Más por menos

Estrenadas en 2011, las Tanuki de Kona son una gama de tres bicicletas de 130 mm de recorrido con el mismo perfil de polivalencia de uso que el resto de los modelos aquí reunidos. Es la benjamina del grupo, y como tal, seguramente aporte novedades a tener muy en cuenta.

Cuadro

Disponibles en siete tallas entre la 15” y la 22”, probablemente sea el cuadro que está disponible en más medidas, no sólo de las bicicletas aquí reunidas, sino del mercado de dobles suspensión en general. En talla 18” nos hemos encontrado un modelo Tanuki con un tubo superior bastante largo combinado con una potencia de 85 mm, un ángulo de dirección de 68º que garantiza la mejor confianza en las bajadas y la mayor distancia entre ejes -aunque también la altura de pedalier más elevada- de todos los modelos presentes.

El cuadro cuenta con una pipa de dirección tapered y un diseño Kona clásico 100 %. Su sistema de suspensión es el conocido Walking Beam 4-Bar Linkage, que Kona ha estado utilizando durante más de quince años y que se caracteriza por una gran bieleta y un amortiguador colocado en posición vertical, con cuatro puntos de giro con articulación trasera entre las punteras y los tirantes. Cuenta con tubos hidroformados de espesor variable, diseño de dirección semiintegrada y vainas asimétricas. El amortiguador es un modelo de la marca Fastrax denominado AF2 y que es utilizado en este modelo según el acuerdo comercial que Kona ha establecido con su fabricante de bicis, que en este caso también le fabrica el amortiguador. Este hecho permite a Kona contar con un modelo de amortiguador competitivo a un mejor precio respecto a las marcas referentes de suspensiones. Cuenta con una cámara de aire de generosas dimensiones -comparable a un FOX High Volume- y emplea regulaciones de rebote y bloqueo total.

Equipamiento

La horquilla es una RockShox Tora 302 Solo Air con barras de acero y sistema hidráulico Motion Control. Entre los componentes de la transmisión nos sorprende encontrar un pedalier Shimano M391 con eje de cuadradillo y platos de acero 24x32x44. Su funcionamiento es impecable, pero es un componente de una calidad bastante baja en una bicicleta de cierta entidad. Componentes Alivio como el desviador y los pulsadores de cambio de nueve coronas hacen de ella la única bicicleta, junto con la Specialized, en emplear aún nueve velocidades y no diez como el resto. El cambio trasero es Deore y el funcionamiento de la transmisión –pese a ser la bicicleta que equipa los componentes de gama más baja- es muy suave y preciso.

Kona apuesta por sus propios componentes en el manillar, potencia, tija de sillín y puños. El sillín WTB de color blanco y bastante cómodo es otro de los artículos dignos de destacar. Los frenos Shimano M446 los emplean otros modelos como la Cube AMS 130 Pro, que está 650 euros por encima de la Tanuki. Igualmente en medida de 180 mm de diámetro –en este caso con diseño de discos Shimano Center Lock-, su potencia y dosificación de frenada son ideales. En las ruedas encontramos unas llantas Sun Ringlé SR25 con neumáticos Maxxis Ardent 2.25”.

Cómo va

La postura que adoptamos encima de la Kona es bastante estirada para ser una talla 18”. Su geometría se encuentra a medio camino entre una talla M y una L de otras marcas y, acostumbrados a una M, el resultado ha sido realmente positivo. De hecho, encima de la bici no da la sensación de ser tan grande como a priori pudiésemos pensar. Incluso su manejo es sorprendente teniendo en cuenta que la Kona es la bicicleta más pesada. Sus componentes son sencillos, pero pese a que quizás incluso en este nivel de precio nos esperábamos más en este apartado, Kona ha sabido resolver muy bien la ecuación y la Tanuki ha resultado ser un modelo que nos ha gustado mucho y con el que hemos disfrutado, y que cuenta con un extra de absorción de suspensiones a costa de sufrir algo más pedaleando, aunque tampoco lo hace del todo mal. De hecho, si no fuese por el peso y la elevada sensibilidad de funcionamiento del amortiguador, la Kona sería más efectiva pedaleando.

Por supuesto que contamos con bloqueo en ambas suspensiones, pero realmente para un uso mountain bike esto no deja de ser más que un mero reclamo comercial. El equilibrio de sus suspensiones nos ha parecido muy logrado e incluso su horquilla RockShox Tora –con tubo de dirección 1-1/8” en pipa tapered- nos ha demostrado que pese a ser la más baja de gama, absorbe tan bien como una Recon o una Reba. El manillar de 660 se nos queda bastante estrecho, pero su curvatura es adecuada, lo que colabora en el buen manejo de la bici. Con un ángulo de 68° de dirección y generosa distancia entre ejes, la Kona baja mucho. Los neumáticos se adhieren al terreno y dan mucha seguridad en trialeras y curvas enlazadas, con buena tracción en las subidas. El eje de pedalier está demasiado alto; un par de centímetros más bajo y su geometría sería ideal.

La Tanuki es una bicicleta para un usuario que valore el extra de sensibilidad de funcionamiento que aporta, con una mentalidad trail-all mountain más radical que la mayoría. Junto con la Cube, es la única bicicleta de 130 mm de recorrido presente en este comparativo, y realmente la diferencia de comportamiento va mucho más allá de lo que el recorrido de 10 mm extra pudiera dar a entender. Es un modelo menos versátil, menos todo uso que el resto, pero con el que también nos lo hemos pasado mucho mejor que con la mayoría de las marcas invitadas.

Galería

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