En noviembre del año pasado se presentaba en Tarancón (Cuenca) un nuevo proyecto de los que tantos hemos visto en las últimas temporadas: una combinación entre España y Sudamérica con la intención de promocionar el ciclismo en un país que hasta ahora había permanecido anónimo en este deporte al máximo nivel. Bolivia se subía al carro del ciclismo a través de un proyecto ambicioso: equipo continental con 16 corredores de varios países a ambos lados del Atlántico. Cinco de ellos eran españoles, a saber Egoitz García, Pedro Gregori, Iván Martínez, Sergio Rodríguez y Carlos Jiménez. Además, una escuadra amateur para dar continuidad al proyecto y hasta un equipo de féminas de 21 corredoras.

Todo esto con el respaldo del Ministerio del Deporte del Gobierno boliviano y con un nombre de prestigio para la dirección: el exciclista Lale Cubino. La otra cabeza visible, también española, Juan Hortelano. Un antiguo corredor de los 80 cuya referencia más reciente era el Team Vivo, que llegó a inscribirse con licencia ‘Conti’ en Paraguay pero nunca cristalizó. Esta vez sí, su aventura era una realidad. Aunque Hortelano no figura en la UCI como parte de la estructura, que tiene al empresario boliviano Henry Veizaga como representante, sí ejerce de patrón. En cualquier caso, tanto proyecto como calendario parecían ambiciosos: mucha competición en Sudamérica y en Europa, principalmente España y Portugal.

Pero aquello fue en noviembre. En ese mes otoñal, con las últimas hojas cayendo de los árboles y los corredores empezando su pretemporada, los proyectos son siempre ambiciosos, ilusionantes y bonitos. Hoy, medio año después, la realidad es otra muy distinta. El Equipo Bolivia tiene muchas sombras planeando encima en una primera mitad de temporada donde se acumulan los problemas y, sobre todo, los impagos.

Ni un euro desde enero

De hecho, Arueda.com ha podido saber que a día de hoy algunos ciclistas del equipo no han cobrado una sola mensualidad en lo que llevamos de año. Desde finales del mes pasado circulan los rumores sobre la falta de solvencia en el equipo por los mentideros ciclistas, algo que varias fuentes cercanas al equipo han podido confirmar. Corriendo ya el mes de mayo, si no se acometen los pagos crece la posibilidad de una denuncia en la UCI por incumplimiento de contrato. Un mecanismo que se activa cuando los corredores cumplen cuatro meses sin cobrar.

Hasta ahora, el único que ha realizado declaraciones públicas ha sido Egoitz García, el corredor más experimentado y contrastado del equipo: “Si no me pagan, no corro”, dijo en el diario GARA recientemente. La última prueba del ciclista vasco fue la Klasika Primavera de Amorebieta y, desde entonces, sigue entrenando pero no compite mientras el equipo no cumpla sus compromisos: “Cuando liquiden la deuda, entonces correré. Tengo 30 años y un hijo, he estado en el Tour y no puedo correr gratis”, zanjaba Egoitz en el rotativo vasco. Pero no es el único en esta situación.

Deserción en masa

El que tenía pinta de ser un gran proyecto, con visos de subir incluso una categoría en el futuro, se empezó a oscurecer. De aquel calendario que iba a recorrer medio mundo ha quedado apenas un esqueleto tras tener que decir que no a varias carreras, tanto en América como en España –Vuelta Independencia a la República Dominicana y Vuelta a Asturias son sólo dos ejemplos- por falta de dinero para pagar pasajes de avión y alojamiento.

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Plantilla del equipo Bolivia en la UCI a día de hoy, ya sin Rodríguez, Cepeda ni Gregori.

Los 16 corredores del equipo continental hoy ya son 13. El primero en abandonar el barco fue Sergio Rodríguez, que el pasado fin de semana se estrenó con los colores de la Fundación Euskadi. Arueda.com contactó con él, pero declinó hacer declaraciones. Sin embargo, ayer mismo desaparecieron de la lista del equipo publicada en la UCI otros dos miembros: el también español Pedro Gregori y el ecuatoriano Jefferson Cepeda. Gregori regresa al campo amateur en las filas del potente Aluminios Cortizo, mientras que el Team Ecuador parece ser el destino de Cepeda.

Peor están las cosas en el equipo amateur, que se considera disuelto por falta de presupuesto. Gonzalo Cubino, hijo del excorredor salmantino y director del equipo continental, también correrá en el Cortizo elite y sub23 en lo que desde la prensa local de Salamanca se ha dado en llamar ‘la despedida del Bolivia’. Antes se fue Ángel Greciano, que recaló en Aldro Team. A finales del mes pasado quedaban pocos ciclistas en la escuadra de formación. Las féminas, encabezadas por Ainara Elbusto y bajo los mandos de Héctor Roldán sí aguantan como equipo, aunque con apenas cinco o seis integrantes. De hecho, en las últimas semanas varias de las ciclistas del equipo han corrido con ropa de sus escuadras del año pasado, al no tener suficiente material.

“Más vigente que nunca”

Sin embargo, no todas las noticias son malas, y es que en los últimos días están sucediéndose acontecimientos que invitan a pensar en un final feliz. O, al menos, salvar los muebles y que se liquiden las deudas para poder continuar hasta el final de temporada. La pasada semana hubo una reunión entre el gobierno de Bolivia, con el presidente Evo Morales presente, y los rectores del equipo. La nueva ministra de Culturas y Turismo, Wilma Alanoca, se ha comprometido a apoyar al equipo. La promoción del deporte para los Juegos Sudamericanos del año que viene en Bolivia –el Gobierno prepara un plan de becas similar al programa ADO de España- puede acabar salvando el proyecto.

De hecho, desde el equipo Bolivia se ha asegurado a Arueda.com que el proyecto sigue “más vigente que nunca”, aunque admiten que se han producido “algunos cambios importantes” y adelantan que entrarán más ciclistas bolivianos. Las mismas fuentes afirmaron que el equipo amateur “también seguirá adelante y va de la mano con el continental”, pero no respondieron sobre la falta de pagos que se arrastra desde inicios de la temporada. Otras fuentes externas dicen lo contrario: que el conjunto aficionado está disuelto ya que todo el presupuesto “se quiere dedicar a los profesionales”.

Más felices incluso se las promete el propio Juan Hortelano, que aparece en un vídeo durante la recién terminada Vuelta a la Comunidad de Madrid en el que se mostraba convencido de que para 2018 “el objetivo es estar en la Vuelta a España. Aquí, pero un poco más abajo”, señalaba en referencia a la Fuente de Cibeles, el lugar donde suele acabar la ronda española. Por el momento, lo que sí está confirmado es la presencia en la Vuelta a Castilla y León (2.1) la semana que viene, y también este mismo fin de semana en el Grande Premio do Dao, vuelta de dos etapas elite y válida para la Taça de Portugal, el equivalente a Copa de España.

En definitiva, todo apunta que en las últimas semanas se ha reimpulsado el proyecto. Pero las sombras siguen ahí, al acecho, y desde luego hay mucho trabajo por delante para siquiera poner las cuentas al día. Será el primer paso verdaderamente importante para disipar del todo el fantasma de otros proyectos sudamericanos con base en España que saltaron por los aires. Como PinoRoad, que ni siquiera llegó a salir. O el Team Ecuador, del que los corredores españoles acabaron hartos por la falta de compromiso y ha quedado como un continental que disputa el calendario sudamericano. La sombra de esa y otras malas experiencias similares sigue oscureciendo el horizonte del Equipo Bolivia.

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