40 AÑOS DE HISTORIA DAN PARA MUCHO

Las marcas nacen de un momento de inspiración, de una idea genial o fruto de la casualidad. Merida nace a consecuencia del amor propio y del enfado monumental que su fundador, Ike Tseng, tuvo hace ya 40 años, cuando paseaba por una tienda de bicicletas en California y se encontró con un cartel que declaraba que se negaban a reparar en su taller bicis taiwanesas, que en la época tenían una calidad muy baja.

El gran sentido del honor de Ike Tseng hizo que inmediatamente quisiera poner remedio a esta situación, que denigraba los productos de su tierra, y ya en 1972 fundó la primera planta de Merida Industry Co. Ltd. en Yuanlin (Taiwán), con una meta clara: que el propietario de una bici taiwanesa pudiera estar orgulloso de serlo, y que sus productos se batieran en calidad con los provenientes de Europa o de Estados Unidos sin ningún tipo de complejo.

Visión de futuro
Así pues, con ese objetivo de calidad en su mente, Ike Tseng luchó por posicionar el mercado taiwanés como fuente de productos fiables y tecnológicamente avanzados, confiado en que la motivación y el coraje les permitirían conseguir un producto de calidad, como el que tienen ahora, y lanzar así su marca propia de bicis homónima, Merida, en 1988, con un orgulloso “Made in Taiwan” escrito en todas sus bicis. Actualmente presente en 68 países, Merida estableció ya hace unos años la zona de Stuttgart en Alemania como el campo base para su equipo de desarrollo (R&D), donde se gestan y se prueban los modelos que después se producirán en sus tres plantas de Asia. Además de un potente equipo de ingenieros, Merida ha basado su estrategia en los últimos años en obtener el máximo feedback posible del Multivan Merida Biking Team, un potente equipo de profesionales, donde actualmente militan varios campeones del mundo.

Me-Ri-Da, tres sílabas que en el idioma de su fundador sirven de lema y guía para producir las bicicletas lo más bonitas y tecnológicamente avanzadas posibles, para el mayor disfrute del usuario.

No hace falta recordar que nuestro José Hermida es una de sus bazas más visibles y un gran embajador de la marca allí donde viaje. Estuvimos con él en la presentación de este año de la marca, así como en la Cape Epic, en Sudáfrica, y lo vimos realmente encantado con las últimas innovaciones de sus monturas, tanto en cuanto a medidas de ruedas, materiales, como de las cinemáticas de las nuevas bicicletas de doble suspensión que usa en muchos de sus campeonatos.
En resumen, una marca que ha proporcionado valor a la frase “Made in Taiwan”, al producir productos de calidad internacional sin ningún tipo de complejo. El sueño de Ike Tseng se ha cumplido con creces…

Texto: Marc Gasch
Fotos: Archivo Merida

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