Galfer apuesta por discos de altas prestaciones.

Desde que Galfer llegó al mercado de la bici, está aportando todo lo bueno que se trajo del mundo de las motos y los coches. Sin duda, una tecnología punta que ahora, aplica a sus propios discos.

¿Nunca te has preguntado cómo se hacen unos frenos de disco? ¿De qué depende la calidad de su frenada o el tiempo que duren operativos en tu bici? No hace falta que investigues, Solo Bici estuvo en las instalaciones de Galfer ubicadas en Barcelona y pudimos ver en directo cómo trabajan fabricando pastillas y, ahora, discos para MTB. La compañía de origen italiano ha puesto en esta nueva línea de producto toda la carne en el asador importando su propia tecnología y conocimiento de más de 60 años en la fabricación de discos de frenos para motos y coches con excelentes resultados obtenidos, incluso en el exigente mundo de la competición del motor, donde Galfer es toda una referencia.

GALFER

Galfer y mucho más
La compañía, fundada en 1952, centra su principal actividad desde los orígenes en fabricar pastillas y discos de freno para la mayoría de las marcas de motos e incluso coches que te puedas imaginar, además de vender sus propias piezas de recambio. Este modelo de negocio lo ha importado también en el sector de la bicicleta, donde fabrica pastillas para numerosas marcas de freno y, desde hace no demasiado tiempo, también discos de altas prestaciones. Todo ello ha sido posible gracias a la estandarización de los procesos de fabricación y control de calidad que han adquirido en su dilatada experiencia en el mundo de la automoción. La clave de la calidad Galfer por tanto está como ellos mismos dicen, en el proceso de fabricación, que es complejo. Sin embargo, en un componente maltratado y expuesto a cientos de grados centígrados en frenadas al límite como es un disco de freno, el material elegido y su tratamiento son cruciales para conseguir un óptimo rendimiento.

Todos los discos reciben un estricto proceso de endurecimiento y anticorrosión que alarga su vida útil.

El proceso: La clave del rendimiento
1.Corte láser: Mediante tecnología láser se cortan los discos sobre una plancha de acero con alto contenido en carbono.
2.Tratamiento térmico: Una vez cortados, se someten a una temperatura de hasta 700°C para conseguir dureza y elasticidad.
3.Cataforesis: Este paso consiste en pintar el disco en sus cantos y recubrirlo de un tratamiento anticorrosión para alargar su vida útil.
4.Rectificado: El disco es friccionado por piedras paralelamente que lo limpian de impurezas, lo alinean para evitar vibraciones y le dan un nivel de rugosidad homogéneo que incrementa el mordiente.
5.Control de calidad: Por último, el disco es chequeado en cuanto a medidas, espesores y otros aspectos que dictaminan si está listo para usar.

GALFER

Tecnología Wave: Menos temperatura, más frenada
Es muy sencillo de explicar. Un disco cuyo contorno sea lobulado, puede disipar la temperatura con más facilidad que uno que tenga una curvatura constante. El propio contorno del disco, al ser variable, hace que haya una mayor refrigeración cuando está friccionando con la pastilla de freno. Así es la tecnología Wave exclusiva de Galfer. El mayor argumento tecnológico de este fabricante.

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