El primer producto SRAM

Si SRAM ha llegado a ser hoy en día la empresa que es, es precisamente por el éxito que en su momento tuvo con el Grip Shift original de 1988. Los lectores que más años llevéis en esto del mountain bike bien os acordaréis de aquellos mandos de cambio en el puño Grip Shift de siete, ocho o nueve velocidades que en su día tanto dieron que hablar y fueron bastante revolucionarios, aunque también es cierto que daban bastantes problemas. Con la aparición del modelo Grip Shift X0 de calidad superior se disiparon las dudas de aquellos que desconfiaban del cambio en el puño por su menor fiabilidad, pues ha demostrado ser un producto válido y fiable a pesar de estar fabricado en plástico, con dos partes friccionando entre sí.

SRAM ha tardado más de dos años en poner en escena el nuevo Grip Shift, porque, siendo el producto original de la compañía, querían bordarlo. Y así lo han hecho.

El nuevo Grip Shift es una verdadera obra de arte, disponible en versiones X0 y XX -ambas con idéntico funcionamiento y mecanismo interno, sólo se diferencian estéticamente- con un cuerpo metálico antes de plástico y un sistema de tres filas de 40 rodamientos cada una (120 en total). Su indexado interno de 10 posiciones fijas permite un cambio de velocidades increíblemente suave y preciso, ausente de cualquier tipo de holgura. Su precisión es máxima. Olvida si te gustaban los Grip Shift del pasado. Tienes que probar esta nueva forma de cambiar y experimentarlo por ti mismo. Sin duda, su intuitivo funcionamiento engancha.

Los nuevos puños que acompañan en la caja al adquirir cada nuevo juego de Grip Shift, cuentan con un diseño que encaja entre ambos y ofrece una solidez y agarre en el manillar como no imaginábamos. En 2×10 (XX y X0) y 3×10 (X0), los nuevos Grip Shift se complementan con los actuales mandos Trigger como un producto de altísima calidad y precisión, como acostumbran todos y cada uno de los productos SRAM.

¿Cómo va el nuevo Grip Shift?

Efectivamente, como SRAM dice, no se trataba de poner otro clic más en el mando, sino de hacerlo muy superior a como era hasta ahora. Y así es como lo encontramos. Lo mejor de todo es que pese a no haber utilizado un mando giratorio Grip Shift en aproximadamente 10 años, nos encontramos comodísimos, y mediada la salida que hicimos junto con nuestros compañeros en la presentación, nos percatamos de que, efectivamente, estábamos cambiando girando el puño y no pulsando los mandos Trigger. La adaptabilidad había sido sorprendente. Nos habíamos acostumbrado al nuevo Grip Shift sin siquiera haberlo pensado.

La suavidad para subir de plato o subir coronas es estupenda. Casi sin esfuerzo. Sin embargo, para bajar de plato o coronas cuesta algo más, del mismo modo que sucedía con el Grip Shift anterior. Sin duda, un funcionamiento perfecto. La solidez del nuevo Grip Shift y la combinación del diseño del puño, que con una forma estriada encaja con la propia base del cuerpo del mando giratorio, aseguran la mejor respuesta en el manillar, si bien los encontramos demasiado largos en esta primera versión original.

Los frenos quedan demasiado “dentro”, y pese a emplear el nuevo manillar Truvativ T40 de 720 mm de anchura, la sensación es de que fuese de 660 ó 640 mm incluso. Ante nuestra pregunta de la generosa longitud de los puños en combinación con el Grip Shift, hemos sabido que en SRAM preparan unos nuevos puños versión Shorty 15 mm más cortos que estos originales, lo que nos parece una elección mucho más adecuada para la mayoría de los usuarios, sobre todo para aquellos que no tengan las manos demasiado grandes.

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