Evolución natural

Contra todo pronóstico, a mediados del pasado mes de abril Ibis desvelaba uno de sus secretos mejor guardados, una reedición de su modelo estrella, la Mojo Carbon. Siete generaciones más tarde, la bicicleta se ha actualizado por completo. ¿El resultado? Un modelo aún más perfeccionado y adaptado a los tiempos modernos.

La Ibis Mojo original presentada en el Interbike de Las Vegas en septiembre de 2005 cambió la manera de entender el mountain bike de nuestros días. ¿Quién podría pensarse hasta hace bien poco que con 140 mm de recorrido de suspensiones podríamos tener una bicicleta con la que hacer “de todo”, con una generosísima capacidad de absorción y una facilidad y agilidad de pedaleo como pocas? Tardó en llegar a España porque primero tuvo que corregir unos errores de juventud, pero en la primavera de 2007 llegaron las primeras unidades y, desde entonces, dispersos por nuestra geografía están presentes un buen puñado de privilegiados que disfrutan de una Ibis Mojo y sólo ellos saben la gran bici que tienen y las satisfacciones que cada jornada de mountain bike les reporta.

Siete años no son nada

En mayo de 2007, el modelo original pasó por Solo Bici en un extenso test que recogimos en el número 192, siendo por entonces la primera prueba que realizábamos a una bicicleta DW-Link. Y con el paso de los años y las diferentes versiones, marcas y generaciones de este sistema tenemos que admitir que el concepto de diseño de Ibis es el que más nos convence de las variaciones de bicis DW-Link que hemos probado. En 2008 llegaba la Mojo SL, una versión aligerada, con un cuadro más full carbon que el original y tornillería de titanio que incrementaba aún más el glamour de este modelo tan especial… aunque a un precio notablemente superior.

Si bien el diseño de su cuadro no ha cambiado en absoluto desde el comienzo, ni lo ha hecho el amortiguador de 200×50 mm, ambos links que dan vida al sistema DW-Link sí que han evolucionado con el paso de los años. Hace ahora tres temporadas, y gracias a la colaboración con Brian Lopes, el doble link superior mutaba para convertirse de dos a una sola pieza, mejorando muchos enteros la solidez trasera. Y más recientemente, en este 2011 la bieleta inferior ha estrenado un nuevo diseño que mejora ligeramente su resistencia e incrementa en un 100 % la rigidez torsional. Los últimos modelos Mojo y Mojo SL equipan de serie tanto el Lopes Link como este link inferior de nuevo diseño con un peso de sólo unos gramos más respecto al original que se empleaba hasta ahora.

SL-R

En la primavera de 2011, y después de todo lo que en Ibis iban aprendiendo tras las evoluciones en el SL y, sobre todo, tras la creación del Mojo HD -cuyos primeros protos vieron la luz en el verano de 2009, aunque no ha sido hasta este 2011 cuando ha podido llegar a nuestro país (prueba que recogimos en el número 239 de abril en Solo Bici)-, llega la nueva SL-R.

El concepto de bicicleta es exactamente el mismo que estableció la Mojo original, con la particularidad de que el fabricante es otro, la calidad del carbono es otra y, en general, la bici ha sufrido pequeños retoques y evoluciones técnicas que la actualizan al 100 % de una vez por todas. A diferencia de la Mojo original o la SL, la nueva SL-R cuenta con un cuadro full carbon de una calidad superior, sin el característico refuerzo en forma de espuma especial que se encontraba en zonas como la “X” central del triángulo delantero. Pese a que aparentemente parece el mismo cuadro que el original de hace siete temporadas y su geometría es asimismo idéntica, en el fondo en Ibis han partido desde cero en la concepción de este nuevo modelo. En realidad, con un nuevo fabricante y una calidad de carbono superior, el cuadro ya es diferente.

Las novedades

En este nuevo SL-R, la pipa de dirección es ahora tapered 1-1/8” superior 1.5” inferior, el pedalier cuenta con un diseño Pressfit –como los que ya pudimos ver en el Eurobike en 2005 pero que finalmente se descartaron porque la calidad del carbono en su día no estaba a la altura para un diseño de pedalier sin roscas como éste-, el desviador dispone de anclaje direct mount, el eje trasero es pasante de 142×12 mm y el anclaje de freno de disco trasero es postmount directo. De esta manera, la bicicleta ha sido actualizada a 2012. El único aspecto invariable es el referente a su geometría, que siempre nos ha gustado y parecido correcta como bici all mountain-trail-XC que es, pero su ángulo de dirección de 69° nos sigue pareciendo demasiado vertical, y más en los tiempos actuales.

