No es el que más ha ganado este año, pero escoge bien sus victorias: dos etapas el Giro de Italia y tres en el Tour de Francia le llevan directamente al ‘ocho’ ideal de la temporada para Solobici. Australiano de madre coreana, mide 1.65m, pesa solo 60kg y en el pelotón le apodan Pocket Rocket (cohete de bolsillo). Ya le conocen: es Caleb Ewan, el rey del sprint.

Acostumbrado a levantar los brazos desde categorías inferiores, a los 21 años pasó a profesionales con el Orica (ahora Mitchelton) y en 2015 explotó con su primer éxito en una grande: aquel repecho en Alcalá de Guadaíra que partió en pedazos el pelotón de la Vuelta. Después de cuatro temporadas en la estructura aussie y un turbulento 2018, dejó su zona de confort para enrolarse en el Lotto Soudal, que le garantizaba un bloque a su servicio para debutar en el Tour, el sueño de todo ciclista.

El cambio de aires nos devolvió la mejor versión de Ewan, un velocista tan potente como estético. Su truco está en la posición: utiliza su corta estatura para tumbarse sobre la parte delantera de la bicicleta, con el torso inclinado por encima del manillar y la cabeza baja, pura aerodinámica. Como un misil, en las llegadas masivas puede superar los 70km/h.

Por primera vez desde que es profesional empezó sin triunfos en Australia (en su carrera suma siete etapas del Tour Down Under). Se estrenó en los Emiratos Árabes Unidos con un sprint cuesta arriba en la presa de Hatta y completó un discreto primer bloque de competición con dos segundos puestos en la París-Niza y una Milán-San Remo lejos de los mejores.

Abrió la cuenta en los Emiratos Árabes © theuaetour.com

Camino del Giro se anotó dos parciales en Turquía, buen síntoma, pero en la corsa rosa le costó vencer: Fucecchio (3º), Frascati (2º) y Terracina (4º). La victoria llegó en la octava etapa, por fin. Y, de paso, desterró el mito de que no rinde en las grandes distancias: ganó el sector más largo, de 239 kilómetros entre Tortoreto Lido y Pesaro por delante de Viviani y Ackermann. Repitió tres días después en Novi Ligure y se retiró antes de empezar la montaña con el trabajo hecho.

Ewan regresó del descanso con un éxito en la cuarta etapa del ZLM Tour neerlandés evitando el pleno de los Lotto-Jumbo, ¿premonitorio? Como ya le había sucedido en Italia, en la Grande Boucle tardó en la diana: Bruselas (3º), Nancy (3º), Chalon-sur-Saône (2º) y Albi (3º). Su primer triunfo en el Tour llegó en Toulouse, donde está la Ciudad del Espacio, justicia poética. El doblete cayó en Nîmes bajo la canícula y el triplete en los Campos Elíseos de París, el mejor escenario para un sprinter.

Pocket Rocket se ha ganado un sitio entre los ocho mejores de 2019 por la calidad y no por la cantidad de sus éxitos. Groenewegen (15), Bennett, Ackermann (13) y Viviani (11) han celebrado más victorias que él (10), pero solo el alemán ha sumado más podios: 27 por los 26 del australiano. El entorno de Lotto, su regularidad y punta de velocidad proclaman a Ewan como el rey del sprint.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Pin It on Pinterest

Share This