Aunque parezca mentira, los pedales de plataforma se utilizan mucho más de lo que creemos. Está claro que muchos de los usuarios que los montan son los que se inician en nuestro deporte, que por la libertad y la sensación así lo prefieren.

Aquello de ir enganchados a la bici y no tener el automatismo de sacar el pie con el movimiento latera del talón que requiere soltarse, supera psicológicamente a muchos.

Psicológico, o no…

Y quizás sea este factor, el psicológico, el que haga que muchos de nosotros también los montemos haciendo muchos años que practicamos nuestro deporte, de hecho, desde sus inicios. Este es un factor, pero no es el único.

La facilidad de sacar el pie en cualquier situación, circunstancia o lugar hace que muchos optemos por ellos. Al final, el aspecto más diferenciador respecto a los pedales automáticos es que con estos aprovechamos mucho más la fuerza del pedaleo. Pero para los que no competimos, los que nos da igual tardar un poco más, quizás prefiramos esta libertad que no ofrecen los automáticos.

Al final, es un tema de gustos, y sobre gustos… ya sabemos que no hay nada escrito. Hemos de tener en cuenta que ha habido corredores, tanto de descenso como de enduro, que han ganado carreras montando pedales de plataforma, por lo que no es razón suficiente en ningún caso.

¿Para enduro y descenso?

Es verdad que es en situaciones extremas y comprometidas donde podemos notar y sentir la facilidad de poner pie a tierra o la libertad de movimientos que ofrecen estos pedales. Situaciones en las que muchos de nosotros besaríamos el suelo, pero la rapidez que nos ofrece un pedal de plataforma nos permite salvarlo. Y es verdad que muchos otros, con pedal automático, también salvarían tal situación, cierto, pero otros, ya sea por patosismo o por costumbre, lo besaríamos.

Con automáticos, que muchos también los hemos llevado durante tiempo, en situaciones complicadas, en aquel paso más difícil de una trialera, pondríamos el pie fuera de la cala por sentirnos con más agilidad de reacción, con el compromiso y peligro que es llevar un pedal automático sin enganchar. Es mayoritariamente por esta razón por la que los que nos gustan las trialeras y las bajadas acostumbramos a montar estos pedales. Pero no únicamente este tipo de usuarios.

Tema de costumbre

Sin duda, es un tema de costumbre y si los pruebas, quizás te sientas demasiado liberado y no controles la bici como lo haces con los pedales automáticos. Normal. Muchos sois los que, una vez montados, os sentís incapaces de hacer un bunny hop sin saltar independientemente de la bici.

Y los que en trialeras y lugares muy rotos, sentís que vais por otro lado de la bici. Por eso se requiere un período de adaptación, que una vez superado, te hace sentir de lo más seguro y libre.

Por cierto, que levante la mano el que por culpa del pedal automático se ha caído, aunque sea de la manera más tonta, sobre todo a la hora de parar. No hace falta decir nada más.

Prueba de montar unos buenos pedales de plataforma con unas zapatillas específicas y cuéntanos qué tal. Verás qué comodidad y qué libertad. Posiblemente te sorprendan.

Aquí os dejamos con tres candidatos:

Prueba de zapatillas y pedales Shimano

Prueba de zapatillas y pedales Bontrager

Prueba de zapatillas y pedales Specialized

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