El 2018 va a ser un año feliz, sí o sí, para el ciclismo español. No sólo por el ascenso de dos equipos o el surgimiento de otros dos en el profesionalismo. El regreso de la Vuelta Ciclista a Aragón –del 11 al 13 de mayo- es un nuevo elemento que llena de optimismo el panorama nacional, que lleva años de dificultades viendo desaparecer carreras, equipos y presenciando a jóvenes ciclistas colgar la bici o, en el mejor de los casos, irse fuera.

Precisamente ayer se presentó el recorrido de la ronda aragonesa aprovechando la celebración de la Feria Internacional de Turismo de Madrid (FITUR). Quedan claras las intenciones del Gobierno aragonés: utilizar la prueba como un vehículo para la promoción turística de la comunidad autónoma. Sin más, pero tampoco menos. En el acto estuvo Javier Guillén, director de la Vuelta a España, que definió como “apuesta segura” el renacimiento de la carrera.

Cerler, el juez de paz

Va a ser una prueba principalmente para escaladores porque de los tres días tendrá dos catalogados como final en alto. Sigue calando el ‘modelo Vuelta’ en otras pruebas más pequeñas. La primera jornada, por la provincia de Teruel, terminará en el Alto del Castillo. Una subida de unos dos kilómetros después de una etapa de 184 por un terreno un tanto quebrado aunque sin grandes puertos.

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Se subirá hasta Ampriu. Foto: Altimetrias.net

Al día siguiente le toca el turno a los sprinters, que van a tener una oportunidad de ‘mojar’. Huesca-Zaragoza, con final en la capital aragonesa después de 170 kilómetros de recorrido. Y para terminar, la etapa reina por dureza pero también la más corta de la vuelta. Serán 130 kilómetros con salida en Sabiñánigo y llegada en Cerler. En principio está previsto que se llegue arriba del todo, en Ampriu y después de una subida de 14 kilómetros con numerosos tramos por encima del 10%. Los cuatro últimos son los menos exigentes.

Participación e historia

Desde la Federación Aragonesa de Ciclismo también se han confirmado los equipos participantes. Todos los españoles de las distintas categorías del ciclismo, hasta aquí vendran Movistar, Caja Rural, Euskadi Murias, BH-Burgos, Polartec Kometa y Fundación Euskadi, además de Gazprom (Rusia), Manzana Postobón y Coldeportes Claro (Colombia), Direct Energie (Francia), Israel Cycling Academy (Israel), Inteja (Rep. Dominicana) y Team Ukyo (Japón).

Precisamente la Vuelta a Aragón fue una de esas carreras que no se llevó la crisis económica, ya que su última edición se celebró allá por 2005. En lo monetario todavía no se había producido la gran caída en España, pero los escándalos de dopaje y el descrédito generado acabaron con la prueba como hiciera también con la Clásica de los Puertos o la Clásica de Alcobendas, entre otras, que se perdieron hace ya más de una década.

Rubén Plaza fue el último que ganó la ronda aragonesa y ahora el Israel Cycling Academy para el que compite ha sido invitado. El gran problema es que coincide con el Giro de Italia, por lo que probablemente el de Ibi estará en la ronda transalpina si el equipo es invitado. Al menos, para eso lo han fichado junto con Ben Hermans y Sondré Holst Enger. Regresa una de las desaparecidas. Tal vez, de cara a 2019, no sea la última.

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