Giro de Italia: El ocho de Solo Bici

Han pasado ya 24 horas desde que se terminó el Giro de la pandemia, los abandonos y las sorpresas, una carrera de serie B y sin grandes ataques, pero con un final apoteósico, desde el nevado Stelvio hasta una contrarreloj en Milán con los dos primeros de la general en el mismo tiempo, sin olvidar el vergonzoso plante del pelotón en Morbegno. Finito el Giro es el momento para hacer balance y en Solo Bici seleccionamos a ocho protagonistas, aunque faltan unos cuantos que también hicieron méritos, como Sagan, Ulissi, Guerreiro o Kelderman.

1º. Tao Geoghegan Hart (Ineos-Grenadiers). El inglés de 25 años empezó el Giro como gregario de Thomas, pero en la tercera etapa se quedó sin líder y como el mejor clasificado de su equipo. Sin expectativas ni presión, se mantuvo con un perfil bajo, día a día y entre los mejores hasta la llegada en Piancavallo: fue el único que resistió a los Sunweb y además ganó la etapa. En la tercera semana se apoyó en un gran Dennis, repitió victoria en Sestriere y en la contrarreloj de Milán remató la faena. Su triunfo es el noveno de un británico en una grande desde 2012.

2º. Jai Hindley (Sunweb). El australiano y su equipo, alemán con alma neerlandesa (la maldición es naranja y no arcoíris), le darán muchas vueltas a la cabeza. Difícilmente se van a encontrar otra oportunidad igual para ganar una carrera de tres semanas. Jugar a dos bandas parece una idea arriesgada. Sunweb no se decidió entre Kelderman y Hindley. Las mejores cartas eran del aussie, que debió atacar en los Lagos de Cancano, pero solo le remachó en la meta y en Sestriere se quedó sin terreno. Salió de rosa en la crono final, pero se sabía perdedor.

Almeida, maglia rosa durante 15 días. Foto: RCS

4º. Joao Almeida (Deceuninck-Quick Step). El ciclismo ya no es para los viejos, o eso parece. Un portugués de 22 años fue la gran revelación, con permiso de los dos primeros, claro. Llegó a Palermo como recambio del inigualable Evenepoel (las comparaciones son odiosas) y en el Etna se enfundó la maglia rosa casi de casualidad y por unas centésimas. Vistió la prenda más preciada durante 15 días, un curso acelerado de cómo liderar a un equipo World Tour. Aguantó con ambición, cabezonería y talento. Su carrera acaba de empezar y va para estrella.

5º. Pello Bilbao (Bahrain-McLaren). Solo once ciclistas se atrevieron a hacer el Giro después de correr el Tour en esta temporada excepcional. De ellos, solo cinco completaron el recorrido hasta París y Milán. Se lleva la palma el ligero escalador de Gernika, que además terminó quinto en la Corsa Rosa, su mejor resultado de siempre en una grande. No es el primero en nada, pero es uno de los más regulares en todo. Sobresaliente en el tappone del Stelvio, llegó a soñar con el podio, pero en Sestriere se topó con su límite, aunque nunca desfalleció.

20º. Ben O’Connor (NTT). Otro australiano de 24 años confirma al fin lo que apuntaba desde que en 2017 desembarcó en el World Tour. A las órdenes de Pozzovivo durante las dos primeras semanas, en la última halló la libertad para mostrar todo lo que lleva dentro. En San Daniele del Friuli solo pudo con él un inspirado Tratnik. Un día después fue el más fuerte de la fuga y ganó en Madonna di Campiglio. Por si fuera poco, se metió en el corte bueno camino del Stelvio y fue el último superviviente. Su rendimiento le valió un contrato con Ag2r La Mondiale.

Dennis, el inesperado juez de la carrera en el Stelvio y Sestriere. Foto: Ineos Grenadiers

35º. Rohan Dennis (Ineos-Grenadiers). Resulta curioso que el mejor escalador del Giro sea un contrarrelojista. No es una broma, el doble campeón del mundo CRI mostró un rendimiento nunca visto en la alta montaña con dos exhibiciones de otra época. En el Stelvio reventó al joven Almeida y en Sestriere asfixió al experimentado Kelderman, siempre con Tao en su bolsillo. Se puede decir que decidió el orden final del podio en Milán. Y si hubiese querido habría logrado una o dos victorias de etapa, pero antepuso el beneficio del equipo al suyo propio.

61º. Filippo Ganna (Ineos-Grenadiers). Los croners están de moda. Si Dennis fue el MVP de la tercera semana, el vigente campeón mundial de la especialidad fue uno de los hombres de la carrera por derecho propio. Ganó las tres contrarreloj (Palermo, Valdobbiadene y Milán), algo que nadie hacía en una grande desde Rominger en el Giro y Olano en la Vuelta, los dos en el 95. Además, conquistó una etapa en línea con una impactante subida al Valico de Montescuro que despertó comparaciones (otra vez odiosas) con el mismísimo Indurain.

121º. Arnaud Démare (Groupama-FDJ). Cuatro llegadas al esprint y cuatro victorias: Villafranca Tirrena, Matera, Brindisi y Rimini. El francés se ganó el título de hombre más rápido del Giro sin discusión. Y de regalo se llevó puesta la maglia ciclamino, un premio con valor doble ante la oposición de un combativo Sagan. Quizá Démare no sea el mejor velocista del pelotón, pero ha sabido escoger bien sus escenarios esta temporada y cerrará 2020 con 14 victorias. Nadie ha ganado tanto como él en el año de la pandemia.

1ª: Ganna / 3ª: Caicedo / 5ª: Ganna / 7ª: Démare / 10ª: Sagan / 14ª: Ganna / 15ª: Geoghegan Hart / 17ª: O’Connor / 18ª: Hindley / 19ª: Cerny / 20ª: Geoghegan Hart / 21ª: Ganna / Clasificaciones

Démare, cuatro victorias y maglia ciclamino. Foto: RCS

 

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