Hace dos días se produjo sin duda, un hito histórico en las ya trece ediciones de la Gaes Titan Desert by Garmin. Por primera vez en esta prueba, una Fat bike se hizo con una victoria de etapa. El argentino Ignacio Gili, uno de los corredores punteros de la prueba durante los últimos, fue quien durante casi cinco horas, voló sobre los 122 km del recorrido y cruzó primero la línea de meta con la primera Fat Bike que gana en la Titan Desert (nos referimos lógicamente a una victoria parcial, de etapa).

Aunque algunos pudieran restar importancia al hecho pensando que el rival de Gili en la llegada, Josep Betalú, no le disputó el triunfo, o que efectivamente el desierto y la arena son el entorno perfecto para estas bicis de ruedas gordas, lo cierto es que quien haya probado alguna vez una de estas bicis de “ruedas gordas” conocerá las dificultades que a priori, pueden ofrecer para ir rápido o por lo menos, igual de rápido que las bicis convencionales. Aspectos como el peso y sobretodo, el coeficiente de rodadura de los neumáticos, que es más elevado cuanta mayor sea la velocidad a la que rodemos, limitan de manera considerable el rendimiento de las Fat Bikes en comparación con las tradicionales 29”, por ejemplo. De todas maneras, en artículos anteriores, ya os explicamos las prestaciones particulares de las Fat Bikes.

Ignacio Gili entrando en meta al concluir la tercera etapa de la Titan Desert.

Gili es un corredor fuerte, muy fuerte. Llegó a ser corredor profesional de carretera y ahora lleva muchos años participando en pruebas de varias etapas como éstas. Este año sin embargo, ha sido diferente para él y ha decidido competir con una Fat Bike, con la que venció en la tercera etapa sorprendiendo a propios y a extraños. En Solo Bici pudimos tener esa bici durante unos minutos, justo después de ganar la etapa con ella. Pudimos analizarla y fotografiarla para que veáis de cerca cómo es una Fat Bike capaz de ganar en una etapa de la Titan con más de 600 participantes.

La Fat Bike de Gili parte de la base de un cuadro Specialized Fatboy S-Works, la versión por tanto tope de gama en una talla S y construido en carbono FACT. Una bici que ha recibido algunas modificaciones respecto a su equipamiento de serie, como tija y manillar más ligero, cubiertas con carcasa algo más fina que tiene un peso final de apenas 10 kg.

Aunque en el desierto hay bastantes irregularidades en el terreno, Gili ha decidido apostar por la horquilla rígida de carbono que equipa de serie esta bici, sacrificando confort y absorción, pero ahorrando unos 700-800 gramos respecto al uso de una horquilla de suspensión específica para Fat Bike.

Uno de los componentes más exclusivos de la fat Bike de Gili son las ruedas. Las HED Big Deal de carbono montadas en esta bici superan ampliamente los 2.000 euros como precio oficial, sus aros pesan 445 g cada uno y tienen una anchura 85 mm.

Grupo monoplato con las ligerísimas bielas Race Face Next en longitud de 170 mm. El corredor argentino ha montado en esta bici una transmisión 1×11 con plato de 34 dientes y casete 10-42. A pesar de usar transmisión y suspensión SRAM, se ha optado por pedales Shimano XT.

Las cubiertas, tubelizadas, son las Schwalbe Jumbo Jim de 26 x 4.0” una medida muy estandarizada, por otra parte, en las Fat Bikes.

Los frenos no son los más ligeros del mercado, sino uno de los más funcionales y robustos. Nos referimos a los SRAM Guide RS Carbon con 180 mm de diámetro en el disco delantero y 160 mm en el trasero

Para descansar las manos y conseguir mas apoyo sobre el manillar, Gili se ha instado en su Fat Bike unos acoples de carbono que está usando en todas las etapas. Son Control Tech en carbono y a buen seguro le ayuda en las rectas más extensas.

Fotos: David Ledesma

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.