblo. Era en septiembre, y me dije que me iba a preparar. Fui sin ninguna expectativa porque casi no había cogido la bici de montaña. Empecé a entrenar en verano, me presenté al Campeonato de España y lo gané. Y ya no me conformaba si quedaba de las 20 o 30 primeras. Hice la Catalunya Bike Race y quedé tercera, y ya varios equipos vinieron a hablar conmigo y me fichó el Tomás Bellès. Gané otra vez el Campeonato de España Maratón en Extremadura y ya fui a MMR.

¿Cómo te encuentras en el cross country?

He empezado a hacerlo este año. Mi primera carrera fue en Banyoles. Me encantó la modalidad, pero me falta aprender. Estoy a años luz. Hice Chelva y me salió mejor, 7ª. Técnicamente la verdad es que no lo noto mucho. No he hecho Copa del Mundo, que es otro mundo, pero las de España no me cuestan. A lo mejor lo que me cuesta más es leer la carrera, anticiparme a cosas, ya que no tengo experiencia en la bici, porque sí que he trabajado mucho la expresividad que no tiene el maratón y el gimnasio, y no flaqueo tanto en ambas.

¿Qué consejos te ha dado David Valero?

Que no me ponga nerviosa en las competiciones, porque sí que es verdad que al llevar poco en el mundo de la competricon me pongo muy nerviosa y empiezo mal, después ya resuelvo la prueba, pero me cuesta empezar.

Quién sabe, igual en la Copa del Mundo empiezas muy bien.

Ojalá, pero no espero nada. Mejor así.

Correr sin presión puede ser bueno o malo.

Es bueno porque no me meten presión ni yo tampoco. Yo me meto presión porque me gusta hacer las cosas bien, pero no tengo la del equipo. Puedo rendir bien sin presión y aprender lo máximo, aprovechar los consejos. Tengo firmados dos años, el que viene otro gallo cantará.

¿Tienes tiempo para estudiar?

Estudio marketing a distancia por la UOC, y la verdad es que compagino bien los estudios gracias a que es a distancia. Por la mañana suelo entrenar y estudiar. Mi vida es entrenar comer, descansar y estudiar, y así paso todos los días y después a y competir.

¿Y eres de las que le gusta o le agobia viajar?

Me gusta mucho viajar. De hecho, después de la bici es lo que más me gusta. De cada viaje traigo un buen recuerdo y no tardo nada en hacer la maleta, siempre llevo lo imprescindible. No falta un libro y mis cascos con música.

¿Has visto muchos vídeos de los circuitos de la Copa del Mundo al ser novata?

Me los he estudiado todos. Me sé los circuitos por los vídeos. Cuando hace malo me pongo todos los vídeos, y me los estudio. En ese sentido sí que soy muy friki. Mira, aprendí a nadar a través de YouTube, no fui ni a una clase.

¿Cuál te ha impresionado más?

El de La Bresse (Francia), porque hay muchos cambios de ritmo y saltos, y el de Mont SainteAnne (Canadá), la bajada que llaman La Béatrice (está considerado el descenso más duro del calendario). Dicen que es muy chunga.

Y los rock garden, que tan de moda están.

No, me cuestan más los saltos. Lo que sea saltar y despegar la bici me da mucho respeto. No tener las dos ruedas en la tierra me da mucho respeto. Es donde me he dado más sustos, aunque no he tenido caídas serias. Sí que me fisurado la clavícula y me rajé el pie y una tibia.

¿Qué resultado firmarías en el ranking al acabar esta primera temporada?

Ojalá hiciera algún top 20 en la Copa del Mundo.

Eres de Estepona (Málaga), un buen lugar para entrenar, ¿no?

La verdad es que sí. Hay muchos puertos, y se puede llanear y si vas para la parte interior y vas por Ronda, en 100 kilómetros puedes hacer 3.100 o 3.200 de desnivel. Hay muy buenos puertos. Es verdad que para la MTB no es especialmente técnico. No hay muchas trialeras o senda. Son más pistas rotas, un terreno parecido al de Sudáfrica, pero si te vas para Granada o Córdoba, ya hay más trialeras o sendas.

¿Cuidas mucho la alimentación?

Todo el mundo, cuando llegas a un buen nivel, la alimentación es la base. Descansar y alimentarse bien es clave para recuperar. Sí que es verdad que te permites algún capricho fuera de la temporada. A mí lo que más me gusta son los helados, el de menta y chocolate. Soy una fanática de los helados. No es malo, pero cuando yo me los tomo, lo hago a lo grande. Si me permito el capricho, que sea de verdad, no de mentira. La bollería nunca me ha gustado ni de pequeña. Ah, y el tiramisú, que me lo dejaba.

Una curiosidad, ¿de dónde viene tu apellido, Fischer?

Mi padre es suizo, pero solo estuvo tres años viviendo en Suiza. Es de Zurich, y mi madre es vasca. Tengo una mezcla de todo.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Pin It on Pinterest

Share This