Pocas marcas del ciclismo hacen tanto honor a su nombre como Giant Bicycles, el gigante del sector que empezó fabricando para otras marcas y que, desde su nacimiento, en el año 1972, se ha convertido en el líder indiscutible del mercado, con más de 7 millones de bicis producidas al año.

Fotos: Ibon Zugasti

Sin hacer ruido, pero trabajando mucho y muchas horas, Giant Bicycles ocupa una posición de liderazgo indiscutible dentro del sector. Es el auténtico gigante al que ninguna otra marca es capaz de hacer sombra. Una posición de liderazgo que ha ido consolidando a lo largo de sus 45 años de historia, desde que su fundador y presidente decidiera liarse la manta a la cabeza y probar fortuna en un sector que le era desconocido hasta entonces.

La historia de Giant, su filosofía, su forma de entender el ciclismo, lo que ha sido y lo que es dentro del sector no se entendería sin la figura de King Liu, un pionero, un visionario del mundo de la bici que rápidamente entendió el potencial que tenía entre manos y que se dedicó las 24 horas del día a promocionar los beneficios del ciclismo para la sociedad. Puede que su nombre no sea muy conocido en Europa, pero es una de las personas más populares en Taiwán, sobre todo por todo lo que hizo para hacer ver a las personas que utilizando la bici se ganaba en salud, en diversión, en calidad de vida, y que se podía ver el mundo de otra forma.

A sus 84 años, King Liu ya no está encima del universo Giant como lo estaba hace unos años. Primero porque debido a su edad, lógicamente, ya no puede, y después porque lo que empezó como una aventura se ha convertido en un negocio gigantesco. En una multinacional que no deja de crecer, de producir y de generar beneficio. Una situación por la que muy pocos hubieran apostado cuando en 1972 Liu se lo jugó todo a una carta con la creación de una compañía de bicicletas, un sector que desconocía, y al que llegaba después de haber buscado fortuna en otros negocios, como una piscifactoría de anguilas que un tifón se llevó por delante.

‘Made in Taiwan’
Hoy nadie mira con cara de sorpresa cualquier artículo que lleva el sello o la etiqueta “Made in Taiwan”, pero en los años setenta, cuando King Liu empezó a levantar este imperio de la bicicleta que es Giant, la marca Made in Taiwan no era muy bien vista en muchas partes del mundo, ya que se asociaba a productos de escasa calidad. Liu tenía claro que si quería progresar en su negocio, si quería que su marca de bicicletas creciera, necesitaba mejorar los estándares de calidad, para lo que era básico contar con personal cualificado.

No obstante, los primeros productos que salieron de la fábrica de Giant en Taiwán no fueron ni bicicletas ni artículos relacionados con el ciclismo, sino piezas para el mercado aeroespacial de carbono. De ahí, con el paso de los años, ya se empezó a apostar por la elaboración de bicicletas, pero en sus inicios, Giant no fabricaba sus bicis, sino que fabricaba para otras marcas –lo que sigue sucediendo en la actualidad, no solo con el centro de fabricación de Giant en Taiwán, sino con el de otras marcas que fabrican para terceros–, sobre todo para marcas americanas.
Nos encontramos a finales de los años setenta y ochenta. De hecho, la marca Giant no nace como tal hasta el año 1981, justo un año después de que se empezara a fabricar en China, y seis años antes de que realizara el desembarco comercial en Europa, concretamente en Holanda. A día de hoy, Giant sigue establecida en Holanda, pero cuando King Liu buscaba un lugar en el que establecerse en Holanda, consideró seriamente la opción del País Vasco, aunque finalmente no cuajó. Un emplazamiento en el que sí se situó Giant España, concretamente en San Sebastián, bajo la dirección de José Casla.

Nueve centros de fabricación
Desde su nacimiento, Giant Bicycles fue creciendo y la marca ya dispone de nueve centros de fabricación: uno en Holanda, cinco en China y dos en Taiwán. La más extensa es una de las cinco que hay en China, que ocupa 60 hectáreas –que se dice pronto–, mientras que la de Lelystad en Holanda solo tiene dos. Como decíamos inicialmente, el primero de estos centros de producción empezó a funcionar en el año 1972 y el último de ellos vio la luz el año pasado en Chica, mientras que la de Holanda comenzó en el año 1997.

Desde todos estos centros de producción se fabrican más de 7 millones de bicicletas, por las 3.800 del primer año, de las que el 70 % llevan el nombre de Giant serigrafiado en el cuadro, mientras que el 30 % restante llevan el nombre de otras marcas. De todas estas bicis, un 25 % se destina al mercado norteamericano y un 30 % se envía a Asia, ya que no hay que olvidar que la distribución de Giant a escala mundial abarca más de 80 países, con más de 12.000 establecimientos comerciales en los que encontrar sus productos.

¿Qué se fabrica en cada uno de ellos? De los nueve centros de producción que tiene este buque insignia de la economía taiwanesa, los dos grandes centros de producción se concentran en China y en Taiwán, y dejan a Holanda la fabricación de unas 400.000 bicicletas al año, cuyo destino no es otro que el mercado europeo. Una de las personas que pudo comprobar in situ el proceso de fabricación de una bici, todas las fases por las que pasa, fue David Bisbal en su día. Gran amante del ciclismo, y aprovechando que tenía que realizar un concierto en Holanda, Bisbal se acercó hasta la sede de Giant en tierras holandesas, donde fue recibido por el director general europeo, Eric Ramaaekers, y los responsables de marketing, Violet Liu y Tom Davies. Bisbal tuvo que frotarse los ojos después de ver en directo todo el proceso que requiere la creación de un producto como una bicicleta, hasta el extremo que llegó a declarar: “No pensaba que había tanta tecnología detrás de la imagen de una bicicleta”.

