Si para montar en senderos nunca antes pisados por una bicicleta hay que pagar este precio, lo estamos pagando muy caro. Por ahora no ha habido ningún momento fácil en nuestro viaje, desde los cuatro días de aproximación saliendo de la vecina Taijikistan hasta los extremos cambios de temperatura, que nos ofrecen 30 grados undía y una tormenta de nieve al siguiente.
Afganistan

Completamos la primera etapa pedaleando por un onírico laberinto de viejas encinas y rocas gigantescas

El día que conocimos a Askarkhan era nuestro quinto día de viaje. Quedan 7 más. Estoy ya muy cansado, mis pies están húmedos y mis manos sin sensibilidad. Cinco días antes partimos de Sarhad, la aldea que se encuentra a la entrada del único camino infestado de rocas gigantes que permite adentrarse en el valle del Wakhan. Recorriéndolo en viejos Toyota con neumáticos lisos y parabrisas rotos, nos tomó 14 horas cubrir los 150 km en terreno afgano. Después de eso, era el momento de las bicicletas, y fue un alivio, aunque la primera parte nos deparara un ascenso de 600 m de desnivel del tirón.

Dejábamos detrás los vehículos de motor, los lavabos y la cobertura de nuestros teléfonos móviles. Por 12 días nuestros neumáticos iban a recorrer únicamente viejos senderos cincelados en las polvorosas laderas por siglos y siglos de tráfico animal.
Los primeros dos días seguimos sobre la huella de la Ruta de la Seda en su viaje hacia China, viajando a la sombra de las verticales paredes del Hindu Kush de Pakistán. “Tenemos tres posibilidades”, nos explica Tom Bodkin sobre nuestras opciones de ruta, y nos extiende una maraña de mapas soviéticos de los años 80 sobre la hierba.
Afganistan
Los mapas son un laberinto de curvas de nivel, pero son nuestra única fuente de información. Tom dirige la compañía de viajes Secret Compass y es el cerebro detrás de nuestra expedición. Es una persona realista y nos ilustra sobre los problemas que podemos encontrar durante nuestra ruta de 250 km. La lista de posibles contratiempos va creciendo con ríos que se pueden desbordar y pasos demasiado nevados, que hacen peligrar nuestra expedición y marcar el punto de vuelta atrás.

Para los componentes de la expedición, que incluyen al rider Matt Hunter, los cámaras de Anthill Films CJ y Darcy y el veterano Brice Minnigh, la idea de montar sus mountain bikes aquí no es una simple cuestión de vacilar sobre ello a la vuelta a casa.

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