Marruecos, un país para disfrutar del Mountain Bike… y mucho más
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Marruecos, un país para disfrutar del Mountain Bike… y mucho más

El país africano ha sido, durante 16 ediciones, el escenario perfecto para acoger la belleza y la dureza de la Titan Desert. Pero es el momento de descubrir todos los alicientes de Marruecos más allá de la gran prueba de MTB por etapas en el desierto.

La Titan Desert se ha consagrado a nivel internacional como una de las carreras de Mountain Bike más duras del mundo gracias, en buena medida, a las posibilidades que brinda un país tan diverso como Marruecos. Desde el terreno quebrado de las montañas del Atlas hasta las paradisíacas dunas del desierto, pasando por innumerables valles, aldeas, oasis, cañones o lagos de sal.

Gracias a ello, y a su historia milenaria, nuestro país ‘vecino’ al norte de África puede presumir de acoger una de las ofertas deportivas, culturales y gastronómicas más completas que existen, y nosotros tenemos la fortuna de poder disfrutarlo a solo unos kilómetros de la Península. Veamos en detalle en qué consisten estos alicientes.

Actividades deportivas

En lo que a nosotros nos atañe, sabemos de primera mano que Marruecos es sinónimo de puro Mountain Bike. La Titan Desert se ha convertido en un escaparate de lujo, donde cientos de participantes atraviesan el país de norte a sur para rodar por parajes y rincones desconocidos y, en muchas ocasiones, inaccesibles para foráneos. Por tiempo, logística, estado de forma y presupuesto, no es fácil participar en la Titan Desert, pero hay unanimidad entre quienes la han completado en que debe estar en el currículum de todo mountain biker.

Maraton de Sables
El Maratón de Sables es una de las pruebas deportivas más duras del mundo.

Sin embargo, esta carrera no es el único medio para disfrutar de Marruecos en bici. Existen otras carreras con diferentes formatos que se organizan en el país y multitud de excursiones guiadas o de particulares para hacer rutas. La región de Ouarzazate es la que acoge mayor número de deportistas, seducidos por sus grandes dunas. Esta zona, junto a las más pequeñas Zagora y Tinghir, son ideales para ciclismo de montaña, senderismo, paseo en camello, surf o pesca.

Agadir en Marruecos

Pero hay más, la cordillera del Djebel Saghro es la favorita para los amantes del Enduro y el trekking, mientras que los fanáticos de la escalada disfrutarán de las paredes verticales del monte M’Goun.

Merzouga en Marruecos con un Quad

Por supuesto, la joya del desierto es Merzouga, uno de los mejores destinos deportivos para el senderismo, excursiones en camello, escalada las gargantas del sur y, cómo no, surcar las grandes dunas en Mountain Bike.

Ifrane en Marruecos

 

Aunque no todo es arena del desierto, Ifrane es la capital ecológica y deportiva de Marruecos gracias a su suave atmósfera y aire puro y por tanto es la región escogida por muchos para practicar deportes de invierno y entrar en contacto con la naturaleza.

Azizal

Si lo tuyo es el rafting o el parapente, encontrarás en Azilal todo un paraíso natural en el corazón del Atlas muy diferente al estereotipo que tenemos del paisaje marroquí. Y por cierto, si prefieres una actividad más reposada, Marruecos se ha convertido en toda una referencia mundial para el golf, con 37 campos repartidos por todo el país y enclaves como la playa de golf de Cabo Negro , el Royal Golf Fez a los pies del Atlas Medio o el Royal Golf Marrakech, el campo favorito del Rey Hassan II y de jugadores ilustres como Winston Churchill, Lloyd George o Eisenhower.

Golf en Marruecos

Oferta cultural: la Medina

Más allá del nutrido panorama deportivo, Marruecos goza de un fantástico contraste en sus ciudades, donde modernidad y tradición se funden y alcanza su máxima representación en el bullicio de la medina.

Casablanca

Casablanca representa la modernidad y prueba de ello es la planificación urbanística. Dispone de un completo calendario cultural y conforma un núcleo muy cosmopolita. Es un lugar idóneo para disfrutar de la fiesta, los restaurantes y, en definitiva, de su atmósfera dinámica.

En Ouarzazate, a las puertas del desierto, podrás ser testigo de las tradiciones más arraigadas y la diversidad artesanal. Paisajes patrimoniales salpicados por fortalezas centenarias que han servido de escenario para multitud de súper producciones hollywoodienses.

El sur de Marruecos esconde una joya por descubrir. Hablamos de Taroudant, conocida como “la pequeña Marrakech” y sin duda es una de las ciudades más bellas del país. Más de 6 kilómetros de murallas almenadas flanqueadas por 130 torres y puertas elaboradas que encierran la antigua capital de Saâdian.

La Medina propone estrechas calles y altas fachadas para perderte por el Marruecos tradicional, hasta llegar al Zoco Amazigh, una ciudad animada por el ruido de los comerciantes y una oportunidad para empaparse de los olores y sonidos de la vida ajetreada.

Errachidia

Por último, podrás trasladarte al pasado y ser testigo de la historia en el corazón del desierto. Errachidia y Merzouga son regiones que han conservado toda su autenticidad y en la gran duna de Erg Chebbi podrás visitar museos y aprender de la cultura nómada. Además, estas regiones acogen eventos culturales y artísticos de gran prestigio internacional.

Gastronomía

Gastronomía marroquí

El arte culinario de Marruecos refleja el patrimonio cultural del país. Para muchos, visitar Marruecos es un viaje para los sentidos, y los mercados y zocos representan un festín para el gusto, el olfato y la vista. Las especias forman un llamativo cuadro de colores que además se convierten en espacios de convivencia y hospitalidad.

Platos de Tajiné

Pastilla, Cuscús, Rfissa, Tajine, Méchoui… las influencias recibidas durante siglos han conformado una gastronomía muy sabrosa, pero no se queda atrás la pastelería marroquí. Pequeñas delicias dulces que halagan el paladar y seducen a los gourmets más exigentes.

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