Si hay un equipo que está escenificando a día de hoy la globalización del ciclismo mundial, ése es el Cycling Academy israelí. No sólo por la heterogénea procedencia de su plantilla, que prácticamente es una representación en miniatura de la ONU con 14 nacionalidades compartiendo equipo. También por el hecho de haberse implantado –y crecido con rapidez- en un lugar donde el ciclismo no tiene grandes antecedentes históricos.

Precisamente esa dimensión económica del ciclismo también la representan a la perfección. A golpe de talonario, el equipo ha pasado de ser un vivero de jóvenes ciclistas con presencia mayoritaria de israelíes –con el objetivo de verlos en el World Tour- a convertirse en  un proyecto internacional que ambiciona meterse en el calendario al máximo nivel. Y está a un paso de conseguirlo.

Billete al Giro

Aún habrá que esperar a la confirmación de las invitaciones, pero a día de hoy poca gente se plantea ya la ausencia del Cycling Academy en el próximo Giro de Italia. Sobre todo porque este lunes se va a presentar la salida de la ‘Corsa Rosa’ desde Jerusalén. Será la primera vez que una Gran Vuelta tenga su inicio fuera de lo que geográficamente se considera Europa, si bien Israel es un país a medio camino entre nuestro continente y el asiático: de hecho, deportivamente compiten en los torneos a nivel europeo.

jerusalen-giro-2018-israel

Con estos ingredientes, lo más lógico sería que el equipo israelí esté también presente en la cita. El crecimiento del equipo está fuera de toda duda, y también que los planes a largo plazo pasan por entrar en el World Tour. Igual que ocurre, por ejemplo, con los irlandeses del Aqua Blue auspiciados por el multimillonario Rick Delaney que ya han estado en la recién terminada Vuelta a España. Ahora el equipo apadrinado por Peter Sagan en su nacimiento aspira al Giro.

Fichajes de renombre

Y como tienen la capacidad económica necesaria para hacerlo, los rectores del equipo se han metido a fondo en el mercado este verano. Sin ir más lejos han cerrado, a día de hoy, cuatro fichajes que aumentan el nivel de la plantilla… y también la media de edad. Para empezar con Rubén Plaza que hará de capitán de ruta. A los 37 años, el de Ibi tendrá la misión de enseñar a los jóvenes a correr en pruebas WT, de forma que lleguen al Giro lo más curtidos posible. Plaza será el segundo español del equipo junto a José Manuel Díaz Gallego. También uno de los directores, Óscar Guerrero. Y el primer fichaje fue Nicolás Sessler, que no es español -brasileño, otro país nuevo en el equipo- pero se ha formado en Lizarte.

Por si fuera poco con Plaza –a ver qué grado de libertad le dejan-, que cumple el perfil de escalador más o menos completo porque se defiende bien contra el crono, Cycling Academy también ha fichado a Ben Hermans, actualmente en BMC. Rodador, bueno en las clásicas de las Ardenas –ganó la Flecha Brabançona en 2014 como mejor victoria de su palmarés- y con punta de velocidad. Este no ha sido un gran año para él, terminado además muy pronto con una dura caída en la Vuelta a Polonia. Pero llega para ser un puntal del equipo.

Y como hombres rápidos, los israelíes fichan otras dos piezas de dos nacionalidades distintas que tampoco tenían en la plantilla: el noruego Sondré Holst Enger (AG2R La Mondiale) y el colombiano Edwin Ávila (Team Illuminate), que son dos casos muy distintos: Enger –uno de los talentos noruegos más prometedores hace cuatro temporadas- baja un escalón después de tener un año más bien flojo en el equipo francés, mientras que Ávila ha cosechado cuatro victorias entre Asia y Rumanía. Pero todavía queda tiempo para peinar el mercado, por lo que es posible que no sea el último. Así avanza el Cycling Academy hacia el Giro 2018 salvo que RCS dé una sorpresa –ya no sería sólo sorprendente para ellos- desagradable el día del anuncio de invitaciones.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Pin It on Pinterest

Share This