Así de primeras, la GT Sensor 3.0 parece un modelo más de GT, a lo que contribuye su infalible sistema I-Drive. Pero no, las apariencias engañan y un setting excelente de las suspensiones nos muestra una bici mucho más potente de lo que pensábamos.

Parece mentira, pero ya son más de 10 años los que lleva el sistema I-Drive de GT a pleno funcionamiento. Hasta yo en mi garaje tengo una XCR 3000 del año 1999 en color blanquito que sigue funcionando como el primer día… Por suerte, el sistema que ayuda a mantener la tensión de cadena ha cambiado mucho desde entonces y ahora son dos enormes puntos de giro los que suavizan todo de manera notable.

La GT Sensor 3.0 nos sorprendió por dos motivos principales. Uno, porque su posición un tanto vertical a la hora de pedalear nos hacía pensar que iba a ser un modelo enfocado más hacia el pedaleo. Y dos, porque una vez en marcha, ocurrió todo lo contrario y un setting excelente de las suspensiones nos mostró una GT mucho más polivalente y agresiva a la hora de bajar de lo que esperábamos. Sí, el ángulo de 73° de sillín no parece demasiado vertical, pero sí que es verdad que cuando te subes a la bici te notas muy encima del pedalier. Seguramente, una tija con retroceso paliaría en gran medida esta sensación vertical. Pero como te comentaba, que esto no te lleve a engaño.

Los 120 mm de recorrido en ambas suspensiones de la Sensor 3.0 se manifiestan en todo su esplendor; uno, por la horquilla RockShox Recon Silver, que a pesar de ser de aire como otras del comparativo iba tan suave que tuvimos que meter más presión de la recomendada tras una prueba inicial. Y dos, porque el amortiguador Fox Float CTD con las tres posiciones, Climb, Trail y Descend venía tan suave de fábrica, que sinceramente hacía tiempo que no probábamos un amortiguador Fox que funcionara tan suave y con tanta diferenciación entre sus posiciones, incluso habiendo probado gamas más altas y acabados Kashima.

El tema es que la GT Sensor 3.0 tiene un pedaleo eficiente, aunque no ausente de ciertos tirones al pedalear en plato pequeño debido a su I-Drive, pero, por otro lado, se muestra muy firme y estable a la hora de bajar. En esto también tienen que ver unos neumáticos Maxxis Aspen de 2.25” delante y 2.10” detrás, que a pesar de su suave taqueado proporcionaron un agarre y un confort notables. Y si bien en transmisión, ruedas y resto de los componentes no hubo nada que no estuviera a la altura, los frenos Avid Elixir 1 se mostraron un tanto inestables a la hora de frenar, principalmente porque el sangrado de serie no era muy bueno. Bien sangrados, los frenos son correctos, pero aun así no acaban de tener un funcionamiento 100 % preciso.

Sí, la GT Sensor globalmente nos ha gustado. La horquilla cuenta con bloqueo y eje Maxle (el único del comparativo); el amortiguador de FOX tiene CTD y cumple de manera sobresaliente, y la transmisión es en su mayoría Deore, e incluso con unas sencillas bielas FSA todo funciona sin problema. Sí, el ángulo de sillín se nota muy vertical, los frenos no ayudaron demasiado y su peso no acompaña mucho, pero si una vez que te subes a la bici, ésta te da buen feeling, eso es mucho más importante que todas las características de una ficha técnica. ¿Verdad?

A favor

– Absorción trasera con amortiguador FOX
– Elección de los neumáticos
– Buena capacidad de pedaleo

En contra

– Los frenos no estaban a la altura
– Posición de conducción extraña
– Pequeños tirones de cadena en plato pequeño

Ficha técnica

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