Quizás hace siete años estaba bien, pero hoy en día 68° ó 67.5° en esta bici sería lo ideal. Ibis deja la puerta abierta a que sea el propio usuario quien opte por var

iar el ángulo desde los 69.0° originales hasta un máximo de 67.5° mediante la dirección Cane Creek Angleset, pero claro, esta dirección no se encuentra así como así, y además es carísima. Pero esto es lo de menos para quien esté pensando en adquirir una Mojo SL-R claro está…

La SL-R en marcha

Pese a que su geometría es idéntica -la bici tiene el mismo aspecto-, el rodar de la nueva Mojo SL-R es bastante diferente al de la Mojo original o al de la SL. La bicicleta se siente más rígida desde la primera pedalada, sobre todo menos flexible de atrás que sus versiones anteriores, y más sólida en la parte delantera igualmente. Da más confianza en terrenos abruptos y eminentemente bacheados, y la única limitación por falta de rigidez o mayor flexión que la deseada puede venir por parte de una escasa presión de los neumáticos tubeless, de las propias ruedas Easton EC-90 XC o de la horquilla FOX 32 Talas RLC 15QR de nuestra montura de pruebas en California. La SL-R se siente más precisa en la trazada, más rígida de pedalier al pedalear y sólida globalmente. Lo cierto es que la pipa tapered, el pedalier Pressfit y el eje trasero 142×12 cumplen con su cometido.

Salto al futuro

El día amaneció lluvioso y el reto consistía en llegar desde las oficinas de Easton-Bell Sports en Scott’s Valley hasta el cuartel general de Ibis en la costa de Santa Cruz. Un recorrido de unas 17 millas en el que al final empleamos unas 3 horas y en el que disfrutamos de lo lindo de los caminos y bosques que rodean esta localidad de encanto como es Santa Cruz, en la costa central del Pacífico californiana. En nuestra unidad de pruebas pudimos probar el nuevo grupo completo Shimano Deore XT de 2012 con el nuevo cambio XTR Shadow Plus con el tensor de la patilla, y, sinceramente, si nos vendasen los ojos, pensaríamos que estábamos rodando con el XTR al completo.

Los cambios son muy precisos y con un tacto algo más tosco –menos suave- que en el pasado, pero más eficaz. Los frenos son impresionantes, con los nuevos discos en medida de 180 mm con Ice-Technology, con un poder de deceleración exagerado. Las ruedas son nada más y nada menos que las nuevas Easton EC-90 XC, ligerísimas, de sólo 1.285 gramos en versión de 26”, y que, como su propio nombre deja entrever, son de cross country; en determinados momentos o apoyos podíamos notar cierta flexión en la delantera, algo por otra parte normal en una rueda tan extremadamente ligera y en una bicicleta con el potencial de la SL-R y una horquilla de 150 mm de recorrido.

FOX Factory series 2012

Las suspensiones FOX merecen comentario aparte. Kashima y nuevos retenes SKF de la horquilla y el tratamiento Kashima en el amortiguador se traducen en una sensibilidad y capacidad de absorción superior a la que estábamos acostumbrados, y es que, cuanto más rápido vayamos, cuanto más fuerte nos enfrentemos a los baches, más nos sorprenderá la Ibis.

Incluso en el modelo de horquilla Talas, no tan sensible como la Float, es ideal emplear las posiciones de compresión más cerradas en un concepto de uso XC como el que nosotros realizamos, y en el amortiguador, si bien casi siempre lo llevamos en la posición 0, agradecíamos la ligera plataforma que conseguimos al optar por la 1 o la 2. Con el setting con tan poco hidráulico que eligen en Ibis para el amortiguador (225, Light, Light) –el mismo de 2010 y 2011-, incluso a algunos usuarios les parecerá insuficiente el nivel de plataforma que logramos con la palanca del Propedal activado, precisamente por la minimización de la fricción que conseguimos con el tratamiento Kashima, que se nota -no una barbaridad, como Kashima + nuevos retenes SKF en la horquilla, pero se nota-. ¿Y lo que mola? Lo cierto es que cualquier bici de 2012 con suspensiones FOX con el tratamiento Kashima gana muchísimos enteros frente a aquellas no Kashima.

Mejorando lo presente

Tras un paseo extendido por el interior del recinto del campus de la Universidad de Santa Cruz, regresamos por Wilder Ranch hasta llegar al cuartel general de Ibis y, por fin, compartir impresiones sobre el buen sabor de boca que este nuevo modelo nos había dejado. La Ibis se siente aún más ligera, sigue contando con esa respuesta fantástica a cada pedalada y, pese a que ahora el vaivén al pedalear es superior incluso por la presencia de suspensiones Kashima, la sensación al pedalear sigue siendo buenísima, sin pérdida alguna de rendimiento.

La solidez y rigidez global de su nuevo cuadro es fantástica, con un compromiso peso-rigidez-prestaciones exquisito. La bici continúa siendo una de nuestras favoritas, y por geometría y concepto de uso se sitúa casi más en el segmento del trail que en el del all mountain. Recomendaríamos, eso sí, montar una dirección Angleset para lanzar algo más el ángulo de dirección, ya que los 69°, en los tiempos actuales y, sobre todo, por el mayor potencial de la bici, resultan bastante verticales. Por lo demás, una bici 5 estrellas, de lo mejorcito que puedas llegar a encontrar en su segmento, con un precio que sigue siendo demasiado elevado para nuestros bolsillos.

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