Estos días Laia Sanz está deslumbrando de nuevo con su rendimiento en el Rally de Marruecos. Junto al talento como piloto y a la calidad de su moto y su equipo, el mountain bike aporta su granito de arena en los resultados de la piloto catalana. Laia encuentra en el MTB un foco de escapatoria a la tensión diaria y al ajetreo propia de una piloto de élite como ella, además de un buen terreno para entrenar. Y, puede resultar curioso o sorprendente, pero asegura que pasa más temor sobre la bici cuando va fuerte que encima de la moto.

Tres de cuatro victorias, no va nada mal el Mundial.
De momento, va muy bien. Este año empezamos en el Campeonato del Mundo mejor que el año pasado y he decidido centrarme más en el enduro para intentar ganar el Mundial.

¿También cambiaste un poco tus rutinas?
Con el equipo decidimos centrarnos más en el enduro y ajustarme más a los entrenamientos que llevo a cabo con el grupo con el que salgo, con Iván Cervantes, que es muy guapo. Nos lo pasamos bien entrenando y yo he notado que he mejorado, ya que entre nosotros nos ayudamos, y eso se nota.

Un camino en el que la bici también tiene su importancia.
Sí, lo malo es que cuando estoy a tope con el enduro no puedo salir en bici tanto como me gustaría. Por desgracia, hay épocas que estoy dos meses que no la cojo, pero cuando se acerca el Dakar, la cojo más.

Pero ¿te gusta salir a montar en bici?
Sí, y me gusta mucho, pero a veces cuesta mantener una constancia, ya que en ocasiones estoy un mes fuera, y cuando la vuelvo a coger, cuesta mucho. La verdad es que la bici engancha. Me gustaría poder salir mucho más.

¿Te sirve el MTB para tus entrenamientos?
Es una forma de entrenar, pero los mejores entrenamientos son los que realizamos encima de la moto; eso sí, la bici es un buen complemento. Al principio no me gustaba mucho, pero una vez tuve un accidente y me hice daño en la rodilla. Estuve un año y medio fastidiada y fue cuando empecé a valorar el uso de la bici. Hice mucha recuperación montando en bici y le cogí el gustillo. De hecho, hice el Camino de Santiago para desconectar. Aquí en el pueblo –Corbera de Llobregat, Barcelona–, mis amigos salen mucho y quedamos para desconectar.

¿Te gustó hacer el Camino de Santiago en bici?
Me lo pasé muy bien y lo hicimos en seis días. Íbamos por faena, recuerdo que un día de una tirada hicimos 150 km, aunque hay muchos días para disfrutar.

¿Qué haces más, carretera o montaña?
Montaña. Normalmente tengo una hora y media e intento subir bastante. Bajar me gusta, pero me da un poco de miedo, ya que puedes llegar a bajar muy rápido, y solo vas con el casco como protección y la cara descubierta. Me siento como desnuda. Me da respeto e intento no hacerme daño. No fuerzo más de la cuenta. Disfruto y voy con cuidado.

¿De verdad llegas a tener miedo encima de la bici?
No, no es que tenga miedo, y montar en bici se me da bien. Me gusta hacer las trialeras que son más técnicas y los tramos de enduro, pero mi trabajo es ir en moto y si me hiciera daño yendo en bici, sería estúpido. Sé lo fácil que es caer con la bici y no me lo puedo permitir.

¿Te ayuda el MTB en tu puesta a punto?
Sí, en épocas que he tenido más lesiones sí que noto que me ayuda a perder peso, que me ayuda en la resistencia, pero al ir en moto tienes que vigilar de no pasarte, al final no somos ciclistas y la bici puede dejarnos las piernas lentas.

¿Nunca probaste el biketrial?
Cuando era pequeña tenía un bici de BMX y una de trialsín, pero era mala y me gustaba más la moto. No se me daba bien y nunca intenté competir. Soy de los pilotos de trial que nunca ha cogido una bici.

¿Te ves algún día compitiendo en MTB?
La competición me gusta y la sigo. Me han invitado a muchas carreras como la Titan, pero yo voy en moto. Tengo que decirte que me gustaría hacer la Titan, pero no es el momento. Ahora tengo que estar centrada en la moto.

¿Sabrías arreglar un pinchazo de la rueda de tu bici?
Tengo que confesarte que soy bastante… La suerte es que siempre voy con gente que lo sabe arreglar. Si fuera a correr una prueba, espabilaría, pero de momento, no.

Y ¿cuántas bicis tienes?
Voy con Scott y estoy muy contenta. Tengo una de ciclocross, otra de carretera y dos de mountain bike, la Scale y la Spark. Estoy muy acostumbrada a ir con la Scale, pero la Spark es más cómoda. Con ella se baja de forma mucho más fácil y al ser doble voy más cómoda cuando paso por zonas de piedras, raíces, zonas más técnicas; pero casi siempre he ido con una rígida y me va bien.

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