Las condiciones de lluvia, barro y nieve son las más duras no solo para nosotros. Para nuestra bicicleta estas condiciones también afectan a todos los elementos, ya que se ven sometidos a un desgaste extra.

Algunos trucos e ideas que tener en cuenta antes y después de la salida alargarán y minimizarán los efectos negativos de salir en estas condiciones.

Antes de la salida

– Después de limpiar la cadena lo máximo posible, la lubricaremos con aceite específico para lluvia y barro. Casi todos los fabricantes disponen de una versión para estas condiciones. Son, por norma general, algo más espesos.

– Antes de cada salida comprobaremos las pastillas de freno, ya que con la lluvia y el barro se gastan mucho más rápido. Si salimos muy justos de pastillas podemos quedarnos sin ellas durante la salida con el consiguiente peligro.

– Si la salida va a ser bajo la lluvia o muy larga, es buena idea llevar un poco de aceite para reponer a media salida. El posible barro acumulado en el terreno hará que perdamos toda la lubricación que hayamos previsto con anterioridad.

Después de la salida

Limpiar bien la transmisión: cadena, piñones, cambio… etc. Si no podemos limpiarla y secarla totalmente, al menos con un trapo viejo limpiar y lubricar la cadena. Si no lo hacemos, podría oxidarse.

– Haremos lo mismo con los pedales, sobre todo si son automáticos. Los limpiaremos lo mejor posible y lubricaremos todo el sistema de muelles.

Limpiaremos los discos con alcohol o algún producto específico para eliminar la suciedad. Es también un buen momento para comprobar el grosor de las pastillas.

– Después de limpiar bien la bici con agua y jabón, nos centraremos en la posible suciedad que pueda quedar acumulada junto a los retenes de la horquilla y el amortiguador.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Pin It on Pinterest

Share This