!Qué delícia!

Geometría completamente actualizada, sorprendente e innovador sistema de suspensión, cuadro totalmente rediseñado desde la pipa de dirección a punteras traseras. Lapierre ha sorprendido a propios y extraños con una de las mejores bicicletas de descenso de la actualidad, una bici “top” de Copa del Mundo. La diversión no ha hecho más que comenzar.

Lapierre ha rizado el rizo este 2011 donde, contra todo pronóstico, presentaba el pasado verano -justamente hace un año- la que a la postre sería su principal novedad en esta temporada. Tras varias campañas de gran éxito de los modelos de descenso precedentes DH-720 y DH-920 con sistema de suspensión de pivote virtual FPS-2, para este año han roto con el pasado poniendo en escena una nueva bicicleta de downhill que además emplea un inédito sistema de suspensión denominado Pendbox y que está dando mucho que hablar. Si hasta ahora las Lapierre eran unas bicis que gozaban de un buen “caché” entre los aficionados al descenso, estos nuevos modelos 2011 deben incluso incrementar el ya de por sí importante protagonismo de la marca en las carreras.

En las últimas temporadas estamos siendo testigos de la creciente popularidad de Lapierre en numerosos mercados, incluido el nuestro, con un creciente éxito fruto del buen trabajo realizado. La calidad de sus bicicletas está fuera de toda duda, siendo una de las marcas que mejor cuida hasta el último y más pequeño de los detalles; sus diseños y sus estéticas son siempre una referencia a tener en cuenta tanto por el cliente final como por toda la competencia, quienes han ido comprobando cómo se iban haciendo un hueco en cada mercado a nivel internacional.

Novedad total

La bicicleta de descenso DH Team -así como el modelo DH 720 y cuadro 920- se han renovado por completo para 2011. Al 100%. En ella todo es nuevo.

Cuenta con un cuadro completamente renovado y más compacto. De los 420 mm el tubo de sillín del modelo 2010 a 380 mm en 2011, siendo también más largas las dos tallas disponibles, de 585 mm (talla S) y 600 mm (talla L) en 2010 a 600 mm en talla S y 620 mm en talla L este nuevo modelo 2011.

El triángulo delantero está fabricado en aluminio mientras el basculante trasero es de carbono. Es de una sola pieza desdoblado en dos y con un refuerzo en la parte frontal inferior a modo de unión entre las dos partes, con punteras de aluminio, siendo una de las claves de la gran rebaja de peso de la bicicleta en 2011. El cable de cambio y el del freno trasero van guiados internamente por el interior del cuadro, con un recorrido muy limpio y tenemos que reconocer que es de lo mejorcito que hemos visto hasta la fecha a tenor de lo bien resuelto que está. Incluso con el amortiguador quitado y moviendo la suspensión para analizar su desplazamiento arriba y abajo, la fricción de las fundas es completamente nula.

La pipa de dirección mide 120 mm en ambas tallas –como el modelo precedente- con un ángulo de dirección más lanzado que antaño que era 64.5º. Ahora contamos con dos posiciones ajustables, 63.0º ó 64.0º, perfectos en ambos casos. Con un largo tubo superior que en 2011 ha aumentado hasta los 600 mm en talla S –la que hemos probado- no querrás un ángulo de dirección más lanzado ni siquiera para correr en Copa del Mundo. Otros detalles de interés son por ejemplo el cierre de sillín integrado en el propio cuadro, con un buen margen de ajuste para subir o bajar la tija. Como en el pasado, el tubo diagonal presenta protectores de goma para proteger un posible golpe con las barras de 40 mm de la horquilla, y en su parte frontal a media altura presenta un protector de carbono para el amortiguador. El peso del cuadro se queda en unos ligerísimos 3.8 kilos declarados por Lapierre, amortiguador incluido (980 gramos es lo que pesa el FOX DHX RC4 de 240×76 mm con muelle de 300 libras de dureza. La rebaja de peso de la bici completa frente a su antecesora es de 700 gramos, de 17.4 kilos a 16.7, una cifra que la coloca además, no sólo dentro de las bicis que mejor funcionan y más deseadas, sino también dentro del segmento de las más ligeras.

Y si el cuadro es completamente nuevo no podemos decir menos del sistema Pendbox. Sorprendente apuesta por parte de Lapierre que con otros sistemas de suspensión como el OST y FPS2 en otros modelos, hayan apostado por una idea completamente diferente pero ojo, que funciona, y vaya si funciona. Como te explicamos aparte, el sistema Pendbox logra independizar la pedalada de la suspensión consiguiendo una eficacia de pedaleo fantástica sin tirones de cadena ni movimientos extraños, mientras que el comportamiento de la suspensión es sensacional. Es una idea ingeniosa que ciertamente funciona mejor que otros sistemas que pudieran asemejarse con los que, esperemos, finalmente no tengan problemas derivados del registro de sus respectivas patentes.