Sin saberlo, el cantante de Almería dijo las palabras clave. Uno de los aciertos de Giant Bicycles a lo largo de los años ha sido el saber llevar de la mano la cantidad y la calidad. En el desarrollo de Giant fue clave integrar la mayoría de los procesos de fabricación en un mismo techo, lo que no solo ayuda a garantizar la calidad del producto, sino que también disminuye los costes a largo plazo, ya que un menor número de pasos que dar más allá de tus fronteras significa un aumento del margen del beneficio. De hecho, todos los cuadros de carbono y de aluminio de categoría superior –recordemos que hay muchos tipos de aluminio y de carbono– se fabrican en una instalación situada en Taichung (Taiwán).

En la firma taiwanesa rápidamente se dieron cuenta de que uno de los secretos para seguir creciendo y manteniendo los niveles de calidad era ser autosuficientes en la mayor medida posible. De ahí que ellos se suelden sus propios cuadros de aluminio, funden sus propias aleaciones y den forma a sus propios tubos de aluminio. Y en el caso de las láminas de carbono, Giant no se limita a recibir las láminas prefabricadas, sino que fabrican las suyas propias, lo que los convierte en el único fabricante que controla todos los pasos del proceso de producción de una bici.

La formación, ante todo
Fue uno de los temas que más preocupó a King Liu en los inicios y sigue siendo una de las máximas preocupaciones de los actuales dirigentes: contar con personal cualificado, que sepa lo que tiene entre manos, que haya recibido la correcta formación. Hay que pensar que Giant da trabajo a más de 10.000 trabajadores, que se reparten en los más dispares puestos de trabajo, pero cada uno de ellos es formado debidamente. Porque, como nos apunta José Casla, máximo responsable de la marca en España, mientras hace un paréntesis en sus vacaciones: “El Departamento de RR.HH. es uno de los ejes fundamentales de la compañía, junto con el de I+D”, último departamento del que nace en 2004, por ejemplo, el sistema Maestro de suspensión, que marca un antes y un después en la compañía.

Un claro ejemplo de estas palabras lo encontramos en el boom de las bicis eléctricas. Nadie nace enseñado y alguien tiene que formar a los trabajadores de la fábrica sobre cómo hay que montar, fabricar, las e-bikes. Giant rápidamente intuyó el potencial de las bicis eléctricas y el presente y el futuro que les espera, de ahí que optó por reforzar esta división. Con esta finalidad dispone de una fábrica que solo se dedica a la fabricación de bicis eléctricas, y está en China; Giant Electric Vehicle Kunshan Co.Ltd, cuya formación de los trabajadores “va muy de la mano con la joint venture con Yamaha. Es nuestro único proveedor de motores, y por ello hay una asociación muy estrecha con ellos, que incluye la formación y el desarrollo de adaptaciones específicas para Giant”, apunta Casla.

A mayor conocimiento, mayor eficacia, mayor velocidad a la hora de producir los productos y mayor capacidad de respuesta para cuando haya que tomar decisiones. Con todo, el proceso, el timing de fabricación de una bici, no se puede predecir de una forma muy precisa, depende de la bicicleta. Si es carbono, solo en fabricar el cuadro se tarda más de un día. Y en la cadena de montaje dependerá del número de componentes, pero puede ser cuestión de un par de horas.

Y desde los diferentes centros de producción salen al año más de siete millones de bicis, que se reparten por todo el mundo, la mayoría de montaña, al mantenerse fieles a tres de los principios básicos de la marca –artesanía, innovación e inspiración– y a la filosofía de King Liu, un hombre de baja estatura, atento y educado, apasionado de la bicicleta y de los valores que esta transmitía, quien tenía claro que “estamos creando una forma de vivir la vida”.

SABÍAS QUE… ¿GIANT PUEDO FABRICAR EN EL PAÓS VASCO?
Hubo un momento en la historia de Giant, cuando se empezaron a buscar emplazamientos para producir lejos de China y Taiwán, que se contempló la posibilidad de que la primera fábrica estuviera en el País Vasco. En aquel entonces se valoró de forma positiva la existencia de dos centros de producción en la zona, como eran los de BH y Orbea. También se estudiaron otras opciones, como Irlanda y Portugal, y al final se decantaron por instalar la sede de Giant en Europa en Holanda.

GIANT EN 10 CIFRAS
– 7 millones de bicis se fabrican entre los diferentes centros de producción de Giant.
– 9 son los centros de fabricación de Giant repartidos por el mundo.
– 400.000 son las bicis que se fabrican desde la sede en Holanda al año.
– 60 hectáreas es la mayor extensión del principal centro de fabricación.
– 2 hectáreas es la superficie menor de fabricación de Giant, en Holanda.
– Más de 10.000 son las personas a las que da trabajo Giant.
– Más de 80 países son los lugares en los que podrás encontrar bicis y artículos de Giant.
– Más de 12.000 son las tiendas en las que se vende Giant alrededor del mundo.
– El 30 % de todos los cuaros qe fabrica Giant se construyen expresamente para otras marcas de bicicletas. Muchas de elas, de gran relevancia en la industria de la bici.
– 3.800 fueron las bicis de Giant que se fabricaron en su primer año de existencia.

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