Ya está aquí la edición del Giro de Italia que todo el mundo esperaba, y que por desgracia ya desde el principio no será la que soñaban los organizadores y aficionados italianos. El duelo Nibali-Aru no se producirá porque el sardo, que ansiaba estar presente en la carrera que salía de su casa, se lesionó hace un mes y está fuera de combate. Pero la ronda transalpina sigue estando llena de interés. Sobre todo porque en los últimos años ha sido la más espectacular de las tres ‘grandes’.

No estará Aru, y finalmente tampoco Froome ni Contador se han animado a intentar ganar esta edición 100 del Giro. Pero sí hay una gran nómina de participantes que vienen aquí pensando en ganar o, al menos, ocupar un lugar en el podio final. Desde Arueda.com proponemos cinco favoritos y analizamos cómo llegan a esta cita en la que muchos se han fijado el gran objetivo de la temporada.

Vincenzo Nibali (Bahrain-Merida). 32 años. Hay quien dice que ya no está al nivel de hace unas temporadas. De hecho, muchos piensan que ya el año pasado no tenía esa condición que sí mostró por ejemplo en 2014 cuando ganó el Tour. Tal vez sea cierto, pero si hay alguien al que no se debe dar por muerto nunca es él. El ‘Tiburón’ de Messina. Y Kruijswijk, Zakarin, Valverde y Chaves pueden dar buena muestra de ello por el año pasado. Ahora busca el tercer Giro de su carrera.

Lo mejor que tiene Nibali es que, cuando ya está todo perdido, se lanza al ataque sin importarle el día siguiente. Eso evidentemente hace las delicias de cualquiera, sobre todo de los seguidores. Puede ser primero o quinto, pero no se conformará con terminar segundo. Así ha ganado recientemente, por medio de abanicos y cortes, un Tour de Croacia sobre Jaime Rosón pese a que el zamorano estuvo más fuerte que él en las dos grandes etapas de montaña. La general de la vuelta croata ha sido, por ahora, su única victoria en este 2017.

Nairo Quintana (Movistar Team). 27 años. El reto de Nairo en este año es de enorme envergadura: ganar el Giro y, después, hacer lo propio en el Tour. Nadie lo ha hecho desde 1998 cuando lo logró un tal Marco Pantani, que en paz descanse. Pero Quintana cree que es ahora o nunca: “Siento que este es el momento de hacerlo. Creo que llego preparado al Giro, con mejor nivel que el año pasado”, ha dicho recientemente en una entrevista difundida por su equipo.

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Lo cierto es que tras llevarse la Vuelta a España en 2016, este año ha ganado casi todo lo que corrió. Comunidad Valenciana con mucha autoridad, Tirreno-Adriatico también con solvencia… pero en la Vuelta a Asturias se encontró con un Raúl Alarcón que le mantuvo el ritmo en el Acebo y le ganó del todo la carrera camino de Oviedo. Nairo no quería asumir riesgos. Llega, en cualquier caso, con cinco triunfos y con la aproximación más sólida de todos los aspirantes.

Geraint Thomas (Team Sky). 30 años. Superada la treintena –cumplirá 31 durante la carrera-, Thomas cree que le ha llegado el momento de aspirar a ganar grandes vueltas y en Sky están de acuerdo. Como la jerarquía de Froome no es discutible en el Tour, el galés ha optado por el Giro. No será el líder único de la escuadra británica, pero desde luego cuenta con un recorrido que hasta la primera mitad –la crono de la décima etapa- le viene como un guante. Después, la cosa ya se complica. Sobre todo porque la tercera semana, que se le suele hacer larga, está cargada de dureza.

Pero lo cierto es que Thomas llega fuerte. Tal vez prematuramente en forma, quién sabe. Ganó con muchísima autoridad el Tour de los Alpes –lo que antiguamente era Trentino- dominándolo a su antojo y privando a Landa de una victoria de etapa, aunque en su momento ambos lo celebraron juntos, sin más. Se quiere ver en el podio de Milán y, desde luego, ha demostrado como gregario de lujo que es fiable. Richie Porte también lo era, pero luego falló como líder. Habrá que ver en qué se queda el galés.

Mikel Landa (Team Sky). 27 años. Es la gran baza del ciclismo español en este Giro. Es la carrera que más le gusta, la que le apasiona y donde explotó allá por 2015. Pero Mikel Landa tiene ahora al enemigo en casa. Fichó por Sky para ser el líder en la ‘Corsa Rosa’, pero el año pasado no le fue bien –abandonó enfermo- y las cosas se torcieron. Ahora, su equipo le da galones a Geraint Thomas y ambos compartirán jefatura. Pero a diferencia del galés, a Landa le va mejor el recorrido a medida que avancen las etapas.

“Yo voy a correr al ataque, que es lo que me hace feliz”, ha dicho hace unos días. Además, también fue claro cuando se le preguntó si volvería a esperar a su líder como ocurrió con Aru en 2015: “Si vuelve a suceder eso, no pararé”. Landa tiene pasión por esta carrera, lleva dos años con ella entre ceja y ceja y cree que ya está maduro para asaltarla. Si está en forma, desde luego que en las duras etapas de montaña puede hacer mucho daño. Eso sí, es el único favorito que llega sin victorias aunque en el Tour de los Alpes ya se le vio en condiciones y peleando con los más fuertes.

Thibaut Pinot (FDJ). 26 años. Realmente, tras los cuatro nombres anteriores se abre un gran abanico, un ramillete de ciclistas que pueden dar la campanada. Pero de todos ellos, Pinot es el único que ha demostrado que puede estar en el podio de una Gran Vuelta. Lo hizo en el Tour 2014. Eso sí, el galo es de esos ciclistas que necesitan que todo le venga de cara para crecerse mentalmente y aspirar de verdad a algo importante. Si las cosas se tuercen no tiene la capacidad de un Nibali para superarlas.

El francés llega con los números más consistentes de su carrera, y el hecho de no estar en el Tour –donde la presión se redobla a cualquier francés con una mínima opción de cuajar buena general- seguro que tiene en él un efecto liberador. Ganó la última etapa del Tour de los Alpes sobre Thomas y Landa, y antes ya había ganado en la Vuelta a Andalucía a Contador y Valverde, en la corta pero empinadísima Peña del Águila. Además, sus dotes contra el crono hacen que esa etapa individual larga le venga bien frente a escaladores puros. Veremos si esta es la definitiva para Pinot.

Por debajo de estos cinco hay otros muchos grandes corredores que ambicionan este Giro: Empezando por Steven Kruijswijk, que era el más fuerte hasta que se cayó bajando el Agnello, u otros como Wilco Kelderman o Ilnur Zakarin. También Tejay Van Garderen, que cambia el Tour por el Giro: “No vengo a buscar una etapa, mi objetivo aquí es la general”. Otra esperanza de los italianos es Davide Formolo, que comparte un potente Cannondale con Rolland y Carthy. Bob Jungels, Adam Yates y Tom Dumoulin se encuentran en un grupo más joven que espera seguir dando pasos adelante y dar el susto, mientras que otros como Mollema y Rui Costa ejercen de veteranos consistentes en sus equipos. Estamos, sin duda, ante un Giro muy abierto y con una nómina de favoritos que apunta a carrera espectacular. Que empiece ya.

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