La prueba: En carrera

Una de las mejores características en cualquier bicicleta es que en cuanto te subas a ella notes que todo está en su sitio y nos adaptemos a ella enseguida. Con la DH Team nos ha pasado así, y es algo que no deja de sorprendernos

Pedales de plataforma, sillín a media altura, espectacular y perfecto manillar low rise Easton Havoc de carbono de ideales 750 mm de anchura, potencia Havoc en 50 mm de longitud -que también podemos ajustar a 45 ó 55 mm- y un tubo superior largo para ser una talla S. Nos ajustamos el casco integral, nos ponemos las gafas, 5, 4, 3, 2, 1, ¡ya! primeras pedaladas y comenzamos el descenso.

La aceleración de la bicicleta es sensacional e incluso recordando el modelo precedente con sistema de suspensión FPS-2, esta DH Team 2011 es aún más rápida. Ya sea en los piñones más altos o en los intermedios, la efectividad de pedaleo es de lo mejorcito que hemos probado; incluso con la corona trasera más grande de 28 dientes nos permite remontar ciertos repechos sin demasiado sobre esfuerzo. La interacción con la suspensión es nula y la Lapierre acelera con la facilidad de una enduro long travel… Y es que por sus 16.7 kilos de peso muchas veces da la sensación de ser toda una enduro long travel.

Brutal absorción

La posición de conducción es muy “motocrossera”. La bici se maneja muy bien desde una posición bastante retrasada siendo bastante larga de tubo superior, lo que nos permite un gran margen para movernos sobre el sillín. Es deliciosa de llevar al enfrentarnos a zonas bacheadas, noble y muy predecible en los saltos y zonas técnicas más comprometidas donde salimos airosos porque la bici hace fácil lo difícil. Precisamente es en aquellos tramos más abruptos donde la bici más nos ha sorprendido, ya que cuenta con una capacidad de absorción que no podríamos esperar en una bicicleta monopivote multiarticulado como esta, en donde ciertamente el hecho de que el pedalier se mueva “por su lado” facilita el movimiento y efectividad de la suspensión en forma de una brutal absorción.

La suavidad y sensibilidad con la que la suspensión trasera funciona es impresionante y la verdad es que analizando minuciosamente el sistema Pendbox nos sorprende el buen trabajo que ha desarrollado Lapierre. De serie el lanzamiento de horquilla son 63º en conjunto con el tubo superior de 600 mm –y resto de medidas de la bici por supuesto- crea una de las mejores geometrías de serie en una bici de descenso. Con una altura de pedalier de 360 mm no es de las bicis más bajas pero con un adecuado sag entre el 33-35% para nuestros 75 kilos de peso y según la deformación geométrica que implica el propio sistema de suspensión, la bici se siente bastante baja de pedalier. Además, su estabilidad es espectacular no ya de por sí gracias a su perfecta geometría sino por lo tragalotodo y la absorción tan natural de su suspensión trasera.

 Delante la horquilla FOX es sin duda la mejor 40 hasta el momento, pero habiendo probado este modelo con el tratamiento Kashima y los retenes SKF que equipará la DH Team versión 2012, echamos en falta una mayor sensibilidad. Su rigidez es superlativa y la absorción muy buena pero aún podría ser más sensible, sobre todo porque la trasera va muy bien.

Equipamiento ideal

Componentes Easton, ruedas Mavic DeeMax y neumáticos Hutchinson Cougar 2.6” delantero y Barracuda 2.5” trasero ambos Tubeless nos han salvado de más de un apuro. Hemos dado algún que otro llantazo involuntario y en ningún momento hemos deformado las llantas ni siquiera hemos pinchado. La posibilidad de ir algo más bajos de presión (sin pasarnos) sin riesgo de pinchazo que nos ofrece el Tubeless es una ventaja muy a tener en cuenta, aunque la goma dura de los Hutchinson podría ser algo más blanda. Aún así no nos han desagradado.

Bici “World Cup”

Globalmente la Lapierre es una de las mejores bicis de descenso que hemos probado hasta la fecha. Nos ha sorprendido tanto como la Santa Cruz V10 o Mondraker Summum en su momento y por sus características, su gran eficacia de pedaleo y grandísima absorción, es uno de los modelos más competitivos de la actualidad. Con ella hemos disfrutado muchísimo, es rapidísima, super manejable y muy estable a la vez siendo espectacular su capacidad de absorción sobre los baches sobre todo cuando “dejamos hacer” a la suspensión. Sin duda esta bici se coloca a la altura de las mejores de la especialidad y resulta una gran ventaja frente a otras bicis de descenso de la actualidad.

Garantia.

Este es un punto ciertamente controvertido, ya que la DH Team es una bici de competicion que en Lapierre no la garantizan si la utilizamos en competición. Entonces la pregunta es, ¿qué sentido tiene? Esta bici es una bici de carreras para exprimirla al límite y solo en el entorno de la competicion podremos sacar todo su rendimiento. Quizás alguien la compre por capricho y no se anime a competir, pero estará perdiéndose todo lo bueno que este nuevo modelo puede dar de sí y gran rendimiento y ventaja que, como ha demostrado, consigue en un entorno competitivo. No nos parece justo que el distribuidor se cubra la espaldas diciendo que la bici no tiene garantía si se usa en competición si precisamente este es su fin. Esto no es apostar por el deporte.

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