Cuando un equipo de ciclismo se pone un objetivo, es importante que apueste por él a tope para convencer a quienes deciden. Y esto es lo que ha hecho en este caso el Israel Cycling Academy, que tiene cada vez más cerca su debut en una gran vuelta, en este caso el Giro de Italia. Para que no quede ningún cabo suelto, el equipo ha decidido poner de su parte por si acaso no es suficiente con los condicionantes que ya hay puestos sobre la mesa.

La carrera va a salir desde Jerusalén, por tanto para la estructura que empezó apadrinada por Peter Sagan y en la que conviven corredores de 16 nacionalidades y todos los continentes tenía un impearativo moral por estar presente. Ran Margaliot, ex ciclista y actualmente patrón del proyecto, tiene la ambición de ver a su equipo en el Tour, pero es verdad que eso les pasa a todos. De momento, el Giro es algo mucho más accesible.

La italianización

Por si acaso no valía con tener la salida en casa, el equipo ha decidido apostar muy fuerte por el Giro. Y qué mejor manera de hacerlo que italianizar los proveedores y patrocinadores. Empezando por las bicis: la casa De Rosa aportará las máquinas de competición para los ciclistas. Mientras que las ruedas serán Vision, también transalpinas. Por si no fuera suficiente, Selle Italia también proveerá a la estructura. De hecho, al publicar todos estos acuerdos en sus redes sociales no dudaron en proclamarlo a los cuatro vientos: «¡ Israel Cycling Academy es italiana!

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Foto: Israel Cycling Academy

 

Y para que no quede ningún cabo suelto, el proveedor oficial de ropa será Nalini el año que viene. Todos ellos italianos. Sin duda el equipo tiene competidores –Bardiani, Nippo-Vini Fantini, Wilier Triestina-Selle Italia-, pero a RCS le va a resultar más difícil aún cerrarles la puerta si detrás de la marca Israel vienen cuatro empresas italianas potentes. En unas semanas sabremos qué pasa.

Refuerzos

La otra parte que ‘cojeaba’ era la plantilla, de un nivel inferior al que exige una carrera como el Giro. Así que la dirección deportiva no se ha andado con rodeos y se ha rascado bastante la cartera: viene como jefe de filas Ben Hermans, un ciclista no especialmente escalador en la alta montaña pero que puede dar mucha presencia al equipo en fugas de nivel o incluso en subidas más cortas y explosivas. Como ‘capitano’ estará Rubén Plaza, el de Ibi también con intención de pelear por etapas selectivas.

Y para la velocidad han llegado Sondre Holst Enger y el turco Ahmet Örken, que estarán acompañados además por Kristian Sbaragli. Sigue sin estar entre las mejores plantillas de la carretera, pero ya hay nombres que saben lo que es ir al Giro, que se han manejado bien en la Corsa Rosa. Del resto de la nómina, llena de ciclistas jóvenes y en muchos casos con buena progresión, habrá también algunos que integren ese ‘ocho’ final en caso de que finalmente el equipo esté en la salida de Jerusalén. Por ellos no ha quedado, desde luego.

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