Desde el punto de vista del calendario, el año 2018 trae una novedad que se ha pasado por alto pero es realmente importante: regresa, aunque en versión reducida, una carrera histórica y que supone un importante refuerzo del ciclismo europeo frente al surgimiento de numerosas citas en diversas partes del globo. El Deutschland Rundfart, o Vuelta a Alemania. Será del 23 al 26 de agosto -cuadrando con el inicio de la Vuelta a España, y entrando en la preparación para el Mundial-, es decir, en cuatro etapas y aparecerá como 2.1 en el Europe Tour de la UCI.

Casi en cualquier otro país, por ejemplo el nuestro, esto sería una noticia que tendría puramente lo positivo del regreso de una nueva carrera. No saldría más allá. Pero es Alemania, el país más rico de Europa y que durante los años más oscuros no quiso saber nada del ciclismo, hasta el punto de ni siquiera retransmitir el Tour de Francia en directo. A día de hoy esa situación ha cambiado: a día de hoy hay dos equipos germanos en el World Tour –Bora-Hansgrohe y Sunweb- y nueve continentales.

Además, es un mercado de más de 80 millones de habitantes con una cultura ciclista histórica importantísima. De ahí que la carrera vaya a ser organizada ni más ni menos que por ASO, propietaria del Tour de Francia –y también de Unipublic, organizadora de la Vuelta a España-, París-Niza, Dauphiné y una serie de carreras más. Por seguir con la contextualización, en 2015 el sector de la bici movió 2.420 millones de euros en el país. Y si ampliamos el abanico a piezas y componentes, la cantidad se nos va a 5.000 millones con un crecimiento del 6,6%.

Final en Stuttgart

De la carrera ya se saben algunos detalles, como que el final será en la ciudad de Stuttgart, y que habrá una etapa más o menos dura con salida y llegada en Trier, ciudad cercana a la frontera con Bélgica, Francia y Luxemburgo situada al oeste del país. Con un gran patrimonio histórico y legado del Imperio Romano, se espera que sea la jornada más espectacular de la prueba, además con paso por la cordillera de Eifel.

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El propio Johannes Fröhlinger (Sunweb) ha asegurado en la web de la prueba que el terreno de la zona es propicio para realizar una carrera “similar a la Lieja-Bastoña-Lieja, en las Ardenas”. La organización quiere acompañar la prueba de otra cita junior y actividades lúdicas y para niños y una iniciativa participativa llamada ‘Alemania, tu Tour’ donde la afición puede mandar una propuesta de recorrido.

Carrera intermitente

Por una circunstancia u otra, la verdad es que la Vuelta a Alemania es una carrera jalonada de desapariciones durante toda su historia. Dos obvias por las guerras mundiales, e incluidos otros dos parones de 15 años entre 1963 y 1978, y también de 1983 a 1998. Cuando resurgió, allá por 1999, se convirtió en una de las pruebas esenciales para la preparación del Tour de Francia, ya que estaba encuadrada en junio junto a la Tour de Suiza y lo que entonces se conocía como Midi Libre y Dauphiné-Liberé, la primera de ellas desaparecida también en 2004.

Fue en esa última época donde se acumularon los mejores nombres del palmarés, tales como Alexandre Vinokourov –en 2001, años después daría positivo en el Tour-, Jens Voigt por dos veces o Igor González de Galdeano y David Plaza entre otros. Ahora, nueve años después de su última desaparición, regresa de la mano de ASO.

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