Los ocho mejores de 2019 (V): Julian Alaphilippe, el ciclista total

Es el ganador del Vélo d’Or, el Balón de Oro del ciclismo, un premio que le señala como el mejor de la temporada según la revista especializada Vélo Magazine. Ganador de la Milán-San Remo, la Strade Bianche y la Flecha Valona, en el Tour venció dos etapas y vistió catorce días de amarillo. Es Julian Alaphilippe, el ciclista total, aunque en el particular ránking anual de Solobici lo hemos dejado fuera del podio.

El nuevo ídolo francés ha logrado en 2019 las mismas victorias que el año pasado (12), pero el salto ha sido cualitativo. En el primer bloque de la temporada exhibió su capacidad para rematar en grandes clásicas y vueltas pequeñas, en finales cuesta arriba, contrarreloj o al sprint. Se estrenó con un doblete en la Vuelta a San Juan (2º en la general) y amplió su botín en el Tour de Colombia (7º).

En marzo protagonizó sendas exhibiciones en la Strade Bianche, con un ataque lejano que solo resistió Jakob Fuglsang, su gran rival en las clásicas, y en la Milán-San Remo, el primer monumento de su carrera, en una llegada de muchos quilates ante Naesen, Kwiatkowski, Sagan, Van Aert o Valverde, entre otros. Entre medias añadió dos victorias en la Tirreno-Adriático, la segunda en una volata por delante de Viviani y, otra vez, Sagan. La entidad de sus rivales engrandece los éxitos.

Alaphilippe reapareció en abril dispuesto a tiranizar el tríptico de las Ardenas, pero se encontró con dos huesos duros. Tras una inapelable victoria en la segunda etapa de la Vuelta al País Vasco, en la Flecha de Brabante se tuvo que conformar con la segunda plaza ante el prodigioso Mathieu van der Poel. Cuatro días después, el neerlandés le pasó como un avión en la recta final de la Amstel Gold Race después de un buen puñado de kilómetros escapado junto a Fuglsang.

Fue precisamente el danés volador su único adversario en la Flecha Valona. Su mano a mano en el muro de Huy dio paso a una Lieja muy esperada, que el francés tenía marcada como una de las grandes citas de la temporada. La constante lluvia y las bajas temperaturas endurecieron la carrera y el líder del Deceuninck-Quick Step no respondió como esperaba. Fue el día de Fuglsang.

Tras un merecido descanso, Loulou volvió en el Critérium del Dauphiné con una victoria parcial y las miras puestas en el Tour. Con un ataque de champán en los viñedos de Épernay ganó en solitario y se vistió el maillot amarillo en la tercera etapa. Fue el inicio de una bonita historia de ciclismo, épica y exaltación de la patria. Alaphilippe cargó con las esperanzas del pueblo galo, que fueron creciendo con el paso de los días enfundado en el preciado maillot.

Pasó la montaña de los Vosgos entre los mejores, ganó tiempo en el Macizo Central con un bonito ataque a dúo junto a su compatriota y amigo Pinot y asombró en la contrarreloj de Pau. En los Pirineos dio los primeros síntomas de flaqueza y en los Alpes acabó desfondado, aunque terminó en el quinto puesto de la general y subió al podio de París como el más combativo de la carrera.

La exigente temporada le pasó factura en los últimos meses, pero los resultados conseguidos hasta julio son más que suficientes para Alaphilippe, el ciclista total. A sus 27 años se le presupone un futuro de leyenda, ¿en las clásicas o en las grandes? Por ahora lo tiene claro y en 2020 repetirá un programa enfocado a las carreras de un día, incluida la Vuelta a Flandes, sin olvidar su querido Tour

Los ocho mejores de 2019: Ewan, el rey del sprint (I)Van der Poel, un talento de otro planeta (II)Fuglsang, el danés volador (III)Carapaz, la inesperada maglia rosa (IV)Alaphilippe, el ciclista total (V) / El fenómeno Bernal (VI) / Roglič, el hombre de hielo (VII) / Van Vleuten, la reina de la épica (VIII)

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