Tras el espectáculo del Cross Country y la exhibición de Nino Schurter le tocó al Descenso cerrar el Mundial de MTB en Cairns (Australia). En un circuito muy físico, un tanto feo para el DH, con pocas secciones realmente técnicas, y en el que había que pedalear bastante, el galo Loic Bruni demostró que tiene un feeling especial con las citas mundialitas y se proclamó campeón del mundo, título al que suma el conseguido en Vallnord en 2015 en la categoría élite y el logrado en 2012 como junior.

El de Specialized hizo una bajada muy física y basó su triunfo en el segundo sector, en el que hizo el mejor tiempo. Tras él, el local Michael Hannah que a diferencia de ‘Brownie’ hizo una carrera al revés. Hizo el primer mejor parcial, pero pagó cara su escada fluidez en el segundo sector, donde sólo pudo ser tercero. El australiano fue casi dos segundos más rápido que el norteamericano Aaron Gwin. Al de YT, tanto o más físico que el galo Bruni, reciente ganador de la Copa del Mundo, se le sigue resistiendo la medalla de oro en el Mundial. A simple vista, Gwin bajó bien, aunque puede que sin arriesgar en exceso. Quizás un poco conservador, en un circuito en el que cualquier error, por pequeño que fuera, se pagaba muy caro, y de ahí que no pudiera aspirar a cotas más altas.

Cabe destacar que Australia, sede del Mundial colocó a cuatro de sus descenders entre los diez primeros clasificados, con Sam Hill y su  bici de enduro que se aupó hasta la sexta plaza. Hill, que se pasó al enduro y que en la actualidad lidera las Enduro World Series (EWS), recordó vieos tiempos en un circuito roto, seco, polvoriento, con un par de secciones de piedras y un par de curvas delicadas, con alguna zona de dubbies, pero en el que había que ir muy rápido, sobre todo en la parte final, cuando los riders tenían que exprimirse dando pedales. ¡Cómo les quemarían las piernas!

La cruz del día fue para Greg Minnaar. El sudafricano, que en la última cita de la Copa del Mundo de Val di Sole partía el cuadro de su bici, sufría un pinchazo que lastró su rendimiento. Tampoco tuvo su día el británico Danny Hart. El de Mondraker, que defendía título, no pudo exprimir sus dotes técnicas en un circuito que no le iba en exceso y tuvo que conformarse con acabar lejos de los mejores. El 16º, a +8.916, todo un mundo.

España estuvo representada por Àlex Marín, que se recuperó a tiempo de la espeluznante caída en Lenzerheide. El de Madison-Saracen se presentaba con muchas ganas a la final, pero una caída al final de la zona de dubbies le privó de hacer un buen tiempo. Pudo levantarse de la bici y llegar a meta, aunque lejos de los mejores. Pero acabó.

En chicas, la canadinese Miranda Miller sorprendió con el crono de 4’10”.245, y se hizo con la medalla de oro, logrando a su vez el doblete para Specialized, por delante de la francesa Myriam Nicole (+0.097) y la australiana Tracey Hannah (+1.985)

Por su parte, el británico Matt Walter fue en mejor en el DH junior (3’37″976). Indiscutible, el mejor en los dos parciales, por delante de su compatriota Joe Breeden (+3.448), y del alemán Max Hartenstern. Finalmente, Francia repitió título con el oro de la gala Melanie Chappaz en la categoria junior (4’28”.617), por delante de la neozelandesa Shania Rawson (+2.701) y de la también francesa Flora Lesoin, a +6.935.

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