Los sprinters son en el ciclismo lo más parecido a un delantero en el fútbol. Viven de las victorias como los arietes de los goles. Y si no ‘marcan’ aparecen las dudas, los nervios y la ansiedad. La última víctima de ese estado nervioso es André Greipel. El ‘Gorila de Rostock’, a sus 35 años, ha realizado unas declaraciones al rotativo Het Nieuwsblad cuanto menos inquietantes en las que asegura que está pasando por un mal momento como deportista.

“He perdido completamente mi instinto sobre la bicicleta”, asegura el laureadísimo velocista germano que en el pasado Tour de Francia se quedó sin ganar etapa en una ‘Grande’ por primera vez desde hacía siete años. No es ninguna broma. En el BingBank Tour –el nuevo nombre del Eneco- tampoco se ha asomado a los primeros puestos. En la tercera etapa de la prueba, Greipel quedó bien colocado antes de la meta pero en los últimos 400 metros no pudo hacer más que seguir por inercia y verse superado por ciclistas hasta ser decimotercero. Hoy, con un perfil algo más quebrado, ha terminado el 141º.

“Como se puede ver, el equipo sigue confiando en mí. Pero es como si hubiera perdido el instinto para tomar la decisión correcta. A 400 metros del final estaba cuarto, pero después ni siquiera pude esprintar. No estoy en mi mejor momento como ciclista, desde luego”, reconocía el ‘Gorila’ que lleva desde mayo sin conocer el sabor de la victoria. Demasiado tiempo ya para alguien que suma 140 triunfos en su carrera.

Todo mal desde el Giro

La temporada de Greipel empezó como una más. Madrugador como suele ser –el sprinter vive de la victoria y empezar ganando es oxígeno- levantó los brazos en el Trofeo Porreres de la Challenge de Mallorca. Luego sumó etapas en Algarve y París-Niza. Todo más o menos normal, y el día que no ganaba al menos la disputaba con solvencia. En el Giro también madrugó llevándose la primera etapa en línea.

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Greipel, en el podio de la pasada Challenge de Mallorca

Pero a partir de ahí todo ha ido mal. No consiguió alzar los brazos en el Tour, superado claramente por rivales a los que ha batido hasta ahora durante todos estos años. Greipel, ya visiblemente sobrepasado por las circunstancias, incluso se hacía una pregunta en voz alta en el diario belga. “¿Qué puedo hacer con esto?”

“Tendrá que hacerlo por sí mismo”

El trasfondo de todo esto es que el ‘Gorila’ tiene ya 35 años y desde abajo llegan generaciones con muchísimo empuje que pueden con él. Sin embargo, en Lotto-Soudal están convencidos de que no ha perdido prestaciones en velocidad, sino que es algo más nervioso o psicológico que puramente físico. Así lo cree su director: “No ha perdido nada en punta de velocidad. Es cuestión de esperar a que todo se ponga en su sitio”, aseguraba Herman Frison. Greipel tiene contrato hasta finales de 2018 en la formación belga.

“Es muy frustrante. Para nosotros, pero también y sobre todo para él. Las cosas simplemente no están funcionado”, declaraba el técnico que, eso sí, dejaba claro que darle la vuelta a la situación era cuestión del propio ciclista. “Tendrá que encender el interruptor por sí mismo”. La temporada del germano está cerca de terminar. En el BingBank Tour ya no va a lograr la victoria que buscaba para revertir la sequía.

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