Evenepoel sonríe y ya está en casa

Al fin una buena noticia para el equipo Deceuninck-Quick Step: Remco Evenepoel (Deceuninck-Quick Step) sonríe y ya está en casa. Después de la escalofriante caída que sufrió durante la disputa de Il Lombardia (leer más abajo), el joven prodigio belga fue trasladado en avión de Como, en Italia, a Heerentals, en su país. El propio Evenepoel mandó un mensaje de optimismo desde la cama del hospital.

«Solo quiero decir que me encuentro muy bien y que he tenido un traslado sin problemas. Quiero agradecer a toda la gente que me ha apoyado y ayudado en las últimas horas, desde el momento de la caída hasta ahora. No he podido responder a todos los mensajes porque son muchos, pero quería dar las gracias porque vuestro apoyo me ayuda de forma positiva», reconoció el ciclista de 20 años con gesto sonriente.

«Desgraciadamente, mi temporada se ha terminado, pero tanto el equipo como yo pensamos en positivo y miramos hacia la próxima campaña. Iremos muy despacio. Daremos todo para convertirme en un mejor corredor y ser más fuerte que antes», añadió Evenepoel, que en 2020 se había confirmado como uno de los grandes talentos para las vueltas por etapas con sus triunfos en San Juan, Algarve, Burgos y Polonia.

La escalofriante caída en Il Lombardia

Faltan unos 40 kilómetros para el final de Il Lombardia y siete ciclistas lideran la carrera en el peligroso descenso de la Colma de Sormano hacia el lago de Como. Entonces, el último del grupo choca contra un saliente de piedra, da una voltereta sobre sí mismo y se precipita por encima de un puente hacia el abismo. La escalofriante caída de Evenepoel dejó sin aliento a todo el mundillo ciclista. Primero la organización, y luego el equipo Deceuninck-Quick Step, emitieron un mensaje tranquilizador: Remco está consciente.

Minutos después la realización ofreció imágenes del rescate. El joven prodigio belga fue retirado en camilla y una ambulancia le trasladó al hospital. Allí le diagnosticaron una fractura de pelvis y una fuerte contusión en el pulmón derecho. La gran sensación de la temporada y del ciclismo mundial, señalado como el principal favorito en su debut en un monumento, dice adiós al 2020.

Así lo confirmó Patrick Lefevere, patrón del equipo belga: «La buena noticia es que está vivo porque con esa caída podría haber sido mucho peor. Tenemos un avión privado listo en Bélgica, pero lo más prudente en estas condiciones es que se quede aquí 24 horas. No nos importa la temporada, con fracturas como la que sufrió el ciclismo se ha terminado para él este año», zanjó en declaraciones para Het Nieuwsblad.

El director deportivo Davide Bramati relató para La Gazzetta dello Sport cómo vivió los momentos posteriores a la caída: «Llegué en el coche y vi la bicicleta de Remco a un lado de la carretera. No estaba allí. El vuelo debió ser de unos ocho metros. Conseguimos aparcar, me bajé y, por suerte, estaba consciente. Hemos pasado por muchas cosas últimamente», recordó el italiano en referencia al terrible accidente de Fabio Jakobsen y también a la rotura de clavícula que sufrió Yves Lampaert.

Fuglsang superior, desastre táctico de los Trek

La escalofriante caída de Evenepoel no empañó una gran edición de Il Lombardia. El diseño del recorrido, con el diabólico Muro de Sormano a 50 kilómetros de la llegada, favorece que la carrera se rompa desde lejos. Y así sucedió. El vivo ritmo en las rampas más duras dejó el grupo de cabeza en siete unidades: Jakob Fuglsang, Aleksandr Vlasov (Astana), George Bennett (Jumbo-Visma), Bauke Mollema, Vincenzo Nibali, Giulio Ciccone (Trek-Segafredo) y Evenepoel.

Los Trek no aprovecharon la superioridad numérica. Nibali se la jugó en el descenso, pero gastó demasiado y acabó asumiendo un papel de gregario. Mollema y Ciccone esperaron a rueda del Squalo, nunca atacaron y no pudieron reaccionar cuando Fuglsang aceleró en Civiglio. Fue tan superior el danés que se permitió maltratar a su compañero Vlasov y marcar a Bennett hasta que lo reventó en San Fermo della Battaglia. A los 35 años se anotó su segundo monumento tras la Lieja-Bastoña-Lieja 2019.

La UCI investiga el accidente de Schachmann

El terrible accidente de Evenepoel no fue la única mancha en el desarrollo de Il Lombardia. Cuando Fuglsang ya celebraba su triunfo en la zona de meta y Bennett (2º) y Vlasov (3º) se habían asegurado su podio, Max Schachmann (BORA-hansgrohe) sufrió un atropello inexplicable que acabó en fractura de clavícula. El campeón alemán enfilaba el descenso final cuando un coche particular se cruzó en su camino.

No se sabe cómo el vehículo privado conducía en ese momento por una carretera que debía estar cerrada al tráfico. Y es por eso que la Unión Ciclista Internacional (UCI) ha decidido abrir una investigación: «Los eventos del calendario World Tour son del nivel más alto y requieren que las calles estén cerradas completamente en todo momento. La UCI estudiará denunciar ante la Comisión Disciplinaria al organizador RCS Sport».

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