Las lesiones más comunes del ciclismo desde un punto biomecánico
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Las lesiones más comunes en el ciclismo desde el punto de vista biomecánico

El ciclismo es un deporte cíclico, que conlleva una repetición continua y sistemática de un patrón motor, por lo que las lesiones más comunes en el ciclismo vienen ocasionadas por una mala higiene postural (previamente generada).

Esto afecta a nuestra cadena de movimiento, generando problemas en las extremidades inferiores, concretamente en los músculos que intervienen directa o indirectamente en el movimiento del pedaleo, pudiendo también afectar al tren superior. Las lesiones no solo vienen provocadas por los puntos anteriores, también pueden ser acarreadas por una incorrecta posición sobre nuestra bicicleta, una mala colocación de las calas o por una elección de material incorrecta.

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Tren inferior

Lesiones comunes en el ciclismo ocasionadas por factores genéticos, antecedentes clínicos o mala higiene postural (no exentas de otros factores):

Síndrome del piramidal (en zona interna del glúteo). Comprime el nervio ciático y esta ligado a la columna y zona lumbar, por lo que es complejo de analizar a nivel visual. Es recomendable un análisis profundo a nivel clínico, para descartar otro tipo de lesiones como hernias discales, lumbalgia, sacroileitis… Estas lesiones pueden reflejarse con dismetrías, rotación de cadera, perdida de la fuerza o sensación de hormigueo en las piernas, cuando en realidad proviene de la columna, del sistema nervioso o de la musculatura. Si no se tratan correctamente, podrían agravarse.

Lesiones típicas que pueden ser provocadas por una incorrecta elección o por un mal reparto de las presiones sobre el sillín:

a) Problemas de perineo o la próstata.

b) Irritación e inflamación de los genitales femeninos.

Las lesiones típicas provocadas por una mala altura del sillín o una incorrecta colocación de las calas son:

a) Periostitis tibial: Una posición anterior de la cala podría generar inflamación del periostio y molestias a nivel del músculo tibial anterior.

b) Tendinitis rotuliana: Una cala abierta de talón puede ocasionar valguismo dinámico (se mete la rodilla para dentro durante la extensión, aproximándose al cuadro de la bicicleta) y por consiguiente puede generar una tendinitis rotuliana. El sillín bajo también podría generarla.

c) Tendinitis de pata de ganso (parte interna de la rodilla): Provocada por llevar el sillín demasiado bajo. También podría estar ocasionado por un avance excesivo o una mala colocación de las calas, que introducen en exceso los pies hacia la biela.

d) Tendinitis en la cintilla iliotibial (tensor de la fascia lata): Un sillín bajo puede ocasionar molestias en la banda iliotibial.

e) Calambres. Hay diferentes factores que los generan, hablando desde el punto de vista biomecánico:

a. El sillín bajo en los cuádriceps y gemelos.
b. El sillín alto, así como con excesivo retroceso en el bíceps femoral o isquiotibial.

Tren superior

Encontramos sobrecarga y lesiones a nivel articular, zona lumbar, escapular y cervical, ocasionadas principalmente por una elección de talla o material equívoco y por una incorrecta colocación. Los síntomas más comunes que nos indican que no llevamos una correcta posición en nuestra bicicleta son:

– Pasar excesivo tiempo apoyado sobre el manillar y no sobre las manetas.

Ir agachado/alargado. Frecuente en personas que buscan una posición más aerodinámica, pero que no son capaces de tolerar y que les limita su rendimiento.

Posiciones erguidas, mal relacionadas con el confort y la prevención de dolores y lesiones.

Conclusión

Cuando nos encontremos ante cualquier lesión, ya es tarde para encontrar el origen del problema y ponerle solución, por lo que es recomendable actuar antes de que esto ocurra.

Si todavía no la hemos sufrido y solo tenemos molestias, es buen momento para ponerse en manos de profesionales y descartar vicios, debilidades o sobrecargas musculares que afecten a la cadena de movimiento y al patrón motor.

Si los hay, debemos de trabajar en ellos y posteriormente realizar un estudio biomecánico. En muchas ocasiones las molestias persisten pese a tener realizado un correcto bikefitting, por no incidir y trabajar el problema de origen.


Autor: Rafael Mira Esplá es licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del deporte y entrenador personal especializado en ciclismo. Dirige Revolt Trainning con planes de entrenamiento personalizados para equipos ciclistas y cicloturistas, planes nutricionales y oposiciones, entre otros servicios.

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