La búsqueda del singletrack afgano

Texto y fotografías: Dan Milner / Traducción: Marc Gasch

“Su nombre significa soldado”, nos cuenta Yaar Mahammad, nuestro intérprete. Se refiere a Askarkhan, un chico de 13 años que está cargando gigantes piedras para los cimientos de una nueva casa, con una facilidad que pone nuestra fuerza bruta en ridículo.
Askarkhan nos observa bajo sus ropas deshilachadas, que no tienen para nada aspecto de uniforme militar. Tampoco lo necesita.
Aquí, a 4.305 metros de altura, entre los remolinos de una potente tormenta de nieve que se aproxima peligrosamente al corredor de Wakhan, Askarkhan está lejos de la guerra y los conflictos que han asolado históricamente su país, Afganistán.
Afganistan
Aquí la mejor arma para sobrevivir no es un rifle, sino la propia resiliencia o capacidad de adaptación al medio. Las escopetas sólo son útiles contra los lobos salvajes, pero esa resistencia es la que permitirá a Askarkhan sobrevivir a las 8 semanas del corto, duro y seco verano cuidando yaks y ovejas en estas laderas montañosas. La resiliencia lo abrigará contra el frío de la noche, las tormentas de nieve (que son posibles unos 350 días al año) y contra el fino aire de las alturas. Tengo mucho que aprender. Al fin y al cabo, es uno de los lugares más duros e inhóspitos en los que he estado, y no tengo ni idea de por qué estamos intentando montar en nuestras bicicletas aquí…

La nieve entierra nuestras seis tiendas y bicicletas. Encima de nosotros, y oculto por la niebla, nos espera el Karabel Pass, de 4.809 metros de altura, el segundo de los tres pasos de montaña que vamos a tener que negociar en esta pionera ruta de 12 días a través del Wakhan. Atravesar cada paso supone un duro despertar a las 4 de la mañana, para poder cargar con tiempo los animales para que les dé tiempo a cruzar el paso cuando la nieve aún se mantiene lo suficientemente dura. Cada ascensión requiere que abandonemos nuestros confortables sacos de plumas para meternos en nuestras congeladas zapatillas muchas horas antes de que el desayuno esté preparado. Pero la idea de un nuevo descenso por singletracks vírgenes eternos nos pone en marcha.

En cuanto a viajes de aventura, es difícil que sean mas aventureros que éste. El término aventura adquiere nuevas dimensiones y, a pesar de mis casi 30 años de viajes en mountain bike a zonas remotas, esta ruta está poniendo a prueba mi capacidad.

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