Las palabras de Jesús García son como un soplo de aire fresco en un sector que parece sostenerse en la cuerda floja desde que se abriera la puerta al comercio electrónico.

Pero Jesús García siempre es de los que ve la botella medio llena y de los que sale a jugar al verde a la ofensiva, que va a por el partido desde el minuto uno porque sabe que de nada sirve encerrarte en tu área.

Solo adoptando esta actitud se entiende que las tiendas Mammoth sigan siendo todo un referente en el comercio ciclista, físico y online.

Jesús lo tuvo claro desde el día que con su hermano se lió la manta a la cabeza y en el sótano de una tienda de deportes que se llamaba Bikila (en honor a Bebe Bikila, atleta etíope dos veces ganador del maratón olímpico) montaron su primer espacio.

“Mi hermano David estaba todo el día y era el mecánico. Yo iba por las mañanas a la universidad y por la tarde estaba en la tienda. Aquí estuvimos tres años, hasta que montamos el primer Mammoth en la calle Francisco Silvela”, recuerda Jesús.

Como todo, los inicios fueron duros, “pero con trabajo e ilusión salimos adelante. Durante este tiempo muchos se han quedado por el camino, pero nosotros seguíamos creciendo poco a poco”.

Jesús siempre fue, como se diría, un echado para adelante: siempre tuvo claro que la publicidad, el darse a conocer, no era un gasto, sino una inversión; fueron una de las primeras tiendas en tener su propia web, en pedir el correo electrónico a un cliente cuando se le abría una ficha en la tienda, en tener informatizado el stock, en invertir en redes sociales, en hacer un catálogo de papel de cien páginas nada menos. Y pasan los años y Jesús sigue apostando por un juego creativo.

No niega que “las tecnologías y el comercio electrónico han enredado el sector. Nadie tiene miedo a comprar por Internet. Las reglas del juego cambiaron. Ya no vale con abrir una tienda y esperar a que la gente venga. Antes lo hacías y tu competencia la tenías en el barrio, en la ciudad, ahora es global y compites con Bikeshop de Francia o Chain Reaction de Irlanda, y tienes que ser capaz de competir con ellos”, asegura.

¿Cómo se puede luchar contra estos gigantes? Él cree que con un buen posicionamiento en la red, con una buena página web y un buen SEO (Search Engine Optimization), marcas de nivel, un stock adecuado que permita rotación de producto y ofrecer precios competitivos. Y mal no le ha ido.

Cinco son las tiendas Mammoth en la zona centro de España, que emplean a más de cincuenta personas, y hay que vender mucho para pagar cincuenta suelos y cincuenta seguridades sociales.

Y eso que a la hora de escribir el nombre, Mammoth –que obedece al histórico Mammoth Kamikaze Downhill de California– pocos son los que lo hacen de forma correcta: sin la ‘h’ final, con una ‘m’, con una ‘u’ e incluso un día recibieron un paquete como Marmota Mountain Bikes.

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