Experiencia de gravel en los Vosgos con Moustache
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Experiencia de gravel en los Vosgos con Moustache

Los Vosgos esconden senderos que quitan el aliento para practicantes de gravel que quieren hacer deporte mientras disfrutan de un viaje descubriendo lugares mágicos.

Así nos lo cuenta un grupo de ciclistas de distintos niveles como son Valentine, Christophe, Clément, Juliette y Jerémie, que se aventuraron por los Vosgos con las Moustache Dimanche 29 y el extra impulso que ofrece su motor Bosch Performance Line.

Un viaje de dos días trazado por Christophe, que conoce a la perfección los Vosgos, que ha sido grabado con la ayuda de Jérémie y sus habilidades con las cámaras de video.

Dos días de viaje

El lago Gérardmer fue el punto de partida de este viaje ‘bikepacking’ con las Dimanche 29 de gravel, con dirección al bosque de Rochires en lo que venía siendo un precioso día.

Una carretera en subida más que asequible gracias a la asistencia de los motores Bosch, incluso cuando el camino se estrechó al pasar por tramos más técnicos para llegar al refugio de ‘Saint-Jacques de Gérardmer’ a 1.075 metros de altura.

Incluso la más inexperta del grupo, Valentine, fue capaz de adaptarse de maravilla a su Moustache, siempre aguantando el ritmo de sus compañeros de viaje.

La ruta siguió hasta el lago Lispach donde aprovecharon por reponer fuerzas con la comida. En un lugar tan idílico y con la barriga llena, se hace un poco más difícil retomar la marcha, pero el poder con asistencia dinámica lo hizo más llevadero.

A partir de aquí tocaba disfrutar de los descensos, aunque Valentine lo tendría que hacer con cuidado al ver que su aceite de coco se había derramado sobre su freno trasero: el nuevo ‘GRX-Coco’.

De ahí se encaminaron hasta la estación de esquí de La Bresse donde tomaron un camino boscoso hacia la meseta del Alto Chitelet para luego llegar al refugio de Sotré. Pero todavía había más subida, hasta llegar a la cima de Hohneck con una altitud de 1.363 metros y con unas vistas de infarto.

A partir de aquí tocaba disfrutar de los descensos, aunque Valentine lo tendría que hacer con cuidado al ver que su aceite de coco se había derramado sobre su freno trasero: el nuevo ‘GRX-Coco’. Pero todo transcurrió con normalidad hasta llegar a la granja de Hinterberg donde pasarían la noche.

El segundo día arrancó después de un buen desayuno por caminos forestales e impresionantes descensos hasta afrontar la primera subida del día con 300 metros de desnivel positivo y una pendiente que alcanzaba el 10% en varios tramos.

El sendero era ancho, pero se iba estrechando y empinando por singletracks técnicos, donde el motor tuvo más protagonismo que nunca para completar los tramos y llegar a la cima del collado de Schlucht.

Entonces era el momento de descender, recorriendo el lago de Retournemer hasta el lago Longemer para luego cruzar el pueblo de Xonrupt hasta regresar a Gérardmer donde dieron por finalizado el viaje. Pero no sin antes brindar y pegarse un buen manjar en Chez Mémé para celebrar dos días inolvidables por los Vosgos.

Las sensaciones

Valentine, Christophe, Clément y Juliette quisieron compartir sus sensaciones acerca del recorrido y la Dimanche 29 al terminar su aventura por los Vosgos franceses:

Valentine

«Yo era la menos experimentada del grupo, pero no tuve la impresión de que les frenara. He de reconocer que, por momentos, resultó difícil, pero para nada ingrato; todo lo contrario, me alegré porque, gracias a la e-bike, pude completar un recorrido que me hubiera resultado difícil de hacer en bici sin asistencia. Y nunca hubiera podido seguir al grupo sin mi Dimanche 29. Además, el segundo día gané realmente en confianza gracias a los consejos de Tof y Juju. Son expertos y tienen mucha paciencia. Su disposición a compartir su experiencia me pareció sorprendente».

Clément

«La ruta fue muy variada y divertida desde el principio hasta el final. En algunas partes técnicas más cercanas al MTB pude sentir hasta qué punto llega la capacidad de la Dimanche 29. Esta bicicleta se encuentra increíblemente a gusto en todas partes y la posición es realmente cómoda y segura para devorar kilómetros«.

Juliette

«Debo admitir que tenía algunas dudas sobre el gravel: rodar por caminos y senderos fuera de la carretera, en una bicicleta de carretera con cubiertas grandes… bastante extraño. Viniendo de montar una MTB equipada con suspensión y acostumbrada a una región montañosa con senderos exigentes, me costó captar el potencial de esta famosa conducción de gravel de la que todo el mundo habla. Pero esta aventura me deparó un montón de sorpresas y quedé prendada de la versatilidad de la Dimanche 29. Más allá de su perfil “all-rounder”, me sorprendió divertirme descendiendo en una bicicleta rígida con una posición baja (y, en efecto, ¡no creía que fuera posible!)».

Christophe

«Yo, que estoy acostumbrado a rodar por la grava, con bastante intensidad la mayor parte del tiempo, aprecié mucho este momento compartiendo estos senderos poco conocidos con mis compañeros, fue un poco como mostrar a los demás algunos pasajes secretos… La cordillera de los Vosgos es conocida por ser particularmente hostil, tanto por su meteorología extrema en invierno, como por su calor sofocante en verano, pero tuvimos la oportunidad de rodar en un terreno excepcional con unas condiciones meteorológicas perfectas. La ventaja de nuestras bicicletas de gravel es que podemos circular con la misma facilidad por las carreteras que por los senderos fuera de pista, incluso con algunas partes técnicas difíciles, y nos sentimos perfectamente a gusto en todas partes».

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