Julien Absalon (Remiremont, 16 de agosto 1980) ha dicho adiós de forma definitiva a la competición de primer nivel dejando una vacante muy difícil de ocupar. El francés ha sido el primer dominador de cross country a nivel internacional, gracias a su deslumbrante clase sobre la bici y su dilatado palmarés. Un ciclista humilde pero trabajador que fue capaz de alcanzar la cima del XC y no soltarla en mucho tiempo.

Todo comenzó cuando Absalon tenía 14 años gracias a su vecino en aquel momento, Patrick Vuillemin, que fue quien le incitó a probar con el MTB. En ese momento no lo sabía, pero tenía un talento por explotar muy prometedor, y eso que al principio apenas le dedicaba tiempo a los entrenamientos.

Con apenas meses de práctica ya se atrevió a participar en carreras de cadetes, logrando clasificarse para su primer campeonato de Francia en Val-d’Isère donde quedó cuarto. No destacó especialmente, pero a partir de ahí consiguió hacerse con la confianza de Gérard Brocks para iniciar un plan de entrenamiento a largo plazo. Pero empezó a dar sus frutos al poco tiempo y en 1996, su segundo año de cadete, fue subcampeón de Francia como parte del equipo Scott France.

A partir de ese momento fue a más, destacando en la categoría junior y ganando su primer campeonato europeo, para poco después, en septiembre de 1998, ser Campeón del Mundial de su categoría en Canadá. Con ese logro se ganó el billete para formar parte de Scott International y de comenzar a forjar el mito que es hoy en día.

En la categoría sub23 cosechó varios subcampeonatos de Europa hasta ir incorporándose poco a poco al Campeonato Mundial donde empezó a destacar definitivamente en el año 2000. Sin embargo, una fuerte lesión le impidió competir durante un tiempo y le dejó con muy pocas posibilidades al título. Aún así se reincorporó antes de finalizar el campeonato y logró clasificar en cuarta posición por detrás de José Antonio Hermida.

El año siguiente volvió a arrasar, repitiendo palmarés y conquistando los tres campeonatos sub23 por segundo año consecutivo. A esto hay que sumarle un primer puesto en el Campeonato Europeo por relevos de XC y un segundo puesto en el Campeonato Mundial por relevos, demostrando que estaba a un nivel espectacular.

En 2003 dio el salto a la categoría élite, triunfando a nivel nacional y levantando el título de Campeón de Francia. En el europeo obtuvo un digno segundo puesto por detrás del suizo Ralph Näf, pero en el Campeonato Mundial apenas pudo ser 12º.

A partir de ese momento, la historia la conocemos todos. Absalon, que permaneció en Bianchi hasta 2007 cuando firmó por Orbea, no dio tregua a sus rivales y dominó el panorama del XC con autoridad y su distintiva clase entre 2004 y 2009. El francés se adueñó de cuatro Campeonatos Mundiales y un subcampeonato, un Campeonato Europeo y dos subcampeonatos, cuatro Copas del Mundo, seis Campeonatos de Francia y dos medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas (2004) y Pekín (2008).

Absalon parecía no tener límites hasta que su imparable racha sufrió un pequeño bajón, marcado en gran parte por su abandono en los Juegos Olímpicos de 2012 en Londres, donde fue de los pocos en competir con ruedas de 26″. Los recientes cambios en los circuitos, que resultaban ser más explosivos y cortos parecía que podían ser un problema para aquellos bikers que llevaban toda una vida acostumbrados a competir en otras condiciones como el propio Absalon. Sin embargo, supo reinventarse, siendo uno de los primeros corredores en apostar por la tija telescópica. Tras fichar en 2013 por BMC pasó por una segunda juventud que le llevó a reconquistar viejos conocidos como el Campeonato Mundial en 2014, el Campeonato Europeo entre 2013 y 2016, y dos Copas del Mundo en 2014 y 2016.

El pasado 13 de abril lograba su última victoria en la Copa de Francia, en Lourdes, y apenas un mes después, en parte forzado por su problemas alérgicos, Absalon ha decidido poner punto y final a una impecable trayectoria en cross country, retirándose como el más grande en esta modalidad.

Prueba de esta grandeza lo demuestran los mensajes de cariño que han ido compartiendo los que fueron sus rivales como el propio Hermida, en su cuenta de Instagram, “Gracias por la amistad, las batallas y todo lo que he aprendido gracias a ti, Campeón … ¡Bienvenido a la próxima etapa!”.

A partir de ahora, Absalon se centrará en otras facetas del ciclismo a través de las cuáles podrá poner a buen uso sus conocimientos, como embajador y desarrollando productos para este deporte que tanto ama. Además, tampoco ha descartado probar suerte en alguna otra modalidad… Pero haga lo que haga, la huella que ha dejado en el cross country nunca podrá ser borrada.

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