Le llaman Supermán, entre otras cosas, porque una vez intentaron robarle la bicicleta y, lejos de arrugarse, se enfrentó a los ladrones. Pero aparte de eso, Miguel Ángel López es desde hace años una de las grandes promesas del ciclismo mundial y viene, cómo no, de Colombia. Ganó el Tour del Porvenir allá por 2014 y desde entonces se puso en el foco de todo el mundillo.

Sin embargo, le ha costado un tanto adaptarse al máximo nivel mundial. Fichó por Astana para empezar en 2015 y ahí sigue, en el equipo kazajo donde ha terminado desplazando a Fabio Aru como jefe de filas. Ahora tiene 25 años -imaginen si le queda tiempo por delante- y ya sí se le puede considerar como candidato a casi todo lo que quiera correr.

La gran explosión de López fue en la Vuelta a España 2017, cuando ganó dos etapas en suelo andaluz: Calar Alto al principio de la segunda semana y la Hoya de la Mora (Sierra Nevada) al final de la misma. Pero hasta entonces se había llevado una imagen de corredor inconsistente, irregular. Sobre todo por las caídas que le acababan lastrando, y eso era en parte porque tenía problemas con el manejo de la técnica. De hecho, en su primera ‘Grande’, la Vuelta 2016, se cayó camino de Ézaro y tuvo que dejar la carrera. Lo mismo le ocurrió en Romandía ese año, o poco después, en la Vuelta a Suiza 2017. Antes del cambio.

Pero en aquellas dos etapas le cambió la suerte y la dinámica. Ya el año pasado consiguió algo que está al alcance de muy pocos, y es entrar en el podio de dos grandes vueltas la misma temporada. Curiosamente, en 2018 lo hicieron tres corredores: Froome y Dumoulin en Giro y Tour y él, en Giro y Vuelta. Además, ganó una etapa en el Tour de los Alpes, otra en el Tour de Omán y, más importante, la general de la Vuelta a Burgos.

Ahora, ‘Supermán’ es el líder de la Volta a Catalunya y ha ganado en La Molina a lo grande. Con la mejor ascensión que se haya visto a este puerto del Pirineo catalán, de hecho. Atacando a casi siete kilómetros de la llegada, distanciando a rivales de enorme nivel -ya saben, los mismos de siempre- y rematando por desgracia a Marc Soler en los últimos 500 metros de subida. Veremos si logra llevarse la Volta, pero lo que sí tiene entre ojos este año es llevarse el Giro. Recuerden: 25 años. Tiempo más que de sobra para lograr grandes metas. La calidad la tiene. Y está en la mejor fase de su trayectoria.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Pin It on Pinterest

Share This