Esta semana, casi cuatro años después, ha comenzado el juicio de Diego, el ciclista que quedó parapléjico practicando MTB, tras chocar con una piedra de 200 kg situada en la zona de aterrizaje de una rampa de salto.

Los hechos sucedieron el 4 de septiembre de 2014 en el Monte de Alba de Vigo, una zona frecuentada por aficionados al BTT.

Hasta aquí, los daños sufridos por Diego podrían parecer la dura consecuencia de un accidente.

Sin embargo, el caso se ha llevado a juicio ya que en aquella época, tal y como afirma la Fiscalía, presuntamente cuatro miembros de la comunidad de montes de Valladares se dedicaban a colocar trampas en los circuitos.

Según el escrito de acusación de la Fiscalía, los comunales no veían con buenos ojos” que hubiese en los caminos tantos ciclistas y aficionados al motocross.

Por su parte, los acusados niegan haber colocado ninguna trampa. José C., vicepresidente segundo de la mancomunidad de montes de Valladares, y responsable de la conservación y mantenimiento del monte, negó haber colocado ninguna piedra y aseguró que “hacía un año que yo no pasaba por allí. Nosotros retiramos piedras, no las colocamos“.

La Fiscalía acusa a los presuntos autores de un delito de lesiones por imprudencia grave y 2,5 años de cárcel para cada uno, y una indemnización para Diego, el ciclista que quedó parapléjico, de 832.428,44 euros. Esta cantidad solicitan que se pague conjuntamente y, subsidiariamente, la comunidad de montes de Valladares.

La acusación particular, en cambio, solicita 6 años de prisión para cada uno y una indemnización de casi 1,5 millones de euros.

Las defensas de los acusados piden la nulidad de la causa.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.