Un juguetito, pero a lo bestia
Y es que si las bicis con nuevas geometrías destacan en estabilidad, la Tracer pone por delante un extra de agilidad, consecuencia de su comedida longitud, sin que ello la haga nerviosa. Aunque los números sean importantes, no sólo hay que guiarse por tablas y esquemas – la geometría de una bici funciona como un todo-, es la suma y combinación de todos sus elementos los que hacen que funcione o no. Una misma medida de tubo puede funcionar en una bici y en otra no, dependiendo por ejemplo de cómo se combine con la altura del pedalier, longitud de vainas, etc. Intense parece haber encontrado una muy buena fórmula con la Tracer T275, que notamos especialmente juguetona en zonas reviradas y pedregosas, sin que ello le hiciera perder el tipo cuando la cosa se ponía complicada. Tuvimos quizás la sensación de que el pedalier era algo alto, pero verificando medidas, vimos que ofrece 343 mm, que no es nada alto. Evidentemente, éstas no son bicis hechas a medida, y cuando usamos una talla M, hay que tener en cuenta que la sensación en el cockpit no será la misma para alguien de 1,75 o de 1,80 m.

Intense

SEED
Increíble el trabajo de SEED Engineering en el cuadro de la Tracer T275, con unas formas clásicas pero que siguen viéndose vanguardistas (aunque quizás sexy sería la mejor definición…) y que arroja unos niveles de rigidez increíbles. La bici se resiste a flexionar por mucho que aprietes, y eso que las ruedas no son ni las más ligeras ni las más rígidas del mercado… Por ponerle alguna pega, no nos acabaron de gustar las entradas de los cables para el ruteo interno, que están acabados sin tapa ni borde, y permite ver la sección de las fibras en crudo del carbono, lo que no es muy agradable. Posibilidad de escoger entre dos recorridos (145 ó 160 mm), anclaje ISCG y directo del desviador, eje trasero ahora ya sólo de 142×12 (se acabaron las punteras G1), pedalier pressfit o pipa tapered son algunas de las características más destacadas, junto con su ya clásico sistema de pivote virtual VPP compartido con Santa Cruz, que nos ofrece un balance óptimo entre eficacia y comodidad. Creemos que el sistema VPP se adapta perfectamente a este género de bicicletas de enduro, en que el usuario tolera algo de movimiento en el pedaleo, a sabiendas de que en el descenso todo van a ser ventajas. Comentar que probamos la bici en los dos settings de recorrido, y la verdad es que hay que ser muy fino para apreciar grandes diferencias. Nosotros votamos por dejarla en 160 mm, más equilibrada quizás con la Pike, que se mostró impecable controlando el frontal de la bici, con una suavidad exquisita y muy buena rigidez. El amortiguador Monarch Plus, aunque se prodiga poco, funciona bastante bien, con un modo de pedaleo efectivo (compresión en baja) que calma el VPP, aunque nos hubiera gustado probar la bici con la opción del Cane Creek Double Barrel Air, que creemos que tiene que darle un plus de calidad al conjunto .

Su corta longitud la hace muy divertida para los más ágiles pilotos, sin perder un ápice de estabilidad a altas velocidades.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Pin It on Pinterest

Share This