Tras el shock anafiláctico sufrido por José Antonio Hermida en la Cape Epic, el biker de Puigcerdà ha vuelto a subirse a la bici en una jornada protagonizada por el barro. El líder del Multivan Merida declaraba a la conclusión de esta etapa que se encontraba bien. “He ido mucho mejor. He desayunado diferente a ayer y me he tomado los alimentos standard que siempre suelo tomar para no arriesgar en absoluto. Una vez en carrera me sentía bien pero iba algo asustado, sin apretar a tope y esperando a ver cómo reaccionaba mi cuerpo. Allá por el kilómetro 20, antes del water point 1, íbamos terceros y con el grupo de cabeza, pero luego hemos aflojado un poco la marcha. Nos hemos unido con Schurter y otros corredores y a rematar la jornada. En un día así quemas muchos cartuchos si quieres luchar por la victoria”, comentaba Hermida tras una jornada que le ha servido para confirmar que el susto de ayer no le ha dejado secuelas.

“La bici sufre mucho en el barro”

La etapa ha estado marcada por las inclemencias meteorológicas: “había mucho barro y apenas había zonas de asfalto donde poder descansar un poco. La bici sufre mucho en días como hoy y todos los equipos hemos tenido que parar en los avituallamientos a revisar transmisiones, frenos… El barro ha sido el protagonista en la jornada de hoy”.

Tras la etapa de hoy, José se siente “más confiado de cara a lo que queda. Rudi también estaba algo cansado tras el trabajo que hizo para mí en el día de ayer. Quedan días y quedan ganas”.

Así fue la dura jornada de la recaída de Hermida

De ir líderes de la Absa Cape Epic a tener casi que hacer las maletas y volver a su Puigcerdà natal. José Antonio Hermida ha sufrido en esta etapa un shock anafiláctico por alergia a ciertos frutos secos. Hermida ha pasado hoy uno de sus peores días sobre la bicicleta. Él y su compañero van Houts iban líderes de la Absa Cape Epic y han desayunado como un día normal. Aun así, alguna sustancia del desayuno le ha llevado a olvidarse de los intereses competitivos. José fue conocedor de su intolerancia a ciertos frutos secos hace cuatro años y desde entonces siempre vigila lo que come.

“Ha sido muy duro. Íbamos en el grupo de cabeza y he empezado a notar frío y una sudoración fuera de lo normal. Luego he visto que iba pasadísimo de pulsaciones y que algo iba muy mal. Hemos parado ante este malestar que iba en aumento y he acabado tirado en el suelo con calambres en ambas piernas. No sabía cómo parar esto y tal debía ser la imagen que dábamos que incluso un helicóptero de la organización nos ha visto y ha aterrizado para ver qué sucedía. He bebido mucho y tras 40 minutos parados se ha ido normalizando mi estado. Después de valorar opciones hemos vuelto al punto de asistencia médica que acabámos de pasar unos kilómetros atrás para que me visitara un médico”, explica Hermida desde el motorhome.

Intoxicación alimentaria

Su malestar y las ronchas que han aparecido sobre su piel han dejado claro el parte médico: intoxicación alimentaria. Viendo que lo peor había pasado, José ha pedido que no le suministraran ningún medicamento con alguna sustancia no permitida por la UCI y verse así obligado a abandonar la carrera.

Así pues, mañana seguirá en carrera tras haberse visto durante un buen rato cogiendo un vuelo de vuelta a casa.

Destacar las palabras que ha tenido para su compañero de equipo: “Rudi me ha invitado a que abandonáramos. Yendo líderes y en una carrera de este calibre, te duele no poder seguir, pero ha visto claro que la situación era muy seria. Se ha asustado mucho viendo cómo me había puesto. Una vez hemos reemprendido la marcha, ha marcado el ritmo y ha ido hablándome y haciendo bromas para relajar la tensión tras el mal rato que hemos vivido. Un 10 para él”.

Ambos seguirán en competición y ahora, más que nunca, irán viendo cómo evoluciona el cuerpo de José.

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