Jan Polanc triunfa en un Etna intranscendente

Nos las prometíamos felices con una erupción del Giro en el Etna. Con algo que marcase, de alguna manera, el rumbo de la carrera. Pero la realidad es que no ha sucedido gran cosa. El gran triunfador ha sido un Jan Polanc que empezó el día con una fuga junto a Jacques Janse Van Rensburg y Pavel Brutt y se ha presentado en la cima del mítico volcán italiano –punto más alto del país también con sus 3.340 metros aunque hoy llegaban hasta los 1.900- con la ventaja suficiente para ganar la etapa.

En parte, también, porque durante un buen rato el pelotón se ha dedicado a seguir un ritmo cansino, accesible para casi medio centenar de corredores. Mientras, el esloveno del UAE Team Emirates seguía dando cada gramo de fuerza desde que se quedó solo en la base del puerto. Más de 16 kilómetros en solitario y con viento de cara: “Ha sido el día más duro de mi vida”, ha dicho después También el más feliz. El paquete empezó con algo menos de cuatro minutos de desventaja. Una renta más que controlable que terminó valiendo.

Además de eso, Polanc consigue una victoria que a buen seguro habrá alegrado a los inversores de Abu Dhabi. Es el triunfo más importante de la temporada para la escuadra de los emiratos, sin duda alguna. Más aún teniendo en cuenta que estamos hablando del equipo heredero del Lampre-Merida, por lo que las raíces italianas son más que evidentes a día de hoy.