Desmárcate

Si haces el ejercicio de apuntar en un papel las primeras cinco marcas de bicicletas que te vengan a la cabeza, probablemente Ghost no figure en tu lista. Sin embargo, tras probarla te podemos asegurar que la HTX Lector World Cup está, como mínimo, a la altura de cualquier bici tope de gama del mercado. Así que si quieres desmarcarte de la mayoría, aquí tienes una excelente alternativa.

Aunque Ghost no pertenezca al grupo de los cuatro o cinco fabricantes más potentes del planeta, hay que destacar que no son, ni mucho menos, unos desconocidos. De hecho, en Centroeuropa es una marca realmente fuerte con modelos como este HTX Lector World Cup. Como muestras claras de su notoriedad recordaremos que, por ejemplo, en el ámbito de la competición están muy presentes y con resultados ciertamente destacables, con la ex campeona del mundo y olímpica Sabine Spitz como máximo estandarte.

Sobre el cuadro

El HTX Lector es el cuadro más racing de Ghost. Con carbono de alto módulo, aunque también existe lógicamente la opción del aluminio, cuenta con una tarjeta de presentación impecable. Como cualquier buen cuadro que se precie en los tiempos que corren, opta por una dirección tapered y fibras de alto módulo multidireccionales, con lo que se adapta así a las necesidades de rigidez y ligereza en cada zona del cuadro.

Respecto a la caja de pedalier, otra zona crítica de cualquier bicicleta, se apuesta inteligentemente por el sistema Press Fit concebido por Shimano, con lo que se reducen las posibilidades de mantenimiento y ruidos casi a cero. En este cuadro el anclaje del desviador es directo en versión E-Type, lo que se traduce en un teórico aumento de rigidez y un real y tangible ahorro de peso respecto al sistema de abrazadera.

Todavía más

El HTX Lector tiene un marcado slooping con un pequeño refuerzo sobre el tubo superior que, junto con el tubo del sillín, forma un característico y pequeño triángulo. El resultado, además de una estética muy personal, es un cuadro muy compacto visualmente, rígido sobre la marcha y de sensaciones contundentes. La parte trasera del cuadro se ha diseñado buscando una óptima absorción de vibraciones, algo que además de lógico es la tónica predominante, o casi, a día de hoy en la mayoría de los fabricantes.

La versión que probamos y que lleva este nombre, es el segundo modelo comenzando por arriba en la gama de la HTX Lector. El lugar de la tope de gama corresponde a la ProTeam, que se diferencia de esta World Cup en que monta una horquilla Rock Shox SID en lugar de la FOX Terralogic, una tija Tune de aluminio y, sobre todo, el grupo SRAM XX en vez del XTR de nuestra bici de pruebas. Realmente, volver a sentir la sensibilidad, la exquisita suavidad y la inusitada rapidez del XTR resulta siempre una experiencia muy grata.

Una experiencia que nos hace reflexionar acerca del, a nuestro juicio, flaco favor que las políticas de marketing y estrategias comerciales de fabricantes de grupos hacia los de bicicletas están haciendo a los aficionados del cross country. Es obvio que en este segmento de bicis, y más concretamente en los modelos de más alta gama, el Shimano XTR ha perdido presencia en los últimos tres años a favor de grupos SRAM como el X0 y sobre todo el XX. Estos grupos son igualmente excepcionales, sin duda, pero el XTR está, como mínimo, a la misma altura en la mayoría de los aspectos y en un nivel netamente superior en cuestiones como la eficacia o fiabilidad de los frenos. A pesar de ello, cada vez es más difícil poder optar por un grupo XTR en una bici montada de serie. En este sentido y sobre esta Ghost volvimos a comprobar la finura de la transmisión Shimano y la potencia invariable de los frenos, que con un diámetro de 180 mm en ambas ruedas hacían muy fácil la tarea de detener la bici.

¿Triple plato?

El único pero que podemos encontrar a este montaje full-Shimano es la opción del triple plato. No nos referimos al concepto en sí mismo, que nos sigue pareciendo la opción más versátil al ofrecer el mayor número de relaciones posibles, sino que para una bici racing como ésta, con un usuario probablemente experimentado y con ganas de exprimirse y ponerse al límite, un montaje de doble plato es más práctico. Simplificaría el proceso de cambiar de velocidades, al tiempo que ahorraría peso al prescindir del plato pequeño.

Silencio, se rueda

En marcha, la HTX Lector World Cup destaca por tres aspectos: agilidad, rigidez y suavidad. Esta última sensación se percibe por el impecable y característico funcionamiento de la transmisión XTR, pero también por lo finos que giran los bujes Tune King Kong de las ruedas y las bielas en torno al pedalier Press Fit. La rigidez en marcha también es destacable. Especialmente en sentido vertical; se percibe sobre todo en aceleraciones en el pedaleo, ante las que la bici reacciona enérgicamente.

La horquilla FOX y el sistema Terralogic de válvula de inercia también contribuyen a sentir la bici muy firme cuando pedaleamos con fuerza, especialmente con el dial de umbral de bloqueo en posición casi cerrada. El no tener que estar pendiente del mando de bloqueo –porque no tiene– simplifica la conducción, de hecho, enseguida te “acomodas” a ello. Aunque la bici de test montaba una horquilla “convencional”, la HTX World Cup monta la FOX con tratamiento Kashima. Con este el tacto es muy sensible y aunque eso le roba cierto carácter racing a la bici, que no rendimiento, resulta de lo más confortable en terrenos muy rotos. Si tuviéramos que modificar algo en esta bici, sin duda sería la inclinación del tubo de sillín, que colocaríamos en una angulación más vertical que los 72,5° que llegamos a medirle.

¿Versátil?

A pesar de ser una bici claramente de XC, la geometría de esta Ghost no es de las más radicales. El tubo horizontal, de 600 de largo para una talla L o 48’’ , no obliga a volcarte totalmente sobre la bici, lo que te permite cierto desahogo en bajadas muy pronunciadas y un extra de control en situaciones complicadas. Las vibraciones son filtradas por el cuadro con bastante eficacia, con lo que en este sentido tampoco es una bici incómoda, todo lo contrario. Por ese motivo creemos que, aun siendo una bici muy deportiva, tiene un espectro de usuarios mayor que el de modelos más radicales por geometría y feeling del cuadro. Se trata pues de una bici de “World Cup” apta para todo el mundo, o al menos, para el que la pueda pagar.

Galería

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.