Cuando recibimos la invitación para asistir a la presentación exclusiva de la nueva Kona Process 134, no dudamos en aceptarla. Kona, una marca mítica que, por desgracia, parece que haya desaparecido. Pero no, no es así. Una de las más potentes al otro lado del charco, con las fuerzas renovadas y con alguna incorporación al staff de Kona Europe, quiere volver a ser lo que era en nuestro mercado. Y no será por bicis, ya que cuentan con uno de los catálogos más extensos del sector y, sobre todo, con muchas bicis especiales.

La trail de Kona

La presentación de su nueva bici trail, la Process 134, fue de lo más especial, como merecía la ocasión. Desplazados hasta Bellingham, donde Kona tiene su sede en EE.UU., disfrutamos de unos senderos de ensueño a lo North Shore de una bici muy especial. Este modelo que ya existía en el catálogo de la marca y que montaba ruedas de 27,5”, ha sufrido muchas mejoras después de más de dos años de desarrollo. Esta trail cuenta con 134 mm de recorrido trasero y horquilla de 140 mm, lo que podría sorprendernos por contar con más recorrido de lo que podríamos esperar en una trail, pero así lo entienden en Kona, y nos alegramos. También nos alegramos por la elección de montar ruedas de 29” de diámetro (si bien hay la opción de ruedas de 27,5” en las versiones de aluminio).

En nuestro caso, montamos en la bici tope de gama, la Process 134 CR/DL 29. Su cuadro está fabricado íntegramente en carbono (tanto el triángulo delantero como el basculante y la bieleta), y es el primer cuadro que fabrican íntegramente en carbono. Como no podía ser de otra manera siendo una Kona y siendo fieles a su filosofía, con marcado slooping del tubo horizontal, tanto cuadro como basculante son generosos para asegurar un perfecta rigidez y fiabilidad. Lógicamente, destaca también la contundente bieleta y los rodamientos sellados de 15 mm de diámetro.

Más detalles

Sus acabados y detalles son excelentes, del primero al último. Cuenta con cableado interno y un detalle muy logrado, y pocas veces utilizado por las marcas. Una pequeña brida específica, situada justo en el punto de giro principal, permite guiar el cable del cambio trasero (en el tramo externo que pasa del triángulo principal al basculante) sin que sufra movimientos extraños que nos afecten a su tensión cuando actúa la suspensión trasera. Es algo muy simple, pero que demuestra cómo lo miran todo en Kona para que funcione como debe ser.

Otro buen detalle lo podemos ver en la construcción del corto tubo de dirección. En la parte derecha existe una entrada de cable por si llevamos el freno tipo moto, para que no quede forzado y mermemos el funcionamiento. También se han cuidado las zonas que pueden sufrir posible impactos, con el protector plástico customizado en la vaina derecha o el situado en la zona baja del tubo diagonal.

En cuanto a la geometría, la apuesta ha sido ir sobre seguro, pero actualizándola a los estándares que tenemos a día de hoy. Destaca el generoso reach (450 mm en el caso de la talla M), los 66º de ángulo de dirección, el corto tubo de dirección de 98 mm, el vertical ángulo de sillín de 76,5º y los 1.186 mm de distancia entre ejes. Estos datos ya dejan ver que la geometría es más bien tirando a juguetona…

Uno de los detalles en que los ingenieros de la marca pusieron mucho énfasis es en el trabajo realizado en el amortiguador, hasta conseguir el funcionamiento exacto que ellos buscaban. De esta manera, el sistema de suspensión trasero es de 4 puntos de giro, con bieleta de desmultiplicación, y posee una progresividad muy marcada. Se ha buscado que después del primer tercio del recorrido, la progresividad sea exponencial hasta el final, para sentir un control total en todo momento y no llegar a hacer tope en ningún caso.

La gama Process 134

La gama está compuesta por dos modelos con el cuadro íntegramente fabricado en carbono (6.499 euros para el CR/DL 29 y 5.499 euros el CR 29), mientras que existen otros dos modelos con el cuadro fabricado en aluminio (3.999 euros para el DL 29 o DL 27,5 y 2.499 euros para el 29 o 27,5). En este caso y como ya hemos mencionado anteriormente, los modelos de aluminio se desdoblan para ofrecer la posibilidad de ruedas de 29” o 27,5” de diámetro. De esta manera, podrás escoger el modelo específico según tus preferencias. En las versiones de carbono solo es posible con ruedas de 29”.

Los modelos de aluminio cuentan con la geometría exactamente igual a las versiones superiores de carbono. Todos los modelos tienen 4 tallas posibles (S, M, L y XL), además de la XS en el caso de los modelos con ruedas de 27,5”. También todos ellos montan tija telescópica de serie.

Toma de contacto

Sin duda, fue lo mejor dado el lugar donde realizamos la presentación. Con unos senderos perfectamente preparados para rodar y con diversas zonas técnicas, disfrutamos de la Process 134 gracias a su buena manejabilidad, santo y seña de la marca. Su geometría ayuda, que sin ser extremadamente radical y tratándose de una bici trail, está muy compensada.

Su funcionamiento es bastante progresivo, como así han querido en Kona, ya que si lo que quieres es una supertragona, para eso ya tienen la Process 154. Eso sí, de la 134 aprovechamos el 100 % de los recorridos, pues había bastantes drops importantes. Lo mejor de todo fue que en ningún caso tuvimos la sensación de hacer tope.

Sin duda, os adelantamos que si quieres una bici trail juguetona, reactiva y con una perfecta absorción, la Kona Process 134 es una gran opción.

Si quieres más información sobre la nueva Process 134 de Kona, puedes visitar su web oficial:  www.konaworld.com

Fotos: Nico Le Carré / Caleb Smith